Zamorano, ceremonia de graduación, 3/12/2016. Mensaje del rector: Después de la bienvenida e introducciones……. Deseo iniciar reconociendo la decisión que han apoyado los familiares y amigos de los jóvenes sentados aquí en frente hoy, la decisión tomada hace más de 4 años de inscribir estos jóvenes en la mejor universidad de agricultura en Latinoamérica, y aun mas allá. Nos acompañan hoy profesores y representantes de varias universidades de todo el hemisferio americano y Europa, y son ellos quienes describen a Zamorano como un lugar místico, maravilloso, excepcional. Jóvenes casi Zamoranos, les pido por favor extenderle un agradecimiento a sus seres queridos, tanto los que nos acompañan aquí como los que nos están viendo de lejos. Quédense de pie por favor. Tan rápido quieren sentarse, como si estuvieran ya cansados. Ahora inicia su último examen previo a su graduación. Listos? Con su brazo derecho, favor señalar, hacia donde queda el norte? Imagínese, después de 4 años en este querido lugar, aun no identifican con certeza hacia donde queda el norte. Decano, aun no se han entregado los diplomas; será que estos jóvenes deben permanecer en campus unos 4 años más? Antes de sentarse, quiero dedicar dos palabras a nuestra facultad. Cuando nos referimos a Zamorano como una universidad excepcional, es porque nuestra facultad lidera los procesos de enseñanza, aprendizaje, e investigación. A nuestros profesores no les vamos a preguntar hacia donde queda el norte, sino hacia donde queda el este, porque todas la mañanas se levantan con el sol, o antes, para esperar a los estudiantes a las 6:20 en las aulas, laboratorios, o en el campo. Seguramente, ellos también merecen un reconocimiento por su entrega y compromiso a la formación de nuestros jóvenes. Ahora si pueden sentarse. Que interesante esta corta frase: definamos el norte. Claro que es importante definir el norte. De allí surge el dicho: si no hay un plan, el plan es fracasar. En una brújula que me regaló Hector Ferrera, Zamorano y gerente de la compañía Standard Fruit en La Ceiba, está inscrito: “El éxito no se logra por accidente, sino que es el fruto de un deseo intenso de triunfar, de visión, planificación y disciplina.” Pero cuando nos referimos al norte, es como que si nuestras metas, nuestras ambiciones, nuestros planes estuvieran allá afuera, en la dirección señalada por la brújula, al norte. Me parece que hay una brújula más importante, mucho más valiosa, que es la brújula que llevamos a dentro de nosotros mismos, en nuestras almas. Esta brújula interna es la base fundamental de nuestros valores, de nuestra integridad y honestidad, de nuestra generosidad, de la disciplina y amor al trabajo que guían nuestras vidas, nuestras acciones. Segunda pregunta del examen final: qué tan afinada está la brújula que llevan en sus corazones? Qué tan conectados se sienten con su brújula interna? La escuchan? Le hacen caso? Porque finalmente, es la brújula interna que define el norte de nuestras vidas. Pero porque insistir en el norte? Porque no el sur, el este, el oeste? (Así que, quedan perdonados los que no identificaron el norte.) Más bien, hoy en día preocupa el norte, este gran país al norte que nos ha defraudado. Su nuevo presidente carece de una brújula interna, y contradice todo lo que valoramos en Zamorano: la diversidad cultural. En términos agrícolas, la fuerza que representa el vigor hibrido. Ustedes, jóvenes, por la experiencia intensa que han vivido estos cuatro años, a pesar de su juventud, son personas más nobles, más dignas, más sabias, por haber vivido el verdadero panamericanismo, por haber abrazado la diversidad como ingrediente indispensable para la paz en nuestro mundo. Cambiemos entonces el dicho: olvidémonos del norte, definamos mejor el sur, el este, el oeste. Qué significa esta brújula interna en nuestras vidas? Empecemos por nuestra salud, la importancia de un estilo de vida saludable. La brújula afinada nos aconseja comer bien, hacer más ejercicio, tomar más agua. Hace 100 años el ser humano consumía 10 kilos de azúcar al año. Hoy consumimos más de 100 kilos de azúcar anualmente. Ojo! Háganle caso a su brújula, y a su inteligencia. Qué representa nuestra brújula interna en nuestras relaciones con amigos, parejas, familias? A veces no apreciamos ni valoramos la importancia de estas relaciones en nuestras vidas. Particularmente la familia: la fuerza de cualquier sociedad se basa en el tejido de la familia. En tiempos tan difíciles, donde la juventud pierde su motivación, jóvenes que crecieron sin conocer el amor y respaldo de una familia, estos jóvenes son conocidos hoy como los NiNis porque ni estudian ni trabajan. En estos tiempos de tanto desafío, hay que apreciar el privilegio que representan sus familias, sus amigos, la educación zamorana, y definir estrategias para enfrentar estas tendencias en nuestras sociedades. Nuestras brújulas internas son como nuestros mejores maestros, los que nos enseñaron que no hay atajos para llegar a la excelencia, los que nos enseñaron que entre mayor la adversidad, mayor el aprendizaje. Y es allí la base del éxito de Zamorano, donde ustedes han desarrollado la fortaleza y madurez de abrazar la adversidad, abrirle la puerta a la adversidad como que si fuera un amigo. Me recuerda de Ulises, y su odisea de más de 20 años. Cuál fue su brújula? Las estrellas, y la brújula que llevaba en el fondo de su alma, lleno de valor, persistencia, trabajo en equipo, un amante de la aventura y la adversidad. Y para dónde él iba, Ulises buscaba los tesoros en la vida. Se les acerca el fin de un capitulo, los cuatro años de aventuras que se llaman Zamorano. Por 4 años han descubierto tesoros, tesoros que se llaman conocimiento y experiencia, tesoros que se llaman amistades y ambiciones. Aun hoy están sentados en un tesoro. Búsquenlo en sus sillas. Es pequeño, una pequeña brujula de poco valor monetario. Pero con la sabiduría que han adquirido en Zamorano, bien entienden que no es el valor monetario que vale en la vida, sino la brújula, la brújula interna bien afinada. Y si hablamos de la vida, no hay mejor maestro que el que la ha vivido plenamente. Invito a don Manuel Martinez, Zamorano de la clase 51. Don Meme ingresó por este mismo camino en el 1949, cuando estos ficus se encontraban en un vivero. Cuando conocí a Don Meme en El Salvador hace unos meses y lo escuché hablar, me di cuenta que don Meme ha vivido su vida gozando de una relación íntima con su brújula interna. Maestro Meme, el micrófono es suyo; los oídos y las brújulas de estos jóvenes están en sus manos.