i Diseño y caracterización de un corredor biológico entre los bosques nublados de Uyuca y El Volcán Tesis presentada como requisito parcial para optar al título de Ingeniera en Desarrollo Socioeconómico y Ambiente en el Grado Académico de Licenciatura Presentado por Tahia Devisscher Tejada Zamorano, Honduras Noviembre, 2004 ii La autora concede a Zamorano permiso para reproducir y distribuir copias de este trabajo para fines educativos. Para otras personas físicas o jurídicas se reservan los derechos de autor. _______________________ Tahia Devisscher Tejada Zamorano, Honduras Noviembre, 2004 iii Diseño y caracterización de un corredor biológico entre los bosques nublados de Uyuca y El Volcán presentado por: Tahia Devisscher Tejada Aprobada: ________________________ ________________________ George Pilz, Ph. D. Mayra Falck, M. Sc. Asesor Principal Coordinadora de la Carrera de Desarrollo Socioeconómico y Ambiente ________________________ ________________________ José Linares, M. Sc. Aurelio Revilla, M.S.A. Asesor Decano Académico Interino ________________________ ________________________ Nelson Agudelo, M. Sc. Kenneth L. Hoadley, D.B.A. Asesor Rector ________________________ Gloria de Gauggel, M. Sc. Asesor iv DEDICATORIA A mi mami, mi papi, mis hermanos lindos, por su eterno apoyo y unión que tanto me han dado en la vida. A Gustavo, por ser quien me inspira y ser alguien de quien he aprendido mucho. A todas aquellas personas que han dejado huella en mi vida y me han enseñado al cruzar por mi camino y caminar junto a mí. v AGRADECIMIENTOS A Dios, por haberme acompañado en mi andar, por ser mi guía y mi fuerza en la vida. A mi familia, por ser fuente de alegría y enseñanza, por ayudarme a ser quien soy y ser pilar fundamental en mi vida. A Felipe Gonzalez, por darme su apoyo incondicional durante toda mi tesis, su amistad y optimismo. Al Dr. Pilz, por su orientación para este trabajo y su buen humor, al Ing. Linares, por ser un maestro interesante y especial para mí, al Ing. Agudelo, por guiarme en este proyecto y estar siempre dispuesto a brindarme su apoyo. A mi familia Zamorana: La familia Pilz, por brindarme ese cariño familiar y amistad que me llevaré por siempre en el corazón y Maria Mercedes, por el apoyo y la amistad que me ha brindado todos estos años. A Gustavo Lascano, mi Gus, por su paciencia y amor, por su apoyo y su brillo interior que todo lo llena. A Faby y a Nancy, por su amistad, su apoyo y cada momento vivido. A Franch y a Lichi, por ser los amigos tan especiales que son, por su gran apoyo y su alegría y energía de siempre. A las Loconas, por ser tan únicas y por esa alegría tan suya. A Manu F., Jorge E, Fausto V., Rene A., Francisco M., Juan S., Ayna S. Claudia T., Javier B., Gonzalo S., Vero B., Negro, Memo, Luis y Erick, por hacerme reir tanto y pasar momentos que no voy a olvidar nunca. A mis compañeros de lucha en la aventura de recolectar muestras y abrir calicatas: Gus, Mechi, Juanpi, Formic, Gi, Gallo, BIOZ, Cobra, Ing. Reinerio, Tochito, Ing, Trabanino, Ing. Orellana, Gustavo y Paulito. Gracias por su apoyo y energía! A Dani R., gracias por haberme ayudado a abrir las puertas hacia el mundo de los corredores biológicos! A Washington y los padrinos, por haberme acogido estos cuatro años. A mi colonia, por los bailes compartidos y la buena vibra que los caracteriza. A todas aquellas personas que han llegado a ser especiales para mi en Zamorano y me han regalado una chispa de alegría cada día durante estos cuatro años. vi AGRADECIMIENTO A PATROCINADORES A Zamorano, por el apoyo financiero brindado durante estos cuatro años. A mis papis, porque nunca me faltó nada durante mis años de estudio en Zamorano. vii RESUMEN Devisscher, Tahia. 2004. Diseño y caracterización de un corredor biológico entre los bosques nublados de Uyuca y El Volcán. Proyecto de Graduación del Programa de Ingeniería en Desarrollo Socioeconómico y Ambiente, Zamorano, Honduras. 89 p. Los esfuerzos de conservación de la diversidad biológica en Honduras se han concentrado en las áreas protegidas y particularmente en sus zonas núcleo, generándose una degradación gradual de las zonas de amortiguamiento y la cobertura boscosa entre estas áreas. Es aceptado como regla generalizada que el mayor y más serio riesgo para la conservación de la biodiversidad es la fragmentación de los hábitats. Los bosques de galería en el Valle del Yeguare, que unen los bosques nublados de los cerros de Uyuca y El Volcán, presentan esta fragmentación, pues se han visto afectados a lo largo del tiempo por diferentes factores, tanto naturales como antrópicos. Como iniciativa para proteger la biodiversidad de estos bosques y la de los bosques nublados se ha diseñado un corredor biológico que une las zonas núcleo de los cerros Uyuca y El Volcán. Esto permitirá mantener la conectividad natural del paisaje y el movimiento entre parches de hábitats. Con ayuda de fotografías aéreas, reconocimiento de campo y mapas cartográficos de la zona se diseñó un corredor de 23.5 km que cubre un área total de 1,494.7 ha. Está construido a lo largo de un sistema hidrológico conformado por dos microcuencas. Un 72% del área del corredor se encuentra en territorio de Zamorano, lo cual significa que la institución tiene gran influencia sobre las políticas de uso de suelo en el corredor. Son cuatro los ecosistemas que lo conforman y existe una clara relación entre éstos, la cobertura vegetal y los suelos que en éstos se encuentran. Un 91% del área del corredor está cubierta por masa boscosa. Sólo el ecosistema bosque muy húmedo montano bajo subtropical cuenta con bosque en estado maduro, los demás ecosistemas presentan bosques en estados sucesionales menos avanzados. De estos últimos el bosque de galería a lo largo del valle es el que se encuentra más perturbado por las actividades agrícolas. Por esta razón, es también la sección más angosta del corredor. Tomando en cuenta todos estos aspectos, el corredor biológico cumple con los criterios biológicos para su viabilidad y diseño. Se recomienda un estudio socioeconómico para poder evaluar y desarrollar los criterios socioeconómicos necesarios para hacer posible su factibilidad y establecimiento. Palabras clave: cobertura vegetal, criterios biológicos, ecosistemas, microcuencas, sistema hidrológico, uso de suelo, viabilidad. viii CONTENIDO Portadilla...................................................................................................... i Autoría......................................................................................................... ii Página de firmas.......................................................................................... iii Dedicatoria................................................................................................... iv Agradecimientos.......................................................................................... v Agradecimiento a patrocinadores................................................................ vi Resumen...................................................................................................... vii Tabla de contenido...................................................................................... viii Índice de cuadros......................................................................................... x Índice de figuras.......................................................................................... xi Índice de anexos.......................................................................................... xii 1 INTRODUCCIÓN 1 1.1 OBJETIVO GENERAL............................................................................. 2 1.2 Objetivos específicos................................................................................... 2 2. REVISIÓN DE LITERATURA............................................................... 3 2.1 ¿QUÉ ES UN CORREDOR BIOLÓGICO? .............................................. 3 2.2 TIPOS Y ESCALAS DE CORREDORES.................................................. 4 2.3 PROPÓSITOS DE UN CORREDOR BIOLÓGICO.................................. 5 2.4 CRITERIOS DE ANÁLISIS PARA EL DISEÑO Y LA CARACTERIZACIÓN DE CORREDORES BIOLÓGICOS EN MESOAMÉRICA....................................................................................... 5 2.5 BIODIVERSIDAD Y SU DEGRADACIÓN............................................. 7 2.5.1 Diversidad genética..................................................................................... 7 2.5.2 Degradación ecológica................................................................................ 7 2.6 CORREDORES BIOLÓGICOS EN HONDURAS.................................... 7 2.7 SISTEMA NACIONAL DE ÁREAS PROTEGIDAS................................ 9 2.8 MARCO LEGAL........................................................................................ 9 3 MATERIALES Y MÉTODOS................................................................ 11 3.1 ASPECTOS POLÍTICOS Y UBICACIÓN GEOGRÁFICA...................... 11 3.2 ASPECTOS FÍSICOS................................................................................. 11 3.2.1 Superficie..................................................................................................... 11 3.2.2 Relieve y altitud.......................................................................................... 11 3.2.3 Clima y ecología.......................................................................................... 11 3.2.4 Vegetación................................................................................................... 12 ix 3.2.5 Geología y suelos......................................................................................... 13 3.2.6 Hidrología.................................................................................................... 13 3.2.7 Uso actual de la tierra.................................................................................. 14 3.3 METODOLOGÍA DE LEVANTAMIENTO Y EVALUACIÓN.............. 15 3.3.1 Digitalización del mapa de la zona de estudio y su sistema hidrológico................................................................................................... 15 3.3.2 Recolección e identificación de muestras de especies................................ 15 3.3.3 Levantamiento del mapa de perfil de suelos del corredor........................... 16 3.3.4 Delimitación de los ecosistemas.................................................................. 17 3.3.5 Levantamiento del mapa de cobertura vegetal y usos de la tierra............... 17 3.3.6 Determinación de la tenencia de la tierra.................................................... 18 3.3.7 Diseño del corredor biológico..................................................................... 18 4 RESULTADOS Y DISCUSIÓN.............................................................. 19 4.1 EL CORREDOR BIOLÓGICO Y SU SISTEMA HIDROLÓGICO......... 19 4.2 REPRESENTATIVIDAD ECOLÓGICA DEL CORREDOR................... 24 4.3 TOPOGRAFÍA DEL CORREDOR............................................................ 31 4.4 DISTRIBUCIÓN DE SUELOS A LO LARGO DEL CORREDOR.......... 33 4.4.1 Relación entre ecosistemas y la distribución de suelos............................... 37 4.5 COBERTURA VEGETAL Y USOS DE LA TIERRA EN EL CORREDOR............................................................................................... 40 4.5.1 Descripción de la cobertura vegetal............................................................. 41 4.5.2 Relación entre los ecosistemas y la cobertura vegetal................................. 42 4.6 MODELACIÓN TRIDIMENSIONAL Y MODELO INTERACTIVO DEL CORREDOR...................................................................................... 47 5 CONCLUSIONES..................................................................................... 49 6 RECOMENDACIONES........................................................................... 51 7 BIBLIOGRAFÍA....................................................................................... 52 8 ANEXOS.................................................................................................... 55 x ÍNDICE DE CUADROS Cuadro 1. Áreas, ancho máximo, mínimo y promedio por secciones del corredor..... 19 2. Longitud de las quebradas del sistema hidrológico del corredor................ 24 3. Ecosistemas del corredor biológico............................................................. 25 4. Ecosistemas de la microcuenca de La Chorrera.......................................... 26 5. Ecosistemas de la microcuenca de Santa Inés............................................. 26 6. Áreas protegidas y de conexión del corredor biológico.............................. 29 7. Distribución de suelos y su ubicación a lo largo del corredor biológico..... 34 8. Relación de los suelos y ecosistemas del corredor biológico...................... 38 9. Áreas y porcentajes de la cobertura vegetal y usos de suelo del corredor biológico...................................................................................................... 44 10. Áreas y porcentajes de cobertura vegetal y usos de suelo por ecosistema del corredor biológico................................................................................. 45 xi ÍNDICE DE FIGURAS Figura 1. Áreas y secciones del corredor biológico.................................................... 20 2. Tenencia de tierra de la Escuela Agrícola Panamericana (EAP) en el corredor biológico....................................................................................... 22 3. Sistema hidrológico del corredor biológico................................................. 23 4. Distribución de los ecosistemas en el corredor biológico........................... 26 5. Ecosistemas del corredor biológico............................................................. 27 6. Ecosistemas de las microcuencas Santa Inés y La Chorrera....................... 28 7. Areas protegidas del corredor biológico y el Sistema de Áreas Protegidas de Honduras (SINAPH)............................................................................... 30 8. Distribución de las pendientes del corredor biológico................................ 31 9. Mapa de pendientes del corredor biológico................................................. 32 10. Ubicación de las calicatas en el corredor biológico.................................... 35 11. Perfil de suelos del corredor biológico........................................................ 39 12. Mapa de cobertura y usos de la tierra del corredor biológico..................... 46 xii ÍNDICE DE ANEXOS Anexo 1. Listado de plantas del bosque seco de Honduras........................................ 55 2. Inventario por familia, género y especie de la flora en el trayecto 1.......... 60 3. Inventario por familia, género y especie de la flora en el trayecto 2.......... 61 4. Inventario por familia, género y especie de la flora en el trayecto 3.......... 62 5. Inventario por familia, género y especie de la flora en el trayecto 4.......... 64 6. Inventario por familia, género y especie de la flora en el trayecto 5.......... 65 7. Inventario por familia, género y especie de la flora en el trayecto 6.......... 66 8. Inventario por familia, género y especie de la flora en el trayecto 7.......... 67 9. Inventario por familia, género y especie de la flora en el trayecto 8.......... 68 10. Inventario por familia, género y especie de la flora en el trayecto 9.......... 69 11. Trayectos de recolección a lo largo del corredor biológico......................... 70 12. Familias, géneros y especies encontrados en el bosque latifoliado maduro de El Uyuca................................................................................................. 71 13. Ventajas y desventajas potenciales, oportunidades y amenazas de un corredor biológico....................................................................................... 72 14. Criterios biológicos para el diseño y caracterización de un corredor biológico según la CCAD (2001)................................................................ 74 15. Criterios socioeconómicos para el diseño y caracterización de un corredor biológico según la CCAD (2001)................................................. 75 16. Situación ambiental de Honduras................................................................ 76 17. Convenios internacionales relacionados con la conservación de la biodiversidad en Honduras.......................................................................... 78 xiii 18. Artículos de la Ley del Ambiente que pueden relacionarse a la construcción de corredores biológicos en Honduras................................... 79 19. Significado del gran grupo de los perfiles de suelo a lo largo del corredor.................................................................................................. 82 20. Descripción de los perfiles de suelo de las calicatas a lo largo del corredor biológico....................................................................................... 83 1. INTRODUCCIÓN Desde su origen geológico, ya sea como un conjunto de islas o como una franja continental, Mesoamérica fue un centro de origen y un corredor de paso entre formas de vida terrestres y una barrera para el desplazamiento de especies marinas. Esta es una región de gran diversidad geográfica, climática, biológica y cultural. Según la PNUD (1997) en este pequeño porcentaje del planeta se alberga aproximadamente el 7% de todas las formas de vida conocidas hasta la fecha por la ciencia, representado por miles de especies de plantas y animales. La riqueza natural de la región se explica, por ser un puente entre dos grandes masas continentales: Norteamérica y Sudamérica; por la presencia de dos océanos que bañan sus costas: El Atlántico y el Pacífico; y por la existencia de muchas formas de relieves y paisajes, desde arrecifes e islas hasta lagunas, volcanes, montañas y llanuras. En este pequeño territorio existen más de 60 formas de vegetación y 30 ecoregiones, desde zonas semidesérticas, hasta bosques nublados. La alta diversidad biológica que sustentan los trópicos y subtrópicos y que se manifiesta en la presencia de más del 40% de la población de los animales y plantas que alberga el planeta es una característica que no excluye al territorio hondureño. Honduras cuenta con una alta biodiversidad referida a los diferentes genes, especies y ecosistemas existentes. A pesar de que se han identificado más de 13 zonas de vida, 1,100 especies de fauna (mamíferos, aves, reptiles, peces y anfibios) y 5,000 de flora, aún hace falta mucho por identificar y conocer. Se estima que las 5,000 especies de plantas vasculares identificadas en el país constituyen el 2% del total de plantas conocidas en el mundo y que de éstas aproximadamente 244 son endémicas de Honduras (Davis 1986, citado por SERNA 2001). Por otro lado, el deterioro y pérdida de los recursos biológicos forman parte de los serios problemas ambientales que enfrenta el país. En la actualidad se estima que en Honduras 906 especies de plantas se encuentran con algún peligro de extinción, 327 con alto riesgo de peligro de extinción, 14 en peligro crítico y tres extintas (Nelson 1996, citado por SERNA 2001). Hoy en día la región Mesoamericana cuenta con aproximadamente 597 áreas protegidas declaradas legalmente y unas 160 propuestas a ser declaradas. Lo anterior confirma el esfuerzo de los gobiernos de la región por conservar muestras representativas de sus ecosistemas. Sin embargo, la importancia de la diversidad biológica de un país no sólo se centra en el número de áreas protegidas y de ecosistemas con declaratoria legal para su conservación, sino en la aplicación de políticas que comprendan la adopción de posiciones encaminadas a potenciar su valor y disminuir sus amenazas. En este contexto el primer 2 paso a dar es el conocimiento amplio de las áreas y unidades en donde esta biodiversidad aún permanece. En Honduras, los esfuerzos de conservación de la diversidad biológica terrestre se han concentrado en las áreas protegidas y particularmente en sus zonas núcleo, resultando así una degradación gradual de las zonas de amortiguamiento y la cobertura boscosa entre las áreas protegidas. Es aceptado como regla generalizada que el mayor y más serio riesgo para la conservación de la biodiversidad es la fragmentación de los hábitats y que ésta es la principal causa de la crisis actual de extinción de las especies. La fragmentación tiene dos componentes esenciales: una disminución en el área total de hábitat disponible y un fraccionamiento del área remanente en parches aislados. Prueba de la fragmentación de hábitats son los bosques de galería en el Valle del Yeguare, que unen los bosques nublados de los cerros de Uyuca y El Volcán. Estos bosques se han visto afectados por diferentes factores, tanto naturales como antrópicos, a lo largo del tiempo. Según un estudio realizado por Portillo (1997), se produjo entre 1955 y 1977 una deforestación de 165 ha entre bosque de galería denso y semidenso, lo cual equivale a una tasa de deforestación anual de casi el 1.13% y entre 1977 y 1995 una deforestación aún mayor, en la que se perdieron 216 hectáreas de bosque de galería, denso y semidenso, significando esto un aumento en la tasa de deforestación a 1.8%. Esto indica que la masa boscosa que une a los bosques nublados de los cerros de Uyuca y El Volcán a lo largo del sistema hidrológico conformado por ríos y quebradas, se ha ido fragmentando con el tiempo, poniendo en riesgo la biodiversidad de la zona, al dejar a especies animales y vegetales aisladas en islas geográficas de bosque que pierden cada vez más la conexión entre sí. 1.1 OBJETIVO GENERAL Contribuir a la conservación de la biodiversidad en la zona de influencia de Zamorano mediante el diseño de un corredor biológico. 1.2 Objetivos específicos - Diseñar un corredor biológico bajo criterios biológicos que interconecte las zonas núcleo de bosque nublado de los cerros Uyuca y El Volcán a lo largo del sistema hidrológico que los une. - Caracterizar la biodiversidad vegetal, a nivel de especies, para cada masa de bosque nublado en estado maduro de los cerros de Uyuca y El Volcán. - Caracterizar la biodiversidad vegetal, a nivel de especies, de los bosques de pino, Pinus-Quercus y de galería que une las zonas núcleo. - Caracterizar el medio físico a lo largo del corredor biológico. 2. REVISIÓN DE LITERATURA 2.1 ¿QUÉ ES UN CORREDOR BIOLÓGICO? Si bien es cierto que las iniciativas de corredores biológicos tienen más de 15 años implementándose en el mundo, no existe un conjunto de definiciones y criterios claros al respecto. Debido a que los corredores se establecen para diferentes objetivos o propósitos y a distintas escalas y grados de modificación de los ecosistemas, no existe un “manual” o conjunto de “pautas” para el diseño e implementación de éstos (CCAD 2001). El concepto de corredor biológico ha sido utilizado y definido de múltiples maneras por diferentes autores. Ha sido un concepto sumamente discutido y cuestionado tanto en el ámbito científico, como político y social. Principalmente se ha cuestionado si los corredores biológicos son una herramienta aplicable para la conservación de la biodiversidad. Algunos lo analizan como una estrategia para manejar paisajes modificados. Otros, como una alternativa complementaria para la conservación de las áreas naturales protegidas cada vez más fragmentadas (CCAD 2001). Barret y Bohlen (1991) proponen al corredor como una franja de tierra o vegetación que difiere del paisaje circundante predominante a ambos lados de ella. Según ellos, se distinguen los siguientes tipos: Corredor de Disturbio: aquel que irrumpe dentro de un paisaje natural más homogéneo. Ej. Corredor de tendido eléctrico. Corredor de Plantación: aquel generado por el hombre, con elementos no autóctonos, para una variedad de razones estéticas, económicas o funcionales. Ej. Barreras de árboles cortavientos. Corredor de Regeneración: aquel proveniente de la regeneración de un área previamente intervenida. Ej.: Regeneración vegetal que ocurre a lo largo de cercas. Corredor de Recursos Ambientales: aquel que ocurre naturalmente, asociado a un recurso que se distribuye linealmente en el paisaje. Ej.: Bosques de galería o asociados a cursos de agua. Corredor Remanente: aquella franja de vegetación que permanece inalterada como consecuencia de que se ha removido el resto de la vegetación nativa. Ej.: Bosque a lo largo de fila montañosa. A continuación se presenta una síntesis de los principales argumentos encontrados en la literatura que están enfocados, sobretodo, hacia la conservación de especies y hábitats terrestres. 4 Quizá el mejor argumento para los corredores es que, en un principio, todos los paisajes contaban con interconexiones, afirmación que no niega la importancia de las barreras naturales como ríos, montañas u otras para la biogeografía y la evolución. Sin embargo, esta conectividad disminuye al aumentar la modificación del paisaje por el ser humano. Los corredores son un intento de restaurar o mantener la conectividad natural del paisaje (Noss 1987). Ese concepto o enfoque de la conectividad es vital y es uno de los ejes de planteamiento de los objetivos y criterios de corredores. Como lo apunta Bennett (2003) la “conectividad” es el principal factor de cómo el paisaje facilita o dificulta el movimiento y los flujos entre parches de hábitat o ecosistemas. Un paisaje puede proporcionar alto grado de conectividad para cierto tipo de organismos pero bajo nivel para otros. La conectividad no se logra sólo con conexión física entre parches de hábitats continuos, va más allá. La conectividad está dada más bien por una gama de configuraciones de hábitats o mosaicos que pueden incluso estar físicamente separados. La conectividad es un elemento que forma parte integral de la estructura del paisaje. Por esto, es importante analizar sus características y función en el contexto del paisaje y no en aislamiento. Un corredor biológico puede ser continuo o discontinuo. Puede tener muchas escalas, desde una fila de arbustos hasta una selva de kilómetros de ancho. Para conservar la biodiversidad, una de las estrategias esenciales es enfocar la estructura y dinámica del paisaje regional. En este mosaico es necesario mantener y restaurar superficies adecuadas de la diversidad de ecosistemas nativos y la conectividad entre ellos. Es necesario llevar a cabo un manejo adaptativo en zonas agropecuarias y forestales adyacentes a las áreas protegidas, buscando alternativas para mantener niveles aceptables de la diversidad biológica y poblaciones viables en estas zonas (Galindo-Leal 2000). Por lo tanto, un corredor biológico es: 1. Un espacio geográfico delimitado que proporciona conectividad entre paisajes, ecosistemas y hábitats naturales o modificados, asegurando el mantenimiento de la diversidad biológica y los procesos ecológicos. 2. Un elemento del paisaje que facilita o proporciona el movimiento de organismos entre dos o más parches de hábitat al mantener o restaurar la conectividad del paisaje. 3. Un elemento del paisaje natural o modificado, que proporciona conectividad entre ecosistemas, asegurando el flujo de elementos de la biodiversidad y los procesos ecológicos y evolutivos. 2.2 TIPOS Y ESCALAS DE CORREDORES Hasta donde indica la literatura publicada, no existe una categorización o tipología de corredores. Se han esbozado diferencias, sobre todo basadas en los objetivos para los que se crean los corredores. Los objetivos y metas que se propongan en cada corredor podrán tener diferencias de enfoque dependiendo de los ecosistemas y paisajes que éstos conecten. Lo que sí se propone son escalas geográficas de trabajo con corredores biológicos, puntualizando dos: 5 • Escala regional (más de 10,000 km2): Recalca la conectividad entre paisajes o mosaicos de uso de la tierra mediante un ordenamiento del uso de los recursos. La generación de bienes y servicios ambientales, así como el mantenimiento de los procesos ecológicos como su principal meta. • Escala de ecosistemas y hábitats (desde micro hábitat, hasta 10,000 km2): En esta escala se enfatiza tanto la conectividad de ecosistemas, la reducción de la fragmentación de los hábitats, como la restauración de ecosistemas y el mantenimiento de poblaciones viables de especies de interés. 2.3 PROPÓSITOS DE UN CORREDOR BIOLÓGICO Una de las principales metas de un corredor biológico es mejorar la conservación de la biodiversidad a través de la búsqueda de soluciones ventajosas que promuevan la sostenibilidad ambiental al mismo tiempo que mejoren el nivel y calidad de vida de la población que usa, maneja y conserva la biodiversidad. El corredor biológico también persigue contribuir con la prevención y reducción de riesgos que afectan a los asentamientos humanos, la infraestructura y los cultivos, que son agravados por la deforestación y el uso inapropiado de la tierra (CCAD – CBM, 2001). Un corredor biológico busca: Favorecer el mantenimiento de la diversidad biológica, disminuyendo la fragmentación y mejorando la conectividad del paisaje y los ecosistemas. Fomentar la sostenibilidad ambiental. Contribuir como un nuevo modelo integral para enfrentar temas como la deforestación, la protección de los bosques, las cuencas y el cambio climático. Establecer una nueva manera de entender la protección del ambiente integrando la conservación con el uso sostenible de los recursos naturales. Promover alternativas productivas que sean amigables con el ambiente. Apoyar al mejoramiento de la calidad de vida de las poblaciones locales involucradas. Existen varias ventajas y desventajas potenciales para un corredor biológico, así como distintas oportunidades y amenazas. Una lista de todas éstas se encuentra en el anexo 13 del documento. 2.4 CRITERIOS DE ANÁLISIS PARA EL DISEÑO Y LA CARACTERIZACION DE CORREDORES BIOLÓGICOS EN MESOAMERICA Los corredores biológicos se enfocan como espacios físicos donde ocurren procesos. Esto significa que se debe identificar criterios para seleccionar y clasificar esos espacios físicos con base en parámetros biofísicos, como la condición de la vegetación, especies clave, tipos de hábitat, aspectos ecológicos, climáticos y edáficos, entre otros, pero además tomando en cuenta procesos sociales y factores económicos que suceden en un continuo dinámico (CCAD 2001). 6 La biología de la conservación proporciona herramientas técnicas para entender los sistemas ecológicos y mantenerlos adecuadamente. No obstante, la conservación es un proceso social. Por tanto, las soluciones implican la participación de la sociedad y la comprensión de aspectos socio-económicos y políticos. Para determinar el manejo y diseño más adecuado para un corredor, es necesario comprender los asuntos biológicos, sociales y políticos que pueden influenciar su efectividad (Galindo-Leal 2000). Se proponen criterios biológicos y socio-económicos para analizar los corredores biológicos, con el fin de que puedan aplicarse a diversas escalas y en diferentes países con un marco conceptual común de planificación y monitoreo. Es prudente aclarar como punto de partida, algunos supuestos para aplicar dichos criterios: La base fundamental o el principal objetivo para diseñar corredores biológicos es el mantenimiento de la diversidad biológica. El principal propósito de esta aplicación será priorizar y monitorear el estado de avance en la gestión de estos corredores. Estos criterios pudieran utilizarse como guía para diseñar corredores Los criterios biológicos determinan la viabilidad biológica de un corredor. Los criterios socio-económicos determinan la viabilidad socio-económica de un corredor, e influyen directamente en su factibilidad. La combinación de la valoración de todos los criterios, dará como resultado la factibilidad de un corredor Los criterios socio-económicos son, en cierta medida, los que determinan la factibilidad de un corredor, ya que representan factores de su implementación. Un corredor que puede tener alta viabilidad biológica, pero baja viabilidad socio- económica sería de factibilidad media. Según la CCAD (2001) será necesario analizar primero los criterios biológicos como la base y razón de existencia de los corredores. Posteriormente, se cruzan los criterios socio- económicos que son cruciales para determinar la factibilidad de los corredores. Los criterios biológicos y socioeconómicos se detallan en el anexo 14 y 15 respectivamente. Los criterios biológicos determinan, según la CCAD (2001), la ubicación geográfica del corredor en primera instancia y los criterios socioeconómicos se refieren a las capacidades o potencial para contar con condiciones que favorezcan la viabilidad de un corredor biológico. Los criterios como están planteados no pueden ser condiciones pre-existentes para diseñar y establecer corredores biológicos, más bien factores a tomar en cuenta. Los criterios se plantean como un mecanismo de análisis. El análisis puede ir enfocado ya sea hacia el establecimiento o diseño de corredores biológicos nuevos, o bien, para analizar si éstos están cumpliendo con los objetivos con que fueron planteados inicialmente. Asimismo, pueden ayudar en la identificación de prioridades locales, nacionales o regionales (CCAD 2001). Debido a que tanto el tamaño y forma de los corredores, así como los objetivos que persiguen, varían enormemente, no es recomendable establecer lineamientos específicos y 7 uniformes acerca de su diseño y manejo, ya que dependerá de su escala y función particular. 2.5 BIODIVERSIDAD Y SU DEGRADACIÓN La biodiversidad es la totalidad de genes, especies, ecosistemas y procesos ecológicos de una región. Por lo tanto la biodiversidad consta de cuatro elementos: diversidad genética, diversidad de especies, diversidad de ecosistemas y diversidad de procesos. Los tres primeros están compuestos en orden jerárquico y el cuarto es funcional, interconectando diversos elementos dentro de los tres primeros subniveles (INE 2002). La biodiversidad es un concepto que abarca a toda la variedad de la vida, incluyendo a los ecosistemas y a los complejos ecológicos de los que forma parte. Por esta razón tiene tres escalas generales: ecosistemas, especies y genes. 2.5.1 Diversidad genética La diversidad genética es el resultado de las diferencias que existen entre distintas versiones de los genes, los cuales son considerados unidades de la herencia de cada una de las distintas especies. Las diferencias heredables son el resultado de las fuerzas evolutivas y ambientales que provocan la variabilidad entre los seres vivos. Es este potencial evolutivo una de las razones poderosas para la conservación de la variabilidad genética (INE 2002). 2.5.2 Degradación ecológica Ecológicamente se puede definir como área degradada, aquella que ha sufrido una reducción de su productividad y diversidad biológica como consecuencia de las actividades humanas y/o eventos naturales (Machlis 1993). La pérdida de la biodiversidad se refiere a la desaparición de especies animales y vegetales que se ha producido con gran rapidez en las últimas décadas. La consecuencia de la extinción de algunas de las especies podría ser grave para el resto. Estas interrelaciones tan complejas hacen que se considere la pérdida de la biodiversidad como un problema que puede afectar al planeta en su conjunto. Dentro de todos los fenómenos de merma de la diversidad biológica, que abarcan no sólo a especies vivas, sino a información genética y procesos ecosistémicos donde participan estas especies, el más preocupante es la deforestación (Saavedra 1999). 2.6 CORREDORES BIOLÓGICOS EN HONDURAS En Honduras, las actividades orientadas a la conservación de la diversidad biológica terrestre se han enfocado particularmente a las zonas núcleo de las áreas protegidas, lo cual ha dado lugar a una degradación gradual de las zonas de amortiguamiento y las zonas entre estas áreas protegidas (SICA et al. 2001). 8 Actualmente se han establecido en el país importantes avances hacia la instrumentalización del manejo de la biodiversidad, particularmente de la que se encuentra albergada en las áreas protegidas silvestres que conforman el Sistema Nacional de Áreas Protegidas de Honduras (SINAPH). Así mismo, se ha identificado la necesidad de promover zonas de conexión entre las áreas protegidas que garanticen la representatividad y la viabilidad a largo plazo de la diversidad biológica. Un ejemplo importante es el trabajo que se realizó con el corredor biológico mesoamericano en Honduras, que surge como una iniciativa de la AFE/COHDEFOR, después de evaluar el componente biofísico del SINAPH, tomando en consideración la identificación de corredores nacionales que conectarán áreas protegidas. La idea surgió de la necesidad de conectar las pequeñas áreas del SINAPH con áreas mayores, lo cual permitiría en sí la manifestación de procesos ecológicos en mayor ocurrencia, así como la sobrevivencia de especies aisladas y la incorporación de nuevos mecanismos de conservación en los corredores y áreas de amortiguamiento (SICA et al. 2001). Los resultados obtenidos con información a nivel preliminar (Escala 1:1,000,000) determinan que las áreas prioritarias, tanto las áreas de conexión como las mismas áreas protegidas, se encuentran en un proceso de degradación sucesiva, debido a las crecientes necesidades humanas y al poco incentivo para la conservación de los recursos naturales y ambientales que existe a nivel nacional (SICA et al. 2001). El Corredor Biológico Mesoamericano en Honduras, se fundamentó principalmente en el componente de áreas protegidas identificadas mediante una clasificación en tres categorías de importancia: Categoría 1: Áreas de Prioridad Mesoamericana. Se identificaron seis corredores de máxima prioridad para el establecimiento del CBMH, lo cual representa aproximadamente el 21% del territorio nacional, los cuales son: a) Plapawans (Patuca, Tawaka, Río Plátano); b) Mosquitia Oriental (Caratasca, Kruta, Warunta, Rus-Rus, Sabanas de Wausplaya, Río Segovia); c) Sierra de Agalta - Río Tinto (Boquerón, Agalta, Malacate, El Carbón, Río Tinto); d) Cordillera de Nombre de Dios (Texiguat, Pico Bonito, Montaña de Corozal); e) Parques Marinos del Caribe (Islas de la Bahía, Cayos Cochinos); f)Humedales del Golfo de Fonseca (Chismuyo, Zacate Grande, Isla del Tigre, Los Delgaditos, Punta Condega, Las Iguanas, San Bernardo, Río Viejo, Lagunas de Invierno, Islas del Golfo). Categoría 2: Áreas Pequeñas de Conectividad Mesoamericana. Como áreas pequeñas de importancia para la conectividad mesoaméricana se identificaron tres: a) Capiro - Calentura – Guaymoreto; b) Húmedales de Atlántida; c) Cusuco Merendón – Omoa. Categoría 3: Áreas Grandes y Corredores de Importancia Regional. a) Celaque – Pacayita – Cerro Negro; b) Montaña Verde - Opalaca – Ojuera; c) Lago de Yojoa – Los Naranjos - Montaña de Santa Bárbara; d) Montaña de Yoro - La Flor; e) La Muralla; f) La Tigra – Uyuca; g) Comayagua - Corralitos – Carias. La reserva biológica de Uyuca entra en la categoría 3, mientras que la reserva biológica de Yuscarán, en donde se encuentra El Volcán, no está citada entre estas categorías. El 9 corredor biológico propuesto en el documento integrará entonces un área protegida más dentro de esta red nacional de corredores biológicos. Es importante contar con información sobre la situación ambiental de Honduras, para conocer la biodiversidad con la que cuenta el país, las actividades conservacionistas que existen, los impactos antrópicos en los bosques, el uso potencial y sostenible de sus recursos. El anexo 16 describe en forma clara cada uno de estos aspectos, con el fin de proporcionar un panorama general de la situación ambiental de país. Algunos convenios importantes que Honduras realizó con relación a la protección y conservación de la biodiversidad se describen en el anexo 17. 2.7 SISTEMA NACIONAL DE ÁREAS PROTEGIDAS El Sistema Nacional de Áreas Protegidas de Honduras (SINAPH) tiene su base legal en el Artículo 36 de La Ley General del Ambiente (Decreto 104 - 93), en donde se establece que el SINAPH estará conformado por siete categorías de manejo. No obstante, en la actualidad existen once, de las cuales ocho tienen como recurso de preservación más importante al bosque. El SINAPH está integrado por 107 áreas protegidas en las que, según AFE/COHDEFOR (1996), los bosques latifoliados de tierras bajas, los bosques nublados y el manglar son los ecosistemas boscosos más representados. Entre éstos, el ecosistema de bosque nublado es el más representativo, existiendo en 39 de las áreas protegidas que lo integran. De éstas, siete comprenden bosque de pino entremezclado con bosque de hoja ancha, 12 contienen bosques latifoliados húmedos de bajura, cinco presentan muestras de bosque seco tropical y 12 cubren áreas de manglar (SERNA 2000). 2.8 MARCO LEGAL Tanto la Ley General del Ambiente como la Ley Forestal, tienen como fin, entre otras cosas, la protección y conservación de la biodiversidad. La Ley General del Ambiente fue creada mediante Decreto Legislativo 104 – 93 del 27 de mayo de 1993 y constituye una ley marco en la materia. Los Artículos de la Ley del Ambiente que pueden relacionarse en forma consistente a la construcción de corredores biológicos en Honduras se describen en el anexo 18. La ley forestal es derivada de la Ley Orgánica de la COHDEFOR de 1974 y tiene como propósitos: Establecer la adecuada conservación, restauración y propagación de los recursos forestales. Promover el uso múltiple de las áreas forestales, incluyendo la recreación y el ambiente propicio para ciertas especies de la flora y fauna silvestre, la regulación del pastoreo, de los regímenes y la conservación, restauración y fijación de suelos. Promover la forestación y la reforestación de terrenos de vocación forestal Establecer un mecanismo idóneo para canalizar recursos internos y externos destinados a la protección del bosque natural y a la forestación y reforestación. 10 Según esta ley son áreas forestales: • Todas la tierras que sostienen una asociación vegetal dominada por árboles o arbustos de cualquier tamaño que, aunque talados, sean capaces de producir madera u otros productos forestales, de ejercer influencias sobre el clima, el suelo y sobre el régimen de aguas o de proveer refugio al ganado y vida silvestre. • Las tierras de vocación forestal, entendiéndose por tales, los terrenos cubiertos o no de vegetación que deben dedicarse a uso forestal exclusivo preponderante por ser impropios para el cultivo agrícola, por su aptitud para la producción de maderas u otros productos forestales, por sus funciones o posibilidades protectoras de aguas y suelos, por sus valores estéticos y recreativos o por cualquier otra razón de análogo interés, así como los márgenes fluviales y lacustres. 3. MATERIALES Y MÉTODOS 3.1 ASPECTOS POLÍTICOS Y UBICACIÓN GEOGRÁFICA La zona de estudio está ubicada entre dos bosques nublados: El bosque nublado de Uyuca y el bosque nublado de El Volcán. El corredor biológico se ubica geográficamente entre: DD –87º04´33´´ W y 14º01´28´´ N, UTM 492 x, 1 550 y (Núcleo Uyuca) y DD –86º53´45´´ W y 13º55´48´´ N, UTM 512 x, 1 540 y (Núcleo El Volcán). El área del corredor biológico comprende dos Departamentos: Su parte Occidental se encuentra en el Departamento de Francisco Morazán y su parte Oriental en el Departamento de El Paraíso, ambos en Honduras, Centro América. 3.2 ASPECTOS FÍSICOS 3.2.1 Superficie El corredor biológico se ubica a lo largo de un sistema hidrológico que comprende dos microcuencas: La microcuenca de la quebrada La Chorrera y la microcuenca de la quebrada Santa Inés. El área de la microcuenca de La Chorrera es de 682 ha, mientras que la microcuenca de Santa Inés cuenta con un área de 1,891.5 ha. 3.2.2 Relieve y altitud En el área predominan relieves montañosos y escarpados con pendientes que van desde 20% hasta 80% y una zona relativamente plana con una pendiente de aproximadamente 2%, que corresponde al Valle del Yeguare. La altitud máxima del corredor biológico se ubica en el núcleo del cerro de Uyuca, a 2008 msnm y la mínima pertenece al valle de Zamorano de aproximadamente 740 msnm. 3.2.2 Clima y ecología En la zona del bosque latifoliado maduro del cerro de Uyuca la precipitación promedio total anual oscila entre 2000 y 4000 mm. Registros de corta duración indican que en 1995 la precipitación anual fue de 2050 mm, sin incluir la precipitación horizontal (Muñoz 2002). La precipitación máxima diaria en promedio es de 30.76 mm. Los meses más lluviosos en la montaña son los de junio, julio, agosto y septiembre (Zapata 1999). Estudios realizados por Agudelo (1988, citado por Muñoz 2002) indican que la temperatura media anual en el bosque nublado varía entre 12 – 18ºC. 12 La microcuenca de la Chorrera, que tiene su nacimiento a los 1530 msnm, presenta una temperatura promedio anual de 24ºC, con temperaturas altas en el mes de mayo de 27ºC y bajas en enero con un promedio de 22ºC. La precipitación media anual de la zona es de 1110 mm, distribuidos entre los meses de mayo a octubre, presentando una canícula en el mes de julio (Portillo 1997). Para el Valle del Yeguare, los datos recabados desde 1944 en la estación de El Zamorano muestran que la precipitación promedio anual es de 928.4 mm. Los datos de temperatura se registran desde 1973 e indican que la temperatura media anual es de 24.5°C. Para caracterizar el clima de la microcuenca Santa Inés se utilizaron los registros de las estaciones El Zamorano y Guinope, obteniendo para las tierras bajas de la microcuenca una precipitación promedio de 933.5 mm (45 años de registro) y una temperatura media anual de 23.2ºC (25 años de registro) y para las tierras de mediana elevación de la microcuenca una precipitación promedio total de 1155.6 mm (16 años de registro) (García 1993). Para la zona del cerro El Volcán, las tierras más elevadas y frías carecen de registros climáticos, pero se considera que son similares a la precipitación promedio total anual del bosque nublado del Uyuca (Villatoro 1995). Según información compartida por Agudelo1 y mapas de estudios realizados por Villatoro (1995) y Zapata (1999) en estas zonas, son cuatro las zonas de vida que se encuentran en el corredor biológico: Bosque muy húmedo montano bajo subtropical (bmh – MBS), bosque húmedo montano bajo subtropical (bh – MBS), bosque húmedo subtropical (bh – S) y bosque seco tropical transición a subtropical (bs – T ). 3.2.4 Vegetación Partiendo del cerro de Uyuca al río Yeguare podemos encontrar entre los 2000 y 1700 msnm rodales casi puros de Pinus maximinoi, concentrados en las partes más bajas de esta faja y en las porciones más altas un bosque latifoliado nublado (Muñoz 2002). Según Zapata (1999), este bosque latifoliado maduro está compuesto por especies de la familias Aquifoliaceae, Fagaceae, Lauraceae, Myrsinaceae, Cyatheaceae y Melastomataceae. A partir de los 1700 hasta los 1500 msnm se pueden encontrar rodales de Pinus maximinoi, puros o mezclados con Liquidambar styraciflua y Quercus spp. Existen también en esta zona de vida Clethra macrophylla, Rhus striata, Lippia substrigosa, Myrica cerifera y Vismia baccifera. El sotobosque de esta zona está conformado por especies pertenecientes a las familia Fabaceae, Compositae y Melastomataceae. A partir de los 1500 hasta lo 1100 m de altitud predomina Pinus oocarpa, asociado con especies de la familia Fagaceae. El sotobosque está cubierto por Hyparrhenia rufa. De los 1100 hasta los 900 m de altitud se encuentra un bosque semidenso mixto, en el que predomina Pinus oocarpa y Quercus oleoides. Ya en el valle, a partir de los 800 msnm hacia abajo la vegetación está representada por un bosque latifoliado, en el que predominan especies como el Q. oleoides, Guazuma. ulmifolia y Mimosa tenuiflora. El bosque a lo largo de la quebrada La 1 Agudelo, N. 2004. Zonas de vida en el corredor biológico. EAP, Zamorano. Comunicación personal. 13 Chorrera se considera un remanente de un bosque de galería existente anteriormente. Dos especies: Q. oleoides y G. ulmifolia constituyen más de la cuarta parte del total de árboles registrados del bosque de galería. Las especies más comunes en el bosque de galería son: Quercus oleides, Guazuma ulmifolia, Luehea candida, Tabebuia rosea, Inga vera y Bursera simaruba (Portillo 1997). Partiendo del cerro El Volcán al río Yeguare se encuentra a partir del pico más alto hasta los 1700 msnm un bosque latifoliado maduro con un marcado dominio de Lauráceas y Fagaceas. Entre las especies arbóreas que se pueden encontrar en este bosque están: Quercus, spp., Liquidambar styraciflua, Cornus discifolia, Inga flexuosa, Persea spp., Phoebe spp., Miconia spp. y otras. Desde los 1700 hasta los 1400 msnm se encuentra un bosque de Pinus maximinoi, desde los 1400 hasta los 900 msnm la vegetación está representadas por un bosque de Pinus oocarpa, pudiendo encontrar dentro de esta misma faja, de 900 a 1000 msnm, Pinus caribaea (Portillo 1997). 3.2.5 Geología y suelos De acuerdo con el mapa geológico de Honduras, el cerro de Uyuca consiste de rocas volcánicas del terciario tardío de la formación Jutiapa, entre las que se encuentran ignimbritas, tobas y rocas asociadas, de tipo riolítico y andesítico. En la microcuenca de La Chorrera se encuentran dos unidades geológicas: Basaltos del cuaternario, que abarca la parte superior de la microcuenca y la unidad Padre Miguel, caracterizada por tener las ignimbritas como piedra predominante y sobresaliente, que se ubica en la parte media y baja de la microcuenca. La geología de los suelos en la microcuenca de Santa Inés consiste en dos unidades geológicas: La unidad Matagalpa, que se encuentra en la parte superior de la microcuenca y está constituida por cenizas, lavas andesíticas y basálticas, rocas piroclásticas de volcanes que corresponden a la era Terciaria. La segunda unidad es la unidad Padre Miguel, que abarca la parte media de la zona y corresponde a la secuencia principal de ignimbritas, la edad que tiene es del Mioceno (García 1993). De acuerdo con el estudio de mapas geológico de Honduras el cerro El Volcán presenta tres formaciones geológicas, pertenecientes a tres grupos. El primero, Padre Miguel, está formado por rocas volcánicas piroclásticas asociadas de tipo riolítico y andesítico, rocas sedimentarias derivadas de rocas volcánicas y coladas de riolita, andesita y basalto. En el segundo grupo, Matagalpa, predominan coladas de andesita, basalto y sedimentos piroclásticos asociados, con edades comprendidas entre el Paleoceno y Mioceno medio. En el tercer grupo sobresalen las rocas intrusivas, granitos, dioritas y tonalitas de edades variables. 3.2.6 Hidrología El corredor biológico está formado mayormente por dos microcuencas: La microcuenca de La Chorrera y la microcuenca de Santa Inés. 14 El cauce principal de la microcuenca de La Chorrera tiene una longitud aproximada de ocho km. La quebrada contiene agua solamente en la época lluviosa, aunque siempre conserva su corriente en ciertas partes que conservan mayor vegetación. Esta quebrada sirve de drenaje para las lagunas de Titicaca y Okeechobee, que se utilizan para almacenar agua de riego para los diferentes cultivos que produce la EAP. La última laguna que la conforma es la laguna de Monte Redondo, ubicada en la sección de acuacultura de la institución. Esta microcuenca pertenece a la cuenca del río Yeguare, por lo tanto la quebrada desemboca en este río. La microcuenca Santa Inés está formada por un cauce principal, la quebrada Santa Inés (Matahambre) y tres cauces secundarios: Los Zarciles, el Guayabo y los Anteojos. La quebrada Santa Inés contiene agua a lo largo de todo el año. Al igual que la microcuenca La Chorrera, esta microcuenca forma parte de la cuenca del río Yeguare, por lo que su cauce principal desemboca en este río. Por otro lado, tanto el bosque nublado de Uyuca como el de El Volcán son zonas de recarga importantes que alimentan constantemente varias quebradas permanentes y muchas quebradas efímeras. Esto es de mucha importancia para el abastecimiento de agua de las comunidades situadas a sus alrededores. 3.2.7 Uso actual de la tierra En cuanto al uso de tierra en el bosque latifoliado maduro de la reserva de Uyuca se puede decir que fue intervenido por actividades agrícolas, pero hace algunos años se ha dejado esta actividad para permitir al bosque seguir un proceso de regeneración natural. En la zona de amortiguamiento del cerro se llevan a cabo actividades de corta (según plan de manejo), pastoreo y actividades agrícolas, además de actividades de combate de incendios, como rondas. En la parte alta de la microcuenca de La Chorrera el suelo está cubierto mayormente por bosque de pino semidenso y sotobosque. En la parte más baja la quebrada cuenta a lo largo de su cauce con un bosque de galería que presenta secciones con serios problemas de deforestación. Según Portillo (1997) se ha perdido 165 hectáreas de la cobertura boscosa de la microcuenca entre 1955 y 1977, con una tasa de deforestación de 1.13%. Para el periodo de 1977 a 1995 la tasa de deforestación se incrementó a 1.8% que equivale a 216 hectáreas de bosque denso, de galería y semidenso. Menos de la quinta parte del área de la microcuenca de la Chorrera continúa siendo bosque denso y en el 13.9% del área ha comenzado un proceso de transición que lo categoriza como bosque semidenso. Cerca de la séptima parte del área está dedicada a los cultivos agrícolas y en pequeña escala a los frutales. Otra séptima parte esta cubierta por pastos puros, sembrados para uso en la ganadería. Un 1% esta utilizado por cuatro embalses, ubicados dentro del curso de agua de la quebrada La Chorrera. Estos son utilizados para almacenar agua para riego de los cultivos en verano y para cría de peces. Un poco menos de la tercera parte del área está cubierta por zonas arbustivas, que se formaron probablemente por varias prácticas de manejo: la práctica de roza-tumba-quema para la ampliación de la frontera agrícola, el abandono de áreas agrícolas por la baja fertilidad del suelo o bien por la ocupación de 15 estas tierras para la ganadería. Además, en el 6.8% del área existen zonas residenciales, las que pueden ir aumentando a medida que la población crece (Portillo 1997). En la microcuenca de Santa Inés reconocimientos extensivos de campo muestran que un poco más del 50% de las tierras están cubiertas por pinares nativos jóvenes. En algunos terrenos se tiene pastoreo con ganado vacuno. La tenencia de tierra en casi todo el bosque de pino es ejidal. En las proporciones más elevadas de la zona la cubierta original fue removida casi en su totalidad. Hoy en día sólo quedan reducidos parches de bosque latifoliado en estado maduro. En lo que respecta al uso actual de la tierra en la parte media del cerro El Volcán, el pinar está sometido a actividades agrícolas, principalmente cultivos de maíz, frijol y hortalizas, de resinación y pastoreo extensivo. El bosque maduro latifoliado en la parte alta se ha visto afectado por el cultivo de papa y maíz, también por el pastoreo en época de barbecho. 3.3 METODOLOGÍA DE LEVANTAMIENTO Y EVALUACIÓN 3.3.1 Digitalización del mapa de la zona de estudio y su sistema hidrológico El mapa de la zona de estudio se realizó con la ayuda del equipo del Sistema de Información Geográfico de la EAP. Para realizar el mapeo fue necesario primero digitalizar el mapa cartográfico de la zona en la que se ubica el corredor, tomando en cuenta ríos, quebradas, carreteras y curvas a nivel a 20 m. Para la digitalización se trabajó con el programa ArcView 3.2 y extensiones. Con el mapa cartográfico digitalizado de la zona se realizaron los mapas del sistema hidrológico y de pendientes de la zona de estudio. Para obtener el mapa del área del corredor se georeferenciaron ocho fotografías aéreas a escala 1:20,000 del año 1995 que cubren la zona que ocupa el corredor. Para georeferenciar dichas fotografías se realizaron aproximadamente 11 puntos de control en aquellas fotografías para las que se utilizó como referencia el mapa cartográfico de la zona y aproximadamente seis puntos de control en aquellas fotografías para las que se tomaron puntos de referencia con GPS o Garmin en el campo. Para la georeferenciación se trabajó con ERDAS IMAGE 3.0. Posteriormente en ArcView 3.2. se delimitó el área del corredor mediante fotointerpretación del área boscosa entre ambos núcleos de bosque nublado y el levantamiento de una zona buffer de 50 m hacia cada lado de las quebradas que conforma el sistema hidrológico del corredor. A esto se sobrepuso el mapa de tierras de la EAP en formato AutoCad para determinar el área adecuada para el corredor. 3.3.2 Recolección e identificación de muestras de especies Se realizó una recolección de especies de flora a lo largo de un transecto que cruza el área del corredor. Se comenzó en el bosque latifoliado maduro del núcleo de Uyuca y recorriendo a lo largo de la zona aledaña a la quebrada La Chorrera se llegó al valle hasta alcanzar el río Yeguare. De este punto se partió recolectando a lo largo de la zona aledaña 16 a las quebradas Santa Inés, Matahambre y Gualiqueme, hasta llegar al bosque latifoliado maduro de El Volcán. El muestreo se realizó siempre dentro del límite establecido geográficamente por las quebradas y las zonas agrícolas que limitan con el bosque. Las muestras se tomaron por tipo de cobertura vegetal – determinados por observación – y según la ubicación a lo largo del corredor, siendo para esto la elevación y los ecosistemas del corredor factores importantes a tomar en cuenta. Las muestras fueron debidamente prensadas, secadas e identificadas con ayuda del Prof. Linares en el herbario Paul C. Standley de la EAP. Los datos obtenidos se complementaron con información existente de estudios sobre la flora de dichos bosques. 3.3.3 Levantamiento del mapa de suelos del corredor Se llevó a cabo la elaboración de un perfil de distribución de suelos a lo largo del corredor con ayuda de mapas existentes, mapas topográficos y la caracterización de perfiles de suelo a lo largo del corredor. Para determinar la taxonomía de los suelos se realizaron 14 calicatas -una por cada unidad de paisaje o unidad geomorfológica- partiendo en el bosque latifoliado maduro de Uyuca y terminando en el bosque latifoliado maduro de El Volcán. Para caracterizar los suelos se utilizaron métodos estándar ya establecidos por USDA2 (FAO 1977). Los perfiles de suelos fueron expuestos en calicatas de 1.0 m de ancho por 1.0 m de largo a una profundidad de 0.75 m o a la ocurrencia de horizontes limitados por rocas o estratos de grava. Esto se llevó a cabo en época húmeda (mayo a junio de 2004). En cada horizonte de los perfiles de suelo se determinó: Color (tabla Munsell), textura (método del tacto), estructura, consistencia en húmedo, poros, raíces y límites entre horizontes. La taxonomía de cada unidad de suelo fue clasificada de acuerdo a la clave taxonómica del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA). Clasificación taxonómica Existen seis categorías de clasificación en el sistema: Orden Suborden Gran grupo Subgrupo Familia Serie El orden: El orden como categoría está basado generalmente en la morfología y génesis del suelo. Es la categoría de mayor abstracción, la cual se alcanza mediante la identificación y tipo de los horizontes diagnóstico. Los órdenes existentes en el sistema americano son doce, a saber: Entisoles, inceptisoles, andisoles, vertisoles, aridisoles, molisoles, espodosoles, alfisoles, ultisoles, oxisoles, histosoles y gelisoles (Moreno 1989 y Buol et al. 2003). 2 Gauggel, C. 2004. Caracterización de los suelos a lo largo del corredor.biológico. EAP, Zamorano.Comunicación personal. 17 Las subórdenes: Son subdivisiones de los órdenes que recalcan la homegeneidad genética. Así, las condiciones de humedad, ambiente climático y vegetación son características que ayudan para determinar a que suborden pertenece un suelo (PCN 1979). Gran grupo: Son diferenciados por los horizontes diagnósticos en un mismo suborden. Los subgrupos: Son divisiones de los grandes grupos. El concepto típico central de un gran grupo hace un subgrupo típico La familia: Está diferenciada según las propiedades importantes para el desarrollo de una planta. Permiten el agrupamiento de los componentes de un subgrupo por características similares, tales como textura, contenido de minerales, pH, temperatura del suelo, etc. (PCN 1979). Series del suelo: Está definida como una colección de suelos con disposiciones similares tanto en su disposición dentro del perfil como en las características diferenciales (a excepción de la textura de la capa superficial) y desarrollado a partir de un tipo particular de material originario. 3.3.4 Delimitación de los ecosistemas Según los mapas ecológicos elaborados por Villatoro (1995) y Zapata (1999) y de acuerdo al diagrama para la clasificación de zonas de vida de L.R. Holdridge se determinaron las zonas de vida que existen en el área que abarca el corredor. La misma metodología se utilizó para las microcuencas de Santa Inés y de La Chorrera.en este estudio. Para elaborar el mapa de zonas de vida del corredor se trabajó sobre el mapa cartográfico digitalizado de la zona en el programa ArcView 3.2. Para propósitos de la tesis se llamará a las zonas de vida ecosistemas en lo que sigue del documento. 3.3.5 Levantamiento del mapa de cobertura vegetal y usos de la tierra Se elaboró este mapa con el fin de conocer el estado actual en el que se encuentra la zona de estudio y las posibles condiciones y procesos que tendrán que darse para el establecimiento de un corredor biológico en la misma. Se llevó a cabo el levantamiento del mapa por medio de fotointerpretación, reconocimiento de campo y estudios realizados en la zona. Para la interpretación fotográfica se utilizaron ocho fotografías aéreas de la zona del año 1995 a escala 1:20,000 que se georeferenciaron con el programa ERDAS IMAGE 3.0. La fotointerpretación se realizó en el programa ArcView 3.2., donde se digitalizaron las diferentes áreas por tipo de cobertura vegetal y uso de suelo. Para asegurar la correcta delimitación de las áreas se llevó a cabo una comprobación de campo a lo largo del corredor, que permitió comparar y corregir los resultados obtenidos en el mapa por medio de observación, puntos levantados en campo con GPS y fotografías digitales del paisaje. 18 3.3.6 Determinación de la tenencia de la tierra La tenencia de la tierra en el corredor se enfocó a conocer el área del corredor que está bajo dominio de la EAP. Para esto se utilizó una imagen del territorio de la EAP en formato AutoCad que se sobrepuso sobre el área delimitada del corredor utilizando el programa ArcView 3.2. 3.3.7 Diseño del corredor biológico Para el diseño del corredor biológico se integrarán todos los datos obtenidos tanto en el levantamiento, como en el proceso de caracterización y recopilación de información. El corredor se presenta en un modelo tridimensional –realizado con el programa ArcView 3.2.- que integra, por tipo de cobertura vegetal, información de la flora que lo caracteriza, imágenes digitales del paisaje, información del uso actual del suelo y de la zona de vida. 4. RESULTADOS Y DISCUSIÓN 4.1 EL CORREDOR BIOLÓGICO Y SU SISTEMA HIDROLÓGICO El área propuesta para el corredor se extiende del bosque nublado de Uyuca, a través del valle del Yeguare y los bosques de pino de Santa Inés hasta el bosque nublado de El Volcán, abarcando un total de 1,494.7 ha. (Cuadro 1). El largo del corredor es de 23.5 km. El ancho del mismo varía según la vegetación, el uso de tierra y la tenencia de tierra. Para establecer el ancho del corredor a lo largo del valle se dividió el corredor en 4 secciones. La sección más angosta y afectada por actividades agrícolas es la sección 2, la cual está representada por una franja de 100 m de ancho, equivalente a 50 m a cada lado de las quebradas que atraviesan el valle. En las demás secciones (1, 3 y 4) la franja del corredor es más ancha (Cuadro 1). El área ubicada entre la sección 3 y 4 del corredor presenta también intervención agrícola, lo que causa una disminución en el ancho de la misma. El mapa del corredor y las secciones se muestran en la figura 1. Cuadro 1. Áreas, ancho máximo, mínimo y promedio por secciones del corredor. Sección Área Ancho min. Ancho máx. Ancho prom. (ha) (m) 1 240,8 431,5 896,8 664,2 2 122,6 100,0 178,1 139,1 3 431,9 484,1 1688,0 1086,1 4 699,4 667,4 1191,4 929,4 TOTAL 1494,7 20 Fig. 1. Áreas y secciones del corredor biológico. 21 La franja del corredor en su sección más angosta es de 50 m a cada lado de la quebrada, a pesar de que la Ley Forestal de Honduras establece que debe ser protegida y conservada la vegetación existente 150 m a cada lado de un río o quebrada (Meneses 2001). Se ha establecido este ancho, considerando que 50 m a lo ancho pueden ser manejados e inclusive, de ser posible, restaurados más fácilmente. La sección 2 del corredor y en menor intensidad la sección 3 se han visto afectadas por cultivos agrícolas y algunos asentamientos humanos. Sin embargo, según informes de la CCAD (2001), experiencias como el corredor biológico Talamanca - Caribe o corredor biológico San Juan - La Selva, ambos en Costa Rica, indican que se ha logrado trabajar adecuadamente con unidades agrícolas y comunidades ubicadas dentro de corredores bajo programas que promueven el desarrollo sostenible, trabajando con sistemas de conservación de suelos, prácticas agrícolas ecológicas, medidas agrosilvopastoriles, desarrollo de servicios ambientales, servidumbres ecológicas, ecoturismo, etc. De esta forma, las personas que habitan dentro del corredor se ven beneficiadas, creándose las condiciones socioeconómicas necesarias para que se haga factible el establecimiento del corredor. Barret y Bohlen (1991) distinguen diferentes tipo de corredores. Según ellos, el corredor propuesto cae bajo la categoría de Corredor de Recursos Ambientales, debido a que ocurre naturalmente, asociado a un recurso que se distribuye linealmente en el paisaje, en este caso un bosque de galería a lo largo de un sistema hidrológico. En cuanto a la tenencia de tierra en el corredor, 1,164 ha de las 1,494.7 ha del área total del mismo se encuentran en territorio de la Escuela Agrícola Panamericana, esto equivale a un 72% del área. La figura 2 muestra el territorio perteneciente a la EAP y el área propuesta para el corredor. El sistema hidrológico del corredor está organizado en dos microcuencas: La microcuenca de La Chorrera, cuyo cauce principal es La Chorrera con una longitud de 7.9 km y la microcuenca de Santa Inés, cuyo cauce principal está compuesto por las quebradas Santa Inés, Matahambre y Gualiqueme, sumando un total de 11.11 km de longitud. Esta última también posee cauces secundarios, conformados por las quebradas Los Zarciles, Guayabo y otra, de 2.1 km, 1.5 km y 1.3 km respectivamente. Como los cauces principales de ambas cuencas tienen su desembocadura en el río Yeguare y éste mismo es punto de unión del bosque de galería que conforma el corredor, una sección de 1 km de longitud del río Yeguare está incluida en el sistema hidrológico del corredor biológico (Cuadro 2). La figura 3 muestra el mapa del sistema hidrológico del corredor. 22 Fig.2. Tenencia de tierra de la Escuela Agrícola Panamericana (EAP) con el corredor biológico. 23 Fig. 3. Sistema hidrológico del corredor biológico. 24 El sistema hidrológico del corredor también cuenta con 4 lagunas que se encuentran a lo largo de la quebrada La Chorrera: Las lagunas de Titicaca, Okeechobee 1 y 2, que se utilizan para almacenar agua de riego para los diferentes cultivos que produce la EAP y la laguna de Monte Redondo, ubicada en la sección de acuacultura de la institución. Cuadro 2. Longitud de las quebradas del sistema hidrológico del corredor. M icrocuenca Nom bre Categoría * Longitud (km ) La Chorrera Q da. La C horrera I 7,87 Santa Inés Q da. E l M ataham bre P 5,14 Q da. Santa Inés P 3,92 Q uebrada I 1,36 Q da. Los Zarc iles I 2,11 Q da. E l G uayabo P 1,53 Q da. G ualiquem e P 2,05 R ío Yeguare P 1,06 TO TAL 25,04 * I = Interm itente ; P = Perm anente La categoría P significa permanente, es decir que el caudal de las quebradas está presente durante todo el año, mientras que la categoría I, intermitente, significa que las quebradas sólo tienen agua en época lluviosa. El hecho de que este corredor se construya a lo largo de un sistema hidrológico es muy importante, porque implica que guarda en su área hábitats de varias especies, tanto animales como vegetales. Por otro lado, conservar el bosque a lo largo de este sistema influye fuertemente en el control y reducción de los procesos de erosión y sedimentación, aportando de esta forma en el mantenimiento e incremento del caudal de las quebradas que conforman el sistema. 4.2 REPRESENTATIVIDAD ECOLÓGICA DEL CORREDOR En el corredor se reconocieron, clasificaron y delimitaron cuatro ecosistemas de primer orden que se describen en el cuadro 3: Bosque seco tropical transición a subtropical (bs – T ), bosque húmedo subtropical (bh – S), bosque húmedo montano bajo subtropical (bh – MBS) bosque muy húmedo montano bajo subtropical (bmh – MBS). 25 El bosque seco tropical transición a subtropical (bs – T ) se extiende desde los 670 msnm hasta los 900 msnm. Según el diagrama de clasificación de zonas de vida de L.R. Holdridge este ecosistema cuenta con una biotemperatura media anual que oscila entre 18ºC y 24ºC, una precipitación promedio anual entre 500 y 1000 mm y una relación de evapotranspiración potencial entre 2.0 y 4.0. El bosque húmedo subtropical (bh – S), por su parte, se extiende desde los 900 msnm hasta los 1500 msnm hacia el Cerro Uyuca y desde los 900 msnm hasta los 1200 msnm hacia el cerro El Volcán. Estas variaciones se deben a que la masa boscosa en El Volcán es mayor a la existente en el Uyuca. Por esta razón factores como la evapotranspiración se ven influenciados y los ecosistemas varían sus rangos de elevación. El bh – S cuenta con una biotemperatura media anual comprendida entre 18ºC y 24ºC, una precipitación promedio anual entre 1000 y 2000 mm y una relación de evapotranspiración potencial entre 1.0 y 2.0. El bosque húmedo montano bajo subtropical (bh – MBS) es un ecosistema comprendido entre los 1500 y 1700 msnm del lado del Uyuca y los 1200 y 1500 msnm del lado del Volcán. Según el diagrama de clasificación de zonas de vida este ecosistema posee una biotemperatura media anual que oscila entre 12ºC y 18ºC, una precipitación promedio anual entre 1000 y 2000 mm y una evapotranspiración potencial entre 1.0 y 2.0. Por último, el bosque muy húmedo montano bajo subtropical (bmh – MBS) se extiende entre los 1700 a 2000 msnm del lado del cerro Uyuca y de los 1500 a los 2000 msnm del lado del cerro El Volcán. Esta zona de vida tiene una biotemperatura media anual comprendida entre 12ºC y 18ºC, una precipitación promedio anual que oscila entre 2000 y 4000 mm y una relación de evapotranspiración potencial entre 0.25 y 0.5. Cuadro 3. Ecosistemas del corredor biológico. Ecosistema Símbolo Yeguare - Uyuca Yeguare - El Volcán Área (ha) Porcentaje Bosque seco tropical transición a subtropical bs-T 670 - 900 670 - 900 154,9 11 Bosque húmedo subtropical bh-S 900 - 1500 900 - 1200 542,3 36 Bosque húmedo montano bajo subtropical bh-MBS 1500 - 1700 1200 - 1500 251,3 17 Bosque muy húmedo montano bajo subtropical bmh-MBS 1700 - 2000 1500 - 2000 544,2 36 Area total 1494,7 (msnm) 26 Los ecosistemas bosque húmedo subtropical y bosque muy húmedo montano bajo subtropical (bh – S y bmh – MBS) ocupan el mayor área del corredor, ambos con un 36%. Sigue a estos ecosistemas el bh - MBS con un 17% y por último el bs – T con 10% del área total de corredor (Figura 4). 11% 36% 17% 36% 0% 10% 20% 30% 40% bs-T bh-S bh-MBS bmh-MBS Ecosistemas D is tri bu ci ón e n el co rre do r b io ló gi co Fig. 4. Distribución de los ecosistemas en el corredor biológico. Se han delimitado los ecosistemas, tanto de la microcuenca de Santa Inés, como de la microcuenca de La Chorrera, para conocer y comprender mejor el contexto del corredor. Los cuadros 4 y 5 presentan el área que abarca cada ecosistema de las microcuencas. La figura 5 muestra un mapa de los ecosistemas del corredor y la figura 6 el mapa de los ecosistemas de las dos cuencas que lo conforman. Cuadro 4. Ecosistemas de la microcuenca de La Chorrera. Ecosistema Símbolo Área (ha) Porcentaje Bosque seco tropical transición a subtropical bs-T 481,5 71 Bosque húmedo subtropical bh-S 199,1 29 Bosque húmedo montano bajo subtropical bh-MBS 1,4 0,2 Area total cuenca 682,0 ECOSISTEMAS DE LA CUENCA LA CHORRERA Cuadro 5. Ecosistemas de la microcuenca de Santa Inés. Ecosistema Símbolo Área (ha) Porcentaje Bosque seco tropical transición a subtropical bs-T 269,4 14 Bosque húmedo subtropical bh-S 575,9 31 Bosque húmedo montano bajo subtropical bh-MBS 705,6 37 Bosque muy húmedo montano bajo subtropical bmh-MBS 340,4 18 Area total microcuenca 1891,2 27 Fig. 5. Ecosistemas del corredor biológico. 28 Fig. 6. Ecosistemas de las microcuencas Santa Inés y La Chorrera. 29 Según información compartida por el Proyecto de Administración de Áreas Rurales (PAAR)3, los ecosistemas presentes en la región de influencia del corredor son los mismos ecosistemas que se pueden encontrar en el corredor. En otras palabras, en el territorio propuesto para el corredor se encierran todos los ecosistemas existentes en la región en la que éste se encuentra. Por lo tanto, se puede afirmar que la representatividad ecológica del corredor es importante, a pesar de que por su área no cubre el 10% de cada ecositema de la región, variable que se toma en cuenta como criterio de análisis para la valoración de la representatividad ecológica, establecido por la CCAD (2001). Otro punto importante es que un 36 % del corredor está conformado por la zona de vida bmh-MBS, en la cual se encuentran los bosques muy húmedos latifoliados maduros (bosques nublados), que pertenecen a los núcleos de las áreas protegidas que busca conectar el corredor. Esto implica que el corredor encierra en su área gran parte de dos áreas que conforman el Sistema de Areas Protegidas de Honduras (SINAPH): La reserva biológica del Uyuca y la reserva biológica de Yusacarán. El cuadro 6 presenta el área del corredor ocupada por áreas protegidas (27%) y áreas de conexión (73%). La figura 7 muestra el mapa de las áreas protegidas del corredor y parte de las áreas protegidas de Honduras. Cuadro 6. Áreas protegidas y de conexión del corredor biológico. Áreas Nombre Área (ha) Porcentaje Protegidas Reserva biológica de Uyuca 156,4 11 Reserva biológica de Yuscarán 244,6 16 Conexión 1093,8 73 Total corredor Corredor biológico 1494,7 Basándose en que una parte significativa del área del corredor está conformada por áreas protegidas pertenecientes al Sistema de Áreas protegidas de Honduras (SINAPH) y que la composición florística observada en las áreas núcleo de éstas es muy compleja4, se puede considerar que la biodiversidad que el corredor busca conservar es alta. 3 Proyecto de Administración de Áreas Rurales (PAAR). 2004. Información geográfica de la zona de estudio. Tegucigalpa, HN. Comunicación personal. (El proyecto en Honduras busca modernizar el registro y titulación de tierras rurales, fortalecer la administración de AFE-COHDEFOR, mejorar la participación local comunitaria y las prácticas agrícolas, además de el manejo de las áreas protegidas). 4 Linares, J. 2004. Flora del bosque latifoliado maduro. EAP, Zamorano. Comunicación personal. 30 Fig. 7. Áreas protegidas del corredor biológico y el Sistemas de Áreas Protegidas de Honduras (SINAPH). 31 4.3 TOPOGRAFÍA DEL CORREDOR El 38% del área del corredor cuenta con una topografía colinada, un 22% con una pendiente fuertemente ondulada. Un menor porcentaje del área del corredor consiste en pendientes planas o casi planas y fuertemente quebradas. Las pendientes onduladas son las de menor representación en el corredor (Figura 8). La figura 9 muestra el mapa de pendientes del corredor. Conocer la topografía del corredor permite entender mejor los procesos evolutivos de sus suelos y su cobertura vegetal. Un 77% del corredor está compuesto de pendientes fuertemente onduladas a fuertemente quebradas, lo que significa que si la pérdida de cobertura vegetal o las prácticas inapropiadas en el manejo de recursos naturales persisten, los procesos de erosión, según Galindo-Leal (2000), pueden incrementarse y afectar no sólo al suelo y a el sistema hidrológico del corredor, sino también a la flora y fauna que en él habitan, así como a las actividades agrícolas. Un 55% del corredor tiene pendientes mayores a 15%, lo cual indica que estas tierras podrían clasificarse como tierras de vocación forestal (Ascarrunz 1999). 1 6 % 7 % 2 2 % 3 8 % 1 7 % 0 % 1 0 % 2 0 % 3 0 % 4 0 % 5 0 % > 2 P la n o o c a s i p la n o 2 - 8 O n d u la d o 8 - 1 6 F u e r t e m e n t e o n d u la d o 1 6 - 3 0 C o l in a d o 3 0 < F u e r t e m e n t e q u e b r a d o Fig. 8. Distribución de las pendientes del corredor biológico. (Rango de pendientes en porcentaje. Fuente: FAO. Guía de levantamiento de suelos. USDA 1995). 32 Fig. 9. Mapa de pendientes del corredor biológico. 33 4.4 DISTRIBUCIÓN DE SUELOS A LO LARGO DEL CORREDOR Se identificaron cinco órdenes de suelo a lo largo del corredor: Entisoles, Inceptisoles, Andisoles, Alfisoles y Ultisoles. Estos suelos se clasificaron hasta nivel de serie (Cuadro 7) que los describen más detalladamente. El significado del nombre hasta nivel de gran grupo se describe en el Anexo 19. Las características físicas y morfológicas y la taxonomía completa fue descrita para cada suelo (Anexo 20). En el mapa de la figura 10 se ilustra la ubicación de las calicatas descritas en el área del corredor y en la figura 11 se muestra la distribución de suelos a lo largo del mismo. A continuación se describen los cinco órdenes de suelo encontrados a lo largo del corredor. Entisoles Son suelos muy poco evolucionados que no presentan horizontes genéticos. En ciertos casos, los entisoles pueden presentar un epipedón hístico, ócrico, antrópico y álbico. Los entisoles se pueden formar bajo cualquier régimen de humedad o temperatura, cualquier naturaleza de material parental, tipo de vegetación o edad. Según la edad de los materiales que constituyen los entisoles, éstos pueden ser materiales aluviales recientes depositados hace pocos años o incluso meses o bien pueden presentar arenas cuárticas depositadas hace miles de años sin que por esto se presente desarrollo de horizontes genéticos (PCN 1979). Existen 5 subórdenes que integran los Entisoles, de los tres se encuentran en el corredor: - Orthent: Son un grupo de suelos relativamente bien drenado, encontrados primordialmente en áreas erosionadas recientemente de montaña. - Fluvent: Son suelos aluviales no arenosos de llanuras inundables, generalmente estratificados y con contenido irregular de materia orgánica. Los sedimentos son muy jóvenes y fueron depositados recientemente. Estos suelos pueden tener cualquier tipo de vegetación. - Psamment: Son suelos primordialmente arenosos. Algunos de estos materiales arenosos han sido depositados por el agua y son encontrados sobre los diques naturales de los ríos y en las playas. En los depósitos antiguos, Psamments consiste de arena de cuarzo y no presenta los horizontes diagnóstico. Inceptisoles Son suelos inmaduros pero un poco más evolucionados que los entisoles, por lo tanto, pueden presentar horizontes genéticos como úmbrico, ócrico, mólico, hístico y plagen, El horizonte superficial cámbico es el más común en estos suelos. Los inceptisoles se encuentran tanto en partes altas del paisaje como en partes bajas, en ambientes diversos de humedad y a partir de diferentes materiales parentales. Su mineralogía esta representada por una buena cantidad de minerales fácilmente intemperizables (Moreno 1989). 34 Cuadro 7. Distribución de suelos y ubicación o largo del corredor biológico. Perfil # Ubicación Elevación Clasificación taxonómica Cobertura Vegetal (msnm) 1 Núcleo Uyuca 1872 Lithic Hapludand Medial serie Uyuca Bosque húmedo latifoliado 2 La Torre Cerro Uyuca 1543 Lithic Troporthent Esqueletal Franco serie Torre Bosque secundario Pinus oocarpa 3 Naciente quebrada la Chorrera 1422 Lithic Dystropept Esqueletal franco serie Naciente Bosque mixto pinus / quercus 4 Primer cruce La Chorrera carretera Panamericana 1039 Lithic Haplustult Arcillo Esqueletal Serie Chaguite Bosque mixto pinus / quercus 5 Frente gasolinera ESSO 850 Lithic Ustorthent Franco serie Piedra Bosque de galería secundario 6 2 Km al sur de la EAP 785 Typic Ustorthent Franco serie Piedra Cultivos agrícolas 7 1 Km al sur del campo deportivo de la EAP 772 Mollic Ustifluvent serie El Zamorano Cultivos agrícolas 8 Monte Redondo 750 Vertic Haplustalf Franco fino serie Monte Redondo Pastos 9 1/2 Km al sur de Monte Redondo 740 Typic Ustifluvent Franco serie Yeguare Pastos 10 Quebrada Santa Inés 812 Lithic Haplustalf Franco fino serie Santa Inés Bosque de galería secundario 11 Quebrada Los Zarciles 1306 Lithic Dystropept Franco fino serie Zarciles Bosque de P. maximinoi / P. oocarpa 12 Quebrada El Guayabo 1350 Typic Tropopsamment Arenoso serie Guayabo Bosque secundario Pinus oocarpa 13 Quebrada Gualiqueme 1322 Lithic Humitropept Esqueletal Franco serie Gualiqueme Bosque mixto pinus / quercus 14 Cerro El Volcán 1700 Aquic Hapludult Arcilloso serie El Volcán Bosque húmedo latifoliado 35 Fig. 10. Ubicación de las calicatas en el corredor biológico. 36 El orden Inceptisol esta integrado por 6 subórdenes, de los cuales sólo uno está presente en el corredor: - Tropept: Son suelos de color pardo o rojizos, bien a moderadamente bien drenados. Son normalmente encontrados en pendientes bien pronunciadas. Su término nemotécnico es tropical, lo cual significa que esta suborden se encuentra en climas continuamente cálidos. Andisoles Estos suelos están relacionados a material parental volcánico, principalmente ceniza. La naturaleza de la ceniza puede variar grandemente en tiempo y espacio. Los eventos volcánicos pueden ser de corta duración o persistir como una erupción continua a lo largo de los años. La ceniza volcánica es minerológicamente diferente a muchos otros materiales parentales. La acidez del ambiente de humedad del suelo se debe a la presencia de ácidos orgánicos y capas de 2:1 de silicato. Complejos organometálicos, especialmente con aluminio, predominan bajo condiciones ácidas. Los ácidos orgánicos se producen por la descomposición del material vegetal. El aluminio y los compuestos orgánicos tienden a formar complejos que se acumulan en los horizontes supeficiales (Buol et al. 2003). El orden Andisol está conformada por 7 subórdenes, de las cuales uno se encuentra en el corredor: - Udand: Son suelos con régimen de humedad údico, con sólo un periodo de lluvias al año y representa el típico suelo volcánico oscuro con baja densidad aparente y alta capacidad de fijar fosfato, abundante aluminio y hierro en compuestos orgánicos e inorgánicos. Alfisoles y ultisoles Debido a que estas dos órdenes de suelo presentan algunas características genéticas y taxonómicas similares, se facilita su estudio en conjunto. Lo alfisoles ocurren generalmente en áreas más jóvenes y de menor precipitación que los ultisoles. Ambos tipos de órdenes presentan un epipedón ócrico sobre un horizonte argílico. En ciertos casos el epipedón es úmbrico o álbico. La diferencia entre estos dos suelos radica en que la saturación de bases de los alfisoles es mayor del 35%, mientras que en los ultisoles es menor que este porcentaje. La formación del horizonte argílico es el proceso pedogenético más importante en estos dos órdenes. Este horizonte se forma por translocación de arcilla desde la parte superficial hasta ubicarse subsuperficialmente al originar el horizonte argílico. Para la formación del argílico y para que estos suelos se desarrollen es necesaria la presencia de agua en una época del año que promueva la movilización de arcilla y el lavado de carbonatos del solum, lo cual ocasiona la dispersión de arcilla y facilita su migración (Moreno 1989). 37 El orden Alfisol está integrado por 5 subórdenes, de los cuales uno está presente en el área que abarca el corredor: - Ustalf: Son alfisoles bien drenados, de las regiones ecológicas entre sub-húmedo y semi-árido. Tiene un régimen de humedad ústico, con una época lluviosa en una época del año y otra seca. Son 5 las subórdenes que integran los Ultisoles. De éstos, dos están presentes en el corredor: - Udult: Son suelos de climas húmedos, generalmente bien drenados. No tienen horizonte cálcico o acumulación de carbonato de calcio en el horizonte. - Ustult: Corresponden a un régimen de humedad ústico. 4.4.1 Relación entre los ecosistemas y la distribución de suelos Cada clase taxonómica reúne suelos de características similares. Estas características pueden relacionarse a un ecosistema. En el caso del corredor, existe una clara relación entre el ecosistema, el tipo de suelo y la cobertura vegetal (Cuadro 8). La figura 11 esquematiza esta relación. El ecosistema bosque muy húmedo montano bajo subtropical (bmh – MBS) cuenta con órdenes de suelo bajo régimen de humedad údico. Se encuentran por un lado los Ultisoles (Hapludult) de baja saturación de bases, bien drenados, generalmente en pendientes bien pronunciadas, ubicados en el bosque nublado de El Volcán. Por otro lado, están los Andisoles (Hapludand) de origen volcánico, de baja densidad y con alta presencia de ácidos orgánicos en el bosque nublado de Uyuca. La vegetación en este ecosistema está representada en su gran mayoría por bosque húmedo latifoliado. En el ecosistema bosque húmedo montano bajo subtropical (bh-MBS) se encuentran suelos poco evolucionados bajo régimen de humedad údico. En la parte alta del ecosistema están los Entisoles de montaña (Troporthent) bien drenados y ubicados generalmente en áreas recientemente erosionadas y los arenosos (Tropopsamment). La parte baja del ecosistema la conforman los Inceptisoles de dos clases: Los desaturados (Dystropept) bien drenados y los enriquecidos con materia orgánica (Humitropept). La vegetación que cubre los suelos de este ecosistema está compuesta en la parte alta por bosque de P. oocarpa / P. maximinoi y bosque mixto Pinus sp. / Quercus y en la parte baja por bosque secundario de Pinus oocarpa. Los suelos del ecosistema bosque húmedo subtropical (bh – S) están conformados en la parte alta del ecosistema por suelos de orden Inceptisol de montaña (Dystropept), suelos bajo régimen de humedad údico, desaturados, bien a moderadamente bien drenados, que se encuentran normalmente en pendientes pronunciadas y presentan mucha pedregosidad. En la parte baja del ecosistema los suelos son de orden Ultisol (Haplustult) de régimen de humedad ústico. Ambas órdenes están caracterizadas por condiciones químicas limitadas. La vegetación que cubre los suelos de este ecosistema está compuesta mayormente por bosque secundario de Pinus oocarpa relativamente denso. ECOSISTEMA PERFIL asnm CLASIFICACIÓN TAXONÓMICA UBICACIÓN DE SUELO (m) bmh-MBS # 1 1872 Lithic Hapludand Medial serie Uyuca Núcleo Uyuca # 14 1700 Aquic Hapludult Arcilloso serie El Volcán Cerro El Volcán bh-MBS # 2 1543 Lithic Troporthent Esqueletal Franco serie Torre La Torre Cerro Uyuca # 12 1350 Typic Ustipsamment Arenoso serie Guayabo Quebrada El Guayabo # 13 1322 Lithic Humitropept Esqueletal Franco serie Gualiqueme Quebrada Gualiqueme # 11 1306 Lithic Dystropept Franco fino serie Zarciles Quebrada Los Zarciles bh-S # 3 1422 Lithic Dystropept Esqueletal franco serie Naciente Naciente quebrada la Chorrera # 4 1039 Lithic Haplustult Arcillo Esqueletal Serie Chaguite Primer cruce La Chorrera carretera Panamericana bs-T # 5 850 Lithic Ustorthent Franco serie Piedra Frente gasolinera ESSO # 10 812 Lithic Haplustalf Franco fino serie Santa Inés Quebrada Santa Inés # 6 785 Typic Ustorthent Franco serie Piedra 2 Km al sur de la EAP # 7 772 Mollic Ustifluvent serie El Zamorano 1 Km al sur del campo deportivo de la EAP # 8 750 Vertic Haplustalf Franco fino serie Monte Redondo Monte Redondo # 9 740 Typic Ustifluvent Franco serie Yeguare 1/2 Km al sur de Monte Redondo 38 Cuadro 8. Relación de los suelos y ecosistemas del corredor biológico. 39 Fig. 11. Distribución de suelos a lo largo del corredor biológico. 40 En el ecosistema bosque seco tropical transición a subtropical (bs - T ) se encuentran dos ordenes de suelo, ambos caracterizados por un régimen de humedad ústico. Por un lado están los Entisoles de dos clases: De montaña (Ustorthent), suelos relativamente bien drenados que pueden encontrase en áreas erosionadas recientemente y suelos de planicie aluvial (Ustifluvent), no arenosos y con un contenido irregular de materia orgánica que tienen en ocasiones media a alta presencia de piedras. Por otro lado, están los Alfisoles (Haplustalf), suelos bien drenados, generalmente con un horizonte argílico y en ocasiones una media a alta presencia de pedregones. En esta parte del corredor la vegetación está compuesta de bosque secundario de galería y barbecho. Existen también extensiones utilizadas para la agricultura. 4.5 COBERTURA VEGETAL Y USOS DE LA TIERRA EN EL CORREDOR La cobertura vegetal del corredor está compuesta en un 44% de bosque secundario de pino, 11% de bosque mixto Pinus sp. / Quercus, 2% de bosque de Pinus maximinoi, 5% de bosque secundario de galería, 9% de bosque húmedo latifoliado secundario y 19% de bosque muy húmedo latifoliado maduro. Esto suma un área boscosa total de 1,360.2 ha, lo que equivale al 91% del área del corredor. Para conocer las especies de plantas que conforman estos bosques, se realizó una recolección a lo largo de trayectos que cruzan los diferentes tipos de bosque del corredor. Las plantas se presentan por familia, género y especie en los anexos 2 al 10. El anexo 11 muestra un mapa de los trayectos a lo largo del corredor. Por otro lado, un 4% del área del corredor está ocupada por agricultura y/o ganadería, 5% por barbecho, 0.3% por viviendas y 0.1% por carreteras y caminos (Cuadro 9). El mapa de cobertura vegetal y usos de la tierra del corredor se presenta en la figura 12. Las áreas ocupadas por agricultura y/o ganadería dentro del corredor se ubican en gran parte en la sección 2 del mismo, perteneciente al valle, y en la sección 3. Barbecho se puede encontrar en todas las secciones del corredor, en especial en la sección 2 y en el área ubicada entre la sección 3 y la 4. En cuanto a la infraestructura vial, la carretera Panamericana cruza al corredor dos veces, ambas en la sección 2. Las viviendas se encuentran sobre todo en la sección 2 y 3. En la sección 2 del corredor se encuentra ubicada la aldea de El Jicarito. Esta aldea está localizada aproximadamente a 1.5 km de El Zamorano en dirección noroeste con una altura de 800 msnm. La aldea cuenta aproximadamente con 4,000 habitantes distribuidos en 631 familias en donde el 42% son adultos y 58% son niños, correspondiendo a un promedio de 5 hijos por familia y un total de 34 madres solteras.5 Según datos de la línea base del Kellogg6, un 18% de las casas cuenta con necesidades básicas de subsistencia, sólo un 11% poseen agua y solamente un 10% de la población posee grado de educación primario. 5 Gonzalez, F.2004. Datos del año 1998, presentados en La Monografía del Grupo Roca 2003. EAP, Zamorano. Comunicación personal. 6 Flores, MD. 2004. Información de la base de datos del Kellog. EAP, Zamorano. Comunicación personal. 41 4.5.1 Descripción de la cobertura vegetal Bosque muy húmedo latifoliado maduro En Honduras, estos bosques se encuentran entre los 800 y los 2,900 msnm. Se ubican a lo largo y ancho de casi todo el territorio, generalmente ocurren en elevaciones medias de montañas y están en contacto casi permanente con la nubosidad atmosférica, expuestos a los vientos predominantes, aunque pueden ser encontrados también en zonas muy elevadas o relativamente bajas (Standmueller 1986). La composición florístico – estructural de la vegetación de este tipo de bosque es compleja, en su sucesión se encuentra en estado climax, razón por la cual se lo denomina como bosque maduro. Podemos encontrar dentro de la masa estable de bosque claros que permiten la regeneración natural de la flora. Son plantas comunes a este bosque las especies de la familias Fagaceae, Lauraceae, Myrsinaceae, Asteraceae, Rubiaceae, Actinidiaceae y Melastomataceae (Anexos 2, 10 y 12). La humedad en estos bosques se debe a su capacidad de actuar como esponja para retener precipitaciones extremas (entre 2000 a 4000 mm) y como trampa para neblina y nubes impulsadas por vientos, que al ser detenidas por la vegetación del bosque se condensan por contacto con las hojas, generando lo que se conoce como lluvia horizontal. Por esto se llama a estos bosques “bosques nublados”. Estos bosques juegan un papel importante en el régimen hídrico como fuente de abastecimiento de agua. Como en este tipo de bosques no existe estacionalidad, su crecimiento es continuo y su productividad biológica es de las más elevadas del mundo. Con los años, el área de estos bosques se ha visto reducida y fragmentada por factores como actividades agrícolas. Bosque húmedo latifoliado secundario En el corredor estos bosques colindan con los bosques maduros, se encuentran en una etapa sucesional temprana, porque aún no han alcanzado el grado de evolución de un bosque maduro, por lo tanto poseen una estructura, en términos de especies animales y vegetales, menos compleja. Se pueden encontrar comúnmente plantas del género Quercus, Clethra y Liquidambar y algo de Pinus maximinoi. La humedad en estos bosques es similar a la del bosque maduro, esto se debe a la alta precipitación que en zonas subtropicales alcanza de 1400 a 4000 mm. Estos bosques actúan como zona de transición entre los bosques maduros y los bosques de pino y/o bosques mixtos. Bosque de pino (Pinus oocarpa y Pinus maximinoi) Los bosques de pino son los de mayor extensión en la región centroamericana. En Honduras estos bosques se encuentran ubicados en todo el país, pero especialmente en la zona central y oriental del mismo, con una gran concentración en los departamentos de Olancho, Francisco Morazán, Gracias a Dios, Comayagua y El Paraíso (Quejaría 1997). Los bosques de Pinus maximinoi se encuentran entre los 1500 a 1700 msnm, aunque en ocasiones pueden descender a menores elevaciones. Los bosques de Pinus maximinoi son mixtos (DAP varía), a excepción de las franjas de bosque que colindan con el bosque húmedo latifoliado, que están compuestas de árboles de fuste ancho y de gran altura (etapa fustal). Estos bosques se pueden encontrar puros o mezclados con Liquidambar styraciflua y Quercus spp. Existen también asociadas a este bosque especies de la familia Clethraceae, Lamiaceae, Melastomataceae, Myricaceae y Clusiaceae (Anexo3). 42 Los bosques de Pinus oocarpa crecen de los 1100 a los 1500 msnm. Su estructura puede ser densa a rala, según el grado de degradación en el que se encuentren. Según el DAP de los árboles que conforman estos bosques se puede determinar la etapa sucesional en la que se encuentran. Por lo general los bosques de Pinus oocarpa del corredor son mixtos, porque están compuestos de árboles en diferentes estados: Brinzal, DAP > 5 cm; latizal, 10 cm < DAP < 30 cm y fustal, DAP > 50 cm. Las plantas que se pueden encontrar en el sotobosque de este bosque son especies de las familias Fagaceae, Euphorbiacea, Lamiaceae, Asteraceae y Fabaceae (Anexos 5 y 8). Bosques mixtos Pinus sp. / Quercus spp. Los bosques mixtos en el corredor colindan por lo general con los bosques de Pinus oocarpa y se encuentran entre los 900 a 1100 msnm, aunque en ocasiones llegan a encontrarse a una mayor elevación. Estos bosques están conformados principalmente por Pinus oocarpa y varias especies del género Quercus. Poseen un sotobosque parecido al de los bosques de pino, donde se encuentran especies de las familias Asclepiadaeae, Fabaceae, Asteraceae, Euphorbiaceae, Poaceae (Anexos 4 y 9). Bosque secundario de galería Los bosques de galería son hábitats de muchas especies, que utilizan el bosque para vivir, alimentarse, reproducirse y establecer poblaciones vi