CAPAC!Tf..CION DE PEQUEÑOS PRODUCTORES DE CRUC!FERAS DE SAN JUAN DEL RANCHO SOBRE CONTROL B!OLOG!CO DE P!utel!a xylostella L, f" .- POR TESIS PRESENTADA A LA ESCUELA AGRICOLA P ANAiviERICANA , COMO REQUISITO PREVIO A LA OBTENCION o o DEL TITULO DE INGENIERO AGRONOMO EL ZAMORANO, HONDURAS Abril, 1993 ii Esta Tesis fue preparada bajo la dirección del consejero Principal del Comité de Profesores que asesoró al candida~o y ha sido aprobada por todos los miembros del mismo. Fue sometida a consideración del Jefe y Coordinador del Dcpartamen"Co, Decano y Director de la Escuela Agricola Panamericana y fuO presentada como requisito previo a la ob~ención del Titulo de Ingeniero Agrónomo. Abril de 1993. {!'~~~~:;~------- Director Alfredo Rueda, M.Sc. Jefe del Departamento de Protección Veg l ----------------- ~------------ Hernando Domí U7Z 1 H.Sc. Coordinador d epartamento de Protección Vegetal comité de Profesores: iii CAPACITACION DE PEQUEÍÍOS PRODUCTORES DE CRUCIFERAS DE SAl! JUAN DEL RANCHO SOBRE CONTROL BIOLOGICO DE Plutella xylostella L. Por Angel Rigoberto Pérez Paguaga El autor consede a la Escuela Agr1cola Panamericana permiso para reproducir y distribuir copias de este trabajo para los usos que considere necesarios. Para otras personas y otros fines, se reservan los derechos de autor. L, !Or~&;:_[L __ _ AngelOR~;~berto Pérez Paguaga Abril - l993 DEDIC.A.TORIA Esta tesis está dedicada a un amigo incondicional, que slempre ha estado a mi lado y en el que uno siempre se puede apoyar; Dios. con el amor mas grande es dedicada a mls padres Rigoberto y Alba 11aria ejemplo de lucha, progreso y amor o Dios, por ser lo que son, los mejores padres del mundo; si hay algo que quiero en la vida es llegar a ser una persona y un prorcsional de la altura de mi padre para poder casarme con una mujer como mi madre. A mis hermanas Albita y Haria Isabel por ser las mejores del mundo, son insuperables. Con especiol e inmenso cariño a mi tia Gloria , madrina Vera Haria por ser para mi como unas madres y brindarme su cariño. A todos mis prÍlnos, mis padrinos Nestor y Morta, Doña Lucila, Doña carmen, Dofia Estela y a todos mis verdaderos • amigos por brindarme ese cariño tan inmenso. QUe Dios siempre los cuide. V AGRADECIMIENTOS A Dios todo poderoso por iluminarme y guiarme siempre en cada paso de mi vida, sin el nada se puede. Al Ing. Ra~l Zelaya por su valiosa asesor1a y confianza que ha tenido en mi. Al Dr. Ronald cave por su cuidadosa revision y corrección de este trabajo. Al Lic. Mario Ardón por sus valiosos consejos y enseñanzas en el campo y escritorio, por su incondicional y oportuno apoyo y por su invaluable y verdadera amistad. A todo el personal del ocpartnmento de Protección Vegetal por el apoyo y cooperación en todo momento. A la GTZ y al Dr. Alonso Horeno por brindarme la oportunidad de continuar mis estudios de ingeniarla en esta institución. vi CONTENIDO PAGINA PORTADA............ . . . . . • • . . . . . . . . . . • • • • . . . . . • • • • . . . . . . . . i PORTADILLA COJl l!OMBRES Y FIRMAS, AUTOR Y COMITE.......... ii DERECHO DE PROPIEDAD 'i DE REPRODUCCION ••••••••••••••..•.. iii DEDICATORIA ••••..•..........•••••••••••••••••....•••..••• lV AGRADECIMIENTO........................................... v IliDICE GENERAL.. . . . • . . . . . • . . • • • • • • • • • • • • • • • • • • . . . • • . • • • • • vi INDICE DE FIGURAS .............•••••••••••••••••••...•.••. viii IIIDICE DE AN:EXOS ••••...•••••••••••••••••••.••..••.••••••• ix I. INTRODUCCION,,,,,,,,,,,,,,.,,, ......................•. 1 II. REVISION DE LITERATURA............................... 4 A. Plutella xylost101J a . . . . . . . . . . . . . . . • • • . . . . • . . . • . . 4 B. control biológico . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . s C. Participación de productoras y c~pacitación en control biológico ................................ 14 1. Educación ................................... 14 2. Participación ............................... 16 III. MA'l'ERIALES 'i METODOS................................ 22 A. Pase I .....•..................................... 22 1. Entrevistas con agricultores................ 22 B. Fase II ......................................•... 23 L curso de control biológico.................. 23 2. Parcelas demostrativas de producción ........ 2.; v.i.i J. Giras de campo ...•...•••••.................. 24 .:. Hurales ..•••.••••••.•••••...•••••••..•...... 25 S. Material de información..................... 26 c. Fase III ••..........•••••...••••••••••...•......• 26 l. EValuación .••....•....•••................... 26 IV. RESUU..TDOS Y DISCUSIOll............................... 28 A. Estudio base ...........•••.....••......••••••.••. 23 E. Evaluación....................................... 36 V. CONCLUSIONES .........••...........••••••••..•..••..... 49 VI. RECOHEIIDACIOliES...................................... 5~ VII. RESUHEN •••...........•................••••••.••..•.. 52 VIII. BIBLIOGRAFIA ••...••.....••...•••.•.••••............ 54 viii LISTA DE FIGURAS PAGiliA Figura l. Conocimiento de los agricultores sobre agentes de control antes de capacitación....... 29 Figura 2. Conocimiento de los agricultores sobre el efecto negativo de los plaguicidas antes de c<:~pucitación ...........................••••. 31 Figura 3. ConocimienLo de los agricultores sobre control biológico antes de capacit ecosistemas natut"ales y transformados, afectando gravemente el rol de enemigos naturales de las plagas. Por tal razón, se hace necesario la búsqueda de alternativas de control biológico y la implementación de prácticas de manejo compatibles que hagan factible el restablecimiento del control nntural nativo y el establecimiento de enemigos naturales exóticos. Es necesario la búsqueda de altarnativas sostenibles y de bajo costo, que garanticen la calidad y sanidad de los productos y minimicen el impacto negativo sobre el ecosistema. El efecto del control biológico natural sobre las poblaciones de PDD, en la actualidad, no es apreciado por los productores de crucíferas del pais. Esto ocurre por falta de ' inform,.ción que tienen los productores acerca de la función de los controladores biológicos y por las condiciones en que se desarrolla actualmente la producción, principalmente por la costumbre de usar intensivamente productos agrotóxicos, que tienen efecto sobre el desenvolvimiento efectivo de los controladores naturales. El con.::rol biológico no funcionará nunca si no se da una reducción progresiva en el uso de insecticidas sintéticos. De la misma manera, s~n un menú de prácticas Yiables para el control de plagas, no se pued"' reducir el uso de insec-.:.icidas sintéticos. Por ello se debe de elaborar un proceso en el que se introduzcan estrategias existentes como ser: el aumento en el uso de insecticidas rnicrobiale:; (Bacill\1:> thurimüem;js Berliner), prácticas culturales, control biológico, educación, etc., que paulatinamente S\lstituyan a los qulmicos sintéticos. La estrategia de trabajo deberii. ser logrur un cambio de actividades en el patrón tradicional de control de plagas del pequeño agricultor. En base a lo mencionado, se realizó un estudio que persegula los siguiantes objetivos: GEI1ERAL: Capacitar en control biológico de PDD a pequeños productores de crucíferas de la zona de San ~uan del Rancho, dentro del contexto de manejo integrado de plagas. ESPECIFICOS; Contribuir a fomentar un cambio en el sistema de producción de cruci:J:eras, por los agricultores de la zona., mediante el proceso de capacitación. Hedir el impacto de la capacitación para posteriormente mejorarla y aplicarla en otras áreas o comunidades. II. REVISION DE LITERATURA A. Plutella xylostel_la Plutella xylost~lla tiene una amplia distribución, reportada en más de 1.00 paises (Talekar et al. 1.990). Se caracteriza por ser una plaga cosmopolitn de los cultivos de cruciferas, debido a su amplia adaptación y sobrevivencia a diferentes condiciones climáticas y su fuerte capacidad migratoria (Chu, 1.986). En la actualidad PDD es uno de los insectos con mayor dispersión a través del mundo y su establecimiento en diversas regiones ha sicto, en parte, consecuenci.a de l. aplicación de B. thurinqiensis. Diadromys collªFis fue introducido de Nueva Zelandia en 1943, pero no hay registros de su establecimiento (Rao, 1971). Similarmente, liberaciones en 1971 de C. plutellae, Macromalon orientnle (Kerrich) y ~· n collari~ de India fallaron en archivar establecimiento (Ka:math, 1979). Cria masiva y liberaciones de g. plutellae continuaron de 1984 a 1939, pero fueron descontinuadas para buscar la manera de importar p_. semiclausum de Taiwan (Waterhouse, 1990). La PDD es la plaga más destructiva de las cruciferas en Filipinas. El ciclo de vida, la dinámica poblacional y el control biológico con el parasitoide larval Q. serniclausum han ·sido estudiados de 1988-90 en las montañas del nocte de Luzon. Solo un enemiga na~:ural, ~· olutellae, tiene cierta importancia en el control de la plaga. El parasitismo alcanzado fue de 70-\ pero esta eficacia es reducida por el hiperparasitisrno de 80% por un grupo de seis hy:menópteros (Poelking, 1990). Comenzando en marzo de ~989, Q. semíclausum fue importada de Taiwan. su desenvolvimiento fue evaluado en experimentos de campo en parcelas de repollo cubiertas con una maya. El parasitismo alcanzado fue de 95%, y en dos de tres experimentos el rendimíen1:-o de repollo fue significativamente más alto que el testigo. En experimentos a campo abierto los parasitoides se establecieron con tasas de parasitismo de 12 a 15%, incrementandose a 64t en tiempo de cosecha (Poelking, 1.990). Alarn {1974 1 1.982) reporta Triohograrnrna sp., Cotesia sp. y ¡;,;. hirti:femora atacando huevos, larvas y pupas de PDD en Barbados. Junto a estas tres especies, siete escarabajos del suelo (Carabidae), dos avispas (Vespidi!le), tres hormigas (Formicidae) 1 do o crisopas (Chrysopidae), una tijereta (Carcinophoridae) y un cien pi{!s (Scolopendridae) fueran encontradas depredando sobre la plaga. Yassen (1974) reparta cotesia sp. y ~- hirtifemara da Trinidad. Un compleja similar de enemigos naturales fue encontrado también en las islas del este del Caribe (Alam, 1990). Las poblaciones de Q. insulare fluctúan con la densidad de PDD. En el área de Douglas castle (Jamaica), los niveles de parasitismo estuvieron en un rango de 12 a 28.5% entre abril y diciembre de 1988 1 6.1 a 75.8% de febrero a diciembre de 1989 y 7.9 a 4G.4% de enero a julio de 1990 (Alam, 1990). El parasitoide larval ~- plutellae prefiere larvas del segundo y tercer instar, pera bajo condiciones de laboratorio también ataca orugas crecidas. Durante 1988 los niveles de parasiti~mo recuperados fueron 4.5% en mayo y 5% en agosto en Castle Kelly (Jamaica), ~.5% en junio en Dauglas castle, y 3.7% en junio en Blue Mountains. El parasitoide no fue recuperado durante 1989 y 1990 {Alam, 1990). El grupo más común de depredadores encontrados en cultivos de repollo fueron los caccinéllidas, crisapas, sirfidos y stafylinidos. Sin embargo, su contribución exacta en la regulación de la población de la plaga no ha sido evaluada¡ se espera que estos jueguen un papel importante sobre todo en la mortalidad de PDD y otras plagas de las crucíferas en el campa. Se necesita conservar sus poblaciones para aumentar su eficiencia, por medio de la reducción del uso 10 indiscr~inado de pesticidas (Ala~, 1990). Durante ciertos estudios en Jamaica, tres especies de hongos, Bepuveria bassiana Buls Vull, Hirsutclla sp. y Paecilomyces sp., fueron encontrados infectando larvas y pupas de PDD en Douglas Castle y Castle Kelly. Los hongos fueron encontrados principalmente durante la época lluviosa, atacando de S% a 10% de larvas y pupas en el campo (Jüam, 1990). La acción de los parasitoides secundarios limita la eficiencia de parasitoides primarios concerniente al control de la población de PDD, teniendo un rol negativo (Mustata, 1990). En la Habana (Cuba), Castiñeiras y Hernández (1980) reportaron que el parásito ~- iosulare es eliminado an grao proporción por el hiperparásito ComJra (=SpiJ.ochalcis) hirtífernora (Ashmead), siendo el hiperparasltisrno de 50%. Las pupas de Q. iosulare fueron atacadas por el hiperparasitoide Conura sp., parasitando de cero a 67.3% con promedio de 26.1% en 1986 y de cero a 50\ con promedio de ll.8% en 1989 (hlam, 1990). Según OoÍ (l979), en los Cameron Highlands no se han encontrado parásitos de huevos de PDD, señalando que los enemigos naturales más importantes que atacan los estados inmaduros son: ~- plutellac, Tetrn~tichus ayyari, Entamaphthora sp. (hongo que ataca larvas y pupas) y J.os sirfidos (Díptera) cuyas larvas se alimentan de larvas de PDD. Sefiala Harcaurt (1963) que los predadores y pat6genos no son " importantes en reducir las poblaciones de R· xylostella. En Costa Rica, Carballo y Quezada {1986) evaluaron el parasitismo de PDD. Los muestreos se hicieron en tres zonas donde se cultiva repollo, encontrándose porcentajes de parasitismo 7' 16 y 16-%. Concluyeron que la menor incidencia de parasitismo zarcero, probablemente sea consecuencia del uso indiscriminado de plaguicidas. En Honduras cordero y cave (1990) determinaron el parasitismo de PDD por Q. insularc en las localidades de Tatumbla y El ZaJ!lOrano, Departamento d" Francisco Morazán, los tratamientos incluyeron: a) manejo convencional (aplicación de organofosforados, carbawatos y piretroides) b) aplicaciones de Dipel (~- thuripgiensis) y e) no aplicación de insecticidas. Se encontró en el Zamorano 23.2%, 26.9% y 29.3% de parasitismo y en Tatumbla 18.5%, 23% y 28% par<:~ los tratamientos a, by e, respectivaQente. En el tratamiento convencional se redujo el parasitismo en 21% (Zamorano) y 36% (Tatumbla) y con Dipel se redujo en S% (Zamorano) y 20% (Tatumbla} al compararlo con no­ quimicos. C. PARTICIPACION DE PRODUCTORES Y CAPACITACION EN CONTROL BIOLOGICO 1. Educación Aprender significa cambiar, es decir que el aprendizaje ocurre cuando se presenta un cambio en el comportamiento. Esto implica cambios en diferentes aspectos: conocimiento, entendimiento, habilidades, intereses, sensibilidades, actitudes, etc. Algunos métodos son más efectivos que otros para inducir una clase especifica de catibios. Por ejemplo, una charla o la asignación de una lectura probablemente serán menos efectivas para cambiar actitudes o intereses, que una eA~eriencia en que los participan~es saquen sus propias conclusiones. Los medios de comunicación grupales, tales como reuniones, demostraciones de mátodo y resultado y giras, apoyadas por materiales escri~os bien ilustrados y de poco texto son muy recomendados para llevar a cabo actividades de enseñanza (Muñoz, 1988). No habrá cambio alguno a menos que el participante asi lo quiera, es decir, a menos que esté motivado a aprender. Una consideración importilnte para que el trabujo educativo con adul~os tenga éxito, debe contar con verdadera motivación de la persona que va a participar en el proceso educativo. Dado que la mayor!a de los campesinos hondureños tienen que aplicar estrategias de sobrevivencia en su vida diaria, es lógico que ellos estan más motivados para aprender cosas relacionadas directamente con estas estrategias. Se aprende con la practica tratando de hacer algo nuevo, probando lo aprendido contra lds experiencias, sentimientos y opiniones propius o de otras personas. La enseñanza de agricultura moderna debe ser práctica, no académica. La demostración ligada a la observación y la repetición son elementos claves en la enseñanza (Dia1lo, 1990). H Lo que se aprende por medio del entendi~iento tiende a ser mejor retenido que lo memorizado. La repetición con frecuencia ayuda al aprendizaje. En el aprendizaje se necesita tiempo para procesar la info~ación, si ocurre una sobrecarga de información el aprendizaje se detiene, por eso los programas de enseñanza no deben ser saturados de contenidos. Los adultos en particular necesitan tiempo para ajustarse a los cambios. Sobre lo anterior ThorndD;e 1973 (citado por Granadino 1992) formuló algunas observaciones generales acerca del aprendizaje: a) El m.1s ventajoso período de aprendizaje es a la edad de 20 a 25 afies. b) La capacidad de aprendizaje disminuye desde este período hasta alrededor de 42 años, de acuerdo con índice aproximado de 1% anual. La capacitación se define como un proceso que cambia a quienes experimentan el aprendizaje. De acuerdo con este punto de vista esperamos que cada charla, que cada curso produzca algún cambio significativo en las personas que lo reciben. Al terminar una capacitación, los participantes deben ser diferentes con respecto al inicio y diferentes a los que no han recibido la capacitación (Granadino, 1992). 2. Participación La investigación participativa implica la confluencia de aportes intelectuales, materiales y de decisión del pequeno agricultor y del técnico, en todos los niveles y etapas del proceso de investigación (Ardón, 1990). Esta participación esta referida no solamente a aportes económicos tangibles n como: mano de obra, equipo, tierra y costo de oportunidad, sino también en aportes intele.ctuales y de decisión. su manifestación exige la acción conjunta de agricultores y técnicos en la identificación y diagnóstico en torno a la problem.1tica de plagas y enfermedades en el cultivo¡ para proceder después de haber hecho el diagnóstico, el establecimiento de prioridades, la planificación, la ejecución y la evaluación de lo realizado dentro del programa (Ardón y Sánchez, 1990). El agricultor debe ser parte del equipo de investigación, involucrándose en la planificación y ~ las decisiones a todos los niveles y etapas, compartiendo la honra por los resultados (Harwood, 1987). El agricultor sirve como consultor, asesor y controlador (Hildebrand, 1976), indicando problemas prioritarios, rechazando técnicas inviables en sus condiciones y aceptando solo las factibles. Bajo estos enfoques, agricultores y técnicos no deben constituirse en receptores pasivos de "paquetes tecnológicos" ya confeccionados. hmbos deben participar activamente en el desarrollo y adaptación de técnicas MIP, a fin de que estas sean comprendidas, apropiadas y confiables por su efectividad (Andrews Qt. ~., 1989). Esta metodología de involucrar a los agricultores en las actividades de investigación se ha utilizado con buenos resultados en otros paises como ser Bolivia y Perú. La educación del agricultor es muy esencial. Cuando en 1971 se liberaron 120,000 Opius spp. y 90,000 Pacbycrepoides yindemiae " (Rond.) contra la mosca da la fruta en Ln Paz, Bolivia, los agricultores quemaron 95% del Ooius y 60%- del Pachvcrepoides, pensando que eran insectos daftinos. Para muchos agricultores un parásito indica algo que no sirve, o sea una plaga del cultivo (Pruett, 1990). Hace diez años el concepto de control biológico era una incógnita casi total al nivel campesino. Hoy la situaci6n ha cambiado, existiendo conocimiento relacionado al uso de insectos benéficos en algodón y calla de azOcar, el uso de Trichograrnrna en zonas de agricultores pequeños y bastante propaganda en la prensa sobre insectos benéficos y útiles corno abejas y el gusano de seda (Pruett, 1990). En Perú, se firmó un contrato entre Deseo y lil Liga Agraria, mediante la cual la Liga cedió en uso parte de su local y Deseo se COQprorne~i6 a instalar y poner en funcionamiento un insectario para la crianza masiva de Trichogram:ma, parasitoides de l<~s principales plagas del algodón, al servicio de los pequeftos agricultores del valle de Chincha. Además, se realizaron actividades de liberaciones demostrativas, charlas de capacitación en el campo, etc. Es as1 como desde la campana de 1986-S? se viene trabajando en experiencias de control biológico de las plagas (Pérez, 1991). La crianza de estos controladores biológicos de plagas no es nada nuevo en el valle, ya que esta actividad se estuvo desarrollando desde fines de la década del 50, hasta los prüueros anos de la Reforma Agraria, cuando la central de cooperativas continuó la experiencia (Pérez, 1991). Durante " las dos primeras ca:mpafí.as las actividades se limitaron a l:iberaciones dcmostr01tivas a través de charlas de capacitación realizadas en el campo, ello además por que la cooperativas recién se habián parcelado y no todos los agricultores estaban en condiciones de entender de lo que se trataba. AqUL jugaron un rol protagónico los que en la época de las haciendas y en las cooperativas realizaban las evaluaciones de las plagas, a quienes se les conocla corno "plagueros" o "contadores de plagas''· Fueron ellos quienes difundieron las ventajas y desventajas de estas avispitas benéficas. Fueron muchos los agricultores que en un principio dudaron de la eficiencia de controladores, sin embargo, quedaron completamente convencidos cuando los pusi~ron en práctica, podríamos decir que una vez en el campo, las avispitas se promocionaron solas (Pérez, 1991). Lo más importante de esta experiencia es que ha logrado generar el interés de parte de los agricultores para hacer uso del control biológico en el programa de control de plagas, demanda por el produc~o (Pérez, 1991). Los campesinos hondureños saben bastante de abejas y avispas. Muchas veces en su propia taxonomia distinguen hasta el nivel de especie biológica. Reconocen el medio ambiente donde viven y comprenden bastante sobre su morfología, hábitos, usos económicos y daños (la pica). Pero ~iontras los campesinos pueden sorprender a los entomálogos con detalles no documentados en la literatura científica, los campesinos ignoran un factor clave, que las avispas comen gusanos. Es un " buen ejemplo de que el conocimiento popular o tradicional puede ser profundo, pero con lagunas o fallas que limitan su utilidad (Andrews y Eentley, 1990). Uno de los principales problemas que existen es la escasa información que tienen los agricultores sobre la naturaleza de los organismos dafiinos, sus ciclos, hábitos y de las diversas estrategias para su control, además casi ninguna información sobre los enemigos naturales, su diversidad, ciclos, eficiencia, su protección y su utilización como auxiliares para el manejo de plagas y enfermedades (Letelier, 1990). En 1989, el gobierno de Indonesia inició uno de los programas MIP más agresivos que se hay;:m realizado. Un mil observadores de plagas, :2000 extensionistas de campo ylOO,OOO agricultores doblan ser entrenados en los próximos tres afios. Los ministerios de Agricultura, Educación y Cultura, Salud, Población y Ambiente y El\'UIN, coordinado por la Agencia de Desarrollo y Planificación ll<~cional (BAPPENAS), organizaron un comité nacional "guia" para implement<~r este programa de entrenamiento BIP y programa de desarrollo. La FAO fue invitada a crear un equipo de entrenamiento y formar un acuerdo bilateral entre FAO y BAPPENll.S. USAID dió apoyo al programa con una póliza especial que pcrmitia una libertad inusual de implementación por Bll.PPE11AS. El entrenamiento comenzó en Julio de 1989. Hoy, e¡¡ si cinco años después del decreto del presidente y seis épocas de cosecha de arroz desde que el subsidio rue abolido, la producción de arroz es la más u alta en Indonesia, arriba 13% desde 1936. El uso de pesticidas ha sido separado de los programas de producción, reducidos en un 60-'1; durante el mismo periodo (Indonesian National IPM Prograrn, 1990). La escuela l-IIP para <~gricultores de Indonesia es una escuela sin paredes en donde los principios claves de HIP son puestos en práctica. Los agricultores descubren un mundo nuevo en su propio campo. Estos distinguen a los depredadores de las plagas y deciden cuando sus campos están bien protegidos por la alta relación depredador a plaga. Ellos practican mientras el cultivo y su comunidad nativa de animales se desarrolla. Ellos aprenden de su propia experiencia. Ellos ganan confianza para conservar los enemigos naturales y manejan su propio campo (Indonesian Nat:ional Il>M Program, 1990). III. MATERIALES Y KETODOS Las actividades se realizaron en la zona de San Juan del Rancho, ubicada al sur-este del municipio de Tegucigalpa, a una distancia apr-oximada de 34 Ion de lscalus sp.)que se comia al gusano. Uno de cada cinco reconocía al sapo y avispas. como se observa e ID rn -V "o o e D" e e o~ N ··w· --r0n "0 ·o- - rn ~ o rn -~ o r" no rn-o o w V "O -o o ,o • •• •o z ~ o e ,~ ~ 1 .o o o •:'! o o • o ~ •, o -o o. r"o ro o o o o o o , u o• o " • - ~ o e o o " N ·oo o •- u o o •o -o o o ·O e o ' o o N o ~ o~ .o o o o • o " o o o -o o o o o o ro "' o "a": o ~ :0 -o •m z •• z • o "' •o • ul • w u• -' u_ o o o o o ~ o o o o o o • ' ~ o o • o •• o • o u o" o u• o • • • o u • o o • E ~" -o -• o -'• "w •m o o > ro m ·;; m z o Q tlll o ---. o -o L o e 00 o o o m ce "o • e n L CL m m E w - e L m o e o w " enfermar a gusanos con otros ya enfermos. El 24% consideró que si. En general se puede observar que el 86% es de carencias de habilidades de los agricultores y el 14% de habilidad (Figura 5). B. Eyaluaci6n La entrevista, al ser aplicada en la fase de evaluación del estudio, se aplicó a los mismos agricultores que en el estudio base realizado en la fase I, aunque de estos el 60% de los agricultores recibieron la capacitación y el otro 40t no asistió regularmente o no asistió por completo a la capacitación. En la categoría de conocimientos sobre control biológico a nivel conceptual se observó que el 63% entendía lo que es el control biológico. Algunos mencionaron que el control biológico les ayuda a controlar la plaga, otros respondieron dando ejer.tplos cor.to que usar Dipel y cuando una chinche se come a un gusano y otros que usar Dipel y a los enemigos de la plaga amigos nuestros. El 37% no sabía. En cuanto al origen de la plaga, el 63-\ contestó correctamente que el gusano venia del huevo que ponla la mariposa. Un 37-\ que no sabia o que venía de abonos, semillas o la tierra. Un 63% reconoce a diferentes organismos corno ser la chinche (Podis~~ sp., ProA~S sp.), las arañas, la tijerilla FIGURA 5. Destrezas de Jos agricultores en control biológico antes de capacitación ~ Negativo Jdent. parasltismo - Positivo tdent. paras/depred. !den t. enfermedades Propagación enferm. 100 80 60 40 20 o 20 40 60 80 100 Porcentaje " ( ooru sp.) , las avJ.spas, la ponemesa (Hantis sp.), el zanate, el alacrán, el grillo y la guerreadora como agentes de control. Un lSt reconoce solo al zanate y un 22% no conoce ninguno (Figura 6). Si cmaparamos con las respuestas obtenidas en la entrevista del estudio base, se observa que aumento el nümero de organismos reconocidos como agentes de control, ya no siendo solo los f<1oilmente observables por los agricultores, sino también otros organismos de menor tamaño como arañas y chinches. En cuanto al modo de control de los enemigos naturales el 63-\ reconoci6 el comer y el inyectar a la plaga, dando ejemplos como que la araña se los come y la avispita les inyecta huevos. Sin embargo es reducido el número de agricultores que mencionaron las enfermedades. El 37% contestó que no sabia. Con respecto al conocimiento de enfermedades de la plaga el 55% respondió positivamente, mencionando que se ponen amarillos, luego negros y se deshacen. También se mencionó que la plaga se enferma cuando se les aplican seres vivos como Dipel o Virus de Policdrosis 1/Uclear. El 45% respondió que no sabía de enfermedades o que las plagas se enferman solo después de echarles veneno. En cuanto al conocimiento sobre el efecto negativo de los plaguicidas, un 63-% reconoció su daño sobre personas, animales y agua. Un 22% reconoció su daño a personas y destrucción de insectos benéficos. Un 8% reconoció el daño a animales, pero Zonal.; 15% No conoce Alocran, grillo, gerreodoro 4% Chinche, liierillo,ovisp~ oro,o, ponemeso 59% Figura 6. Conocimiento de los agricultores sobre agentes de control después de capacitación " no a h\Uilanos, Un 8% no sabe de ningün daño de los plaguicidas. En cuanta al conocimiento sobre protección de ene~igos naturales el 66% respondió con prácticas acertadas como el uso de Dipel y el cuidado de flores en el cultivo para que alll vivan los insectos buenos, o no ahuyentarlos. El 34% no sabia. Se puede observar que en general el porcentaje de conocimiento es de 67% y el vaclo de conociDiento es 33-\ (Figura 7). Comparando con el porcentaje de conocimiento antes de la capacitación (estudio b<:J.se) se observa un aumento de aproximadamente dos veces y media en el conocimiento después de la capacitación (evaluación). En la categorí.a de actitudes, considerando la actitud hacia insecticidas microbiales, se encontró que el 59% reconocieron que los insecticidas microbiales son un arma segura para el control de plagas, tanto para personas como para los enemigos naturales. Algunos mencionaron al insecticida Dipel y otros al Dipel y al VPN. Un 37% consideró que las enfermedades de las plagas no se pueden pasar a personas ni a plantas. El 63% respondió que no sabia o que si se pasaban a personas, mencionando que igual somos seres vivos. Un 85% de los agricultores reconoció que hay insectos malos y buenos que nos ayudan a controlar la plaga (Figura 8) . Uno de cada diez mencionó que todos son 101alos y una proporción menor no supo. FIGURA 7. Conocimiento de los agricultores sobre control biológico después de capacitación ~ Negativo Concepto - Positivo Origen plaga Con lrol E.N. Enfermedades plaga Protección E.N. E1eclo plaguicidas Agentes de control 100 80 60 40 20 o 20 40 60 80 100 Porcentaje w -o ü o ü D w e o e o w ~.~ u Q o o w ~ ¿ o o rn wo."-o, o e rn ~ w o~ e -o~ o o rn o:::: ·;:: ü rnrn rn"- • rn o w o e o ü o o o u D Uw ~., u~ o•O -o o o •o "- o -o roo E .;u ~ o ro I rn ~ o rn u. " Sobre las prácticas que favorecen la conservación de enemigos naturales, el 37% consideró que para conservar los enemigos naturales hay que dejar plantas en el campo de cultivo. En realidad solo un 22'i; deja plan-.:.as en el cultivo y otros siembran entre citricas, aunque en la mayoria de casos se debe a la disponibilidad de tierra para se~brar. El 63% no deja ningún tipo de plantas, ni siembra entre vegetación. En cuanto a la a e tit ud hacia los insecticidas se encontró que un 55% de los agricultores reconoció que son dafiinos a la salud. Un 15% reconoció que son daflinos a la salud y también a los insectos que les ayudan a controlar la plaga. Un 22% mencionan que los insecticidas son buenos pero peligrosos y un S% que son buenos por que controlan la pla~a. Se puede observar en general que la valoración porcentual es de 57% de ~ctitudes positivas hacia el control biológico por parte de los agricultores y un 43% de carencia de actitudes positivas (Figur~ 9). Al comparar con el porcentaje antes de la capacitación se observa "" aumento de aproximadamente cuatro veces en las actitudes positivas después de la capacitación. En la categoría de destrezas, un 60% de los agricultores no sabía como descubrir gusanos parasitados. Del 40% que respondió si, se mencionó que cuando se miran ''buluquitos" y al partir la plaga se mira otro gusanito adentro. Tambián se les mira como una mancha cafesita. FIGURA 9. Actitudes de los agricultores en control biológico después de capacitación ~ Negativo Mlorobiales - Posltivo Enfermedad Insectos Oonservac!ón E. N. Insecticidas Insectos iOO 80 60 40 20 O 20 40 60 80 100 Porcentaje " en cuanto identificar y ditcrencül.r avispas depredadoras y parasitoides se ancontró que el 52% si sabe como hacerlo, mencionando que la avispita que inyecta es pequeñita, menudita y negrita y las otras son más grandecitas, rayad itas y de otros calores. El 48% no sabia. En cuanto a la identificación de gusanos enfermos un 56% respondió que no sabia. Del 44% que respondió si unos respondieron que los gusanos se pon"'n plilidos y amarillos luego negros y aguados. Otros agricultores mencionaron que los gusano se vuelven amarillosos y aguados y algunos blancuzcos. Con respecto a la propagación de la enfermedad de la plaga el 45% respondió que no sabia si con gusanos enfermos se podla enfermar otros sanos. El 55% respondió que si se podia, mencionando "si, como cuando se enferman con VPN". En general se puede observar que hay un 45% de carencia de habilidades de los agricultores en control biológico y un 55% de habilidad (Figura 10). Al comparar el porcentaje antes de la capacitación se observa un aunento de aproximadamente cuatro veces en las destrezas después de la capacitación. Si en el análisis se tomara en cuenta solo el 60% de los agricultores que asistieron regularmente a la capacitación, los porcentajes de conocimiento, actitudes y destrezas de los agricultores sobre control biológico serían mayores. El porcentaje de conocimiento seria de 97\ y el vacio de conocimiento de n. Comparando ccn porcentaje de conocimiento antes de la capacitación se observaría un aumento o > o > ro m - o w z o ~ l3' l 1 o -o -o ~ o o o ro o o ·O o o w o ·-o - w " o o o ~ ~ -o "o o "o "' '*',~/ o o ' ~u o N ·o o -o- o m •o " o o o" w •O N o o ~ o. o w w ~ u o u o ro •w o N. ~ o o~ ro .!:: •O w o -o o o o .o o o - u o E • E o •"o u o "o 0: o u o ce o u o o • :0 ~ ' o oo E ~ o ~ " o o " - o u. - o o o o • o m • o u •o o o o o u u ~ ~ " de aproxi:rnudaT.lente tres vec"'s y media en el conocimiento después de la capacitación. La valoración porcentual para las actitudes seria de 83% de actitudes positivas y l.7% de carencia de actitudes positivas. Al comparar con el porcentaje antes de la capacitación se obserrvaria un aumento de aproximadamente seis veces en las actitudes positivas después de la capacitación. El porcentaje de destrezas seria de 80\ y 20\ de carencia de destrezas. Al comparar con el porcentaje antes de la capacitación se observarla un aumento de aproximadamente cinco veces y media "en las destreza.:: después de la capacitación. Se puede observar que l<:>s agricultores después de la capacitación aumentaron sus conocimientos, actitudes positivas y destrezas sobre control biológico, con lo que se espera que, con est:os nuevos conceptos, los agricultores consideren el control biológico como una alternativa dentro de una estrategia de maneje de plagas. También se espera que, al considerar a los enemigos naturales, propicien las condiciones necesarias para lograr su presencia en el campo de cultivo. Ciertos agricultores ya han comenzado por ejemplo a utilizar más insecticidas microbiales (Dipel) y jo utilizarlos solos y no mezclados como hacian antes. su interés sobre el tema ha aumentado y no solo el de los que participaron en la capacitación, sino también el de otros agricultores de la zon.ylostella L. 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