ZAMORANO CARRERA DE DESARROLLO SOCIOECONOMICO Y AMBIENTE Análisis de los sistemas de financiamiento alternativo rural en Honduras. bajo el enfoque de género Hugo Fabián Almeida Gutiérrez Honduras: Diciembre, 2000 ZAMORANO CARRERA DE DASARROLLO SOCIOECONOMICO Y AMBIENTE Análisis de los sistemas de financiamiento alternativo rural en Honduras.bajo el enfoque de género Tesis presentada como requisito parcial para optar al título de Ingeniero Agrónomo en el grado académico de Licenciatura. Presentado por: Hugo Fabián Almeida Gutiérrez Honduras: Diciembre, 2000 El autor concede a Zamorano permiso para reproducir y distribuir copias de este trabajo para fines educativos. Para otras personas físicas o jurídicas se reservan los derechos de autor. __________________________________________ Hugo F. Almeida G. Zamorano, Honduras Diciembre, 2000 Análisis de los sistemas de financiamiento alternativo rural en Honduras bajo el enfoque de género. Presentado por: Hugo F. Almeida G. Aprobada: ________________ ______________________ Asesora Principal Coordinador Carrera de Desarrollo Socioeconómico y Ambiente ___________________ _______________________ Asesora secundaria Dr. Antonio Flores Decano _______________________ _____________________ Coordinador PIA Keith L. Andrews, Ph.D. Director General DEDICATORIA A la Dolorosa por su infinita gracia y protección a lo largo de todo este camino. A mis padres Hugo Almeida y Conchita Gutiérrez, por su inmenso amor, apoyo, sacrificio y confianza en mí. A mis hermanos Roberto y Tatiana, a toda mi familia, en especial a mi tía Marcia, por su comprensión, cariño y apoyo incondicional. A mis amigos del alma Ramiro Alberto, Juan Esteban, Juan Carlos, Francisco, Esteban, Luis Octavio, Darwin, Alejandro, Gunther, por todas las experiencias que juntos vivimos a lo largo de estos cuatro años, también a Gaby, Melisa, Joysee, Margoth, Pablo, Briggitte, Verónica y a todos mis compañeros del PIA en especial a los de la carrera, por haber caminado conmigo durante este año. Este trabajo también va dedicado para alguien muy especial, a tí Pamela, gracias por tu apoyo incondicional y tu aliento en todo momento, sin tí no lo hubiera logrado. Y por último este trabajo está dedicado especialmente a todos los hombres y mujeres que luchan por la equidad y la justicia en busca de un mundo nuevo y mejor, no desmayen nunca. AGRADECIMIENTO A Dios y a La Dolorosa por su infinita protección y aliento. A mis queridos padres y hermanos, porque aunque lejos siempre los llevo en la mente y en el corazón. A Mayra Falck y Narda Meléndez, por sus valiosos consejos, guía y apoyo para la realización de este trabajo. De igual forma a Rocío Tabora, Ronald Meza, Nelson Mejía, Haydeé de Martínez y Marcel Jansen por sus comentarios que fueron muy oportunos. A George Pilz, Peter Doyle y Marco Granadino, por su apoyo confianza y amistad. A todo el personal de la Carrera de Desarrollo Socioeconómico y Ambiente y de la Asociación ANDAR por su valiosa colaboración en este año de trabajo. A cada una de las instituciones promotoras de financiamiento alternativo rural que colaboraron desinteresadamente con este estudio, Proyecto UNIR, PROEMPREZAH, al Departamento de la Mujer y Joven Rural (División de Reconversión Empresarial INA), UNISA, ONILH, CENET, FUNDER, CNTC, PRAF, PRONADERS, FUNED, AHMUC, FINCA, CDH,CARE y CODIMCA, gracias por su valiosa colaboración. A Doña Martha Cálix por su excelente sentido del humor y aliento en cada momento. A Pablo Ramírez y Verónica Rodríguez por su paciencia y apoyo en el análisis de los resultados y edición final de este documento. A todos mis amigos y compañeros, por su amistad sincera y por ser parte de mí, nunca los olvidaré. Y a todas las personas que de una u otra forma aportaron con su granito de arena para la elaboración de este trabajo, mil gracias. AGRADECIMIENTO A PATROCINADORES A mis padres por su infinito sacrificio, sin ustedes esta meta jamás se hubiese podido alcanzar. Al Instituto Ecuatoriano de Crédito Educativo IECE, por financiar parte de mis estudios del Programa Agrónomo. De igual forma a la Fundación Wilson Popenoe por colaborar en la realización de mis estudios en el Programa Agrónomo. Agradezco también a la Carrera de Desarrollo Socioeconómico y Ambiente por haberme hecho acreedor de Fondos Post Mitch para la realización de mi cuarto año. También agradezco a la Decanatura Académica por permitirme colaborar con la institución trabajando en la Biblioteca durante este último año de estudios. Finalmente un agradecimiento muy especial a Asociación ANDAR por todas las facilidades prestadas para la realización de este trabajo. CONTENIDO Página Portadilla i Derechos de autor ii Páginas de firmas iii Dedicatoria iv Agradecimientos v Agradecimientos a patrocinadores vi Resumen vii Nota de prensa viii Contenido ix Indice de cuadros x Indice de mapas xi Indice de anexos xii Página I. INTRODUCCION 1 1.1 ANTECEDENTES 1 1.2 JUSTIFICACION 1.3 OBJETIVOS 1.3.1 Objetivo general 1.3.2 Objetivos específicos 1.4 Limitantes 1.5 Alianzas estratégicas II. REVISION DE LITERATURA 2.1 SERVICIOS FINANCIEROS 2.1.1 Financiamiento formal e informal 2.1.2 Sistemas alternativos de financiamiento 2.1.3 Metodologías de financiamiento 2.1.3.1 Grupos solidarios 2.1.3.2 Uniones de crédito 2.3.3.3 Bancos comunitarios 2.1.3.4 Préstamos de transformación 2.1.4 La situación actual del sistema de financiamiento alternativo rural (SIFAR) en Honduras. 2.2 ANALISIS DE GÉNERO 2.2.1 Supuestos históricos de la subordinación de la mujer. 2.2.2. Tipos de trabajo 2.2.3 Enfoques de desarrollo 2.2.3.1 Mujer en desarrollo 2.2.3.2 Enfoque de género y desarrollo 2.2.4 El concepto de Equidad 2.2.5 Análisis de transversalidad 2.2.6 Condición y posición 2.2.7 Los organismos donantes 2.2.8 Obstáculos para implementar la perspectiva de la equidad de género en los proyectos de desarrollo. 2.2.9 Indice de desarrollo humano relativo al género (IDHG) y de potenciación del género (IPG) 2.2.10 Demanda y uso de sistemas financieros 2.3 POLITICAS DE GÉNERO III. METODOLOGIA APLICADA A LA INVESTIGACION 3.1 LIMITES DEL ESTUDIO 3.1.1 Niveles de análisis 3.1.2 Criterios de selección 3.1.2.1 Criterios para la selección de los actores en el estudio 3.1.2.2 Criterios para la selección de los instrumentos 3.2 RECUPERACION Y ORGANIZACIÓN DOCUMENTAL Y VIRTUAL 3.3 DEFINICION Y VALIDACION DEL INSTRUMENTO DE RECOLECCION DE INFORMACION PRIMARIA 3.4 PROCESAMIENTO Y ANALISIS DE LA INFORMACION IV. RESULTADOS Y DISCUSION 4.1 LA PARTICIPACION DEL GÉNERO EN LOS SISTEMAS DE FINANCIAMIENTO ALTERNATIVO RURAL (SIFAR). 4.1.1 L a distribución geográfica en los SIFAR 4.1.1.1 Por departamento 4.1.1.2 Distribución de cajas rurales y bancos comunales por municipios con mayor número de SIFAR y su IDH. 4.1.1.3 Distribución de cajas rurales y bancos comunales por región agraria 4.2 ANALISIS COMPARATIVO DE LA PARTICIPACION DE LOS GÉNEROS EN LOS SIFAR 4.2.1 Participación en los SIFAR según género. 4.2.2 Edad de hombres y mujeres socios por tipo de SIFAR 4.2.3 Aporte inicial y actual de hombres y mujeres en los SIFAR 4.2.4 Orígenes del capital semilla de acuerdo al tipo de SIFAR 4.2.5 El ahorro promedio por SIFAR 4.2.6 Monto promedio de préstamos de hombres y mujeres 4.2.7 Destino de los préstamos de las mujeres 4.2.8 Puntualidad en los pagos de los hombres y mujeres socios por SIFAR. 4.2.9 Diferenciación de la tasa de interés por SIFAR 4.2.10 Número de mujeres en la directiva de los SIFAR. 4.3 CARACTERISTICAS DEL ENFOQUE DE GÉNERO EN LAS MICROFINANZAS POR REGION AGRARIA 4.4 EL ENFOQUE DE GÉNERO EN LAS ORGANIZACIONES PROMOTORAS DE SIFAR 4.4.1 Mapeo institucional 4.4.2 Significado del enfoque de género 4.4.3 Participación de la mujer en las operaciones institucionales 4.4.4 Acciones institucionales y aplicabilidad del enfoque de género 4.5 MATRICES DE PERCEPCION Y OPINION DE LOS PROMOTORES DE SIFAR EN TEMAS ESPECIFICOS SOBRE GÉNERO. 4.5.1 Matriz 1. Sobre el significado y el entendimiento del enfoque de género 4.5.2 Matriz 2. Opinión de los promotores de SIFAR sobre el enfoque de género 4.5.3 Matriz. 3. Percepción sobre la literatura, información y conocimientos sobre género que manejan los promotores de SIFAR 4.5.4 Matriz 4. Percepción de los promotores de SIFAR sobre sus limitaciones institucionales para incorporar el enfoque de género en sus estrategias de trabajo. 4.5.5 Matriz 5. Percepción de los promotores de SIFAR sobre sus oportunidades institucionales para incorporar el enfoque de género V. CONCLUSIONES VI. RECOMENDACIONES VII. BIBLIOGRAFIA VIII. ANEXOS INDICE DE CUADROS Cuadro Página 1 Comparación de las características del crédito formal e informal 2 Diferencias y desigualdades entre mujer y hombre 3 División sexual del comportamiento humano 4 Supuestos históricos y la realidad 5 Asumisión de los tipos de trabajo por ambos sexos 6 Condición y posición, necesidades prácticas e intereses estratégicos 7 Distribución geográfica de los SIFAR por departamento. 8 Municipios con mayor número de SIFAR 9 Cajas rurales y bancos comunales por región agraria 10 Número inicial de y actual de hombres y mujeres en los SIFAR 11 Edad de los hombres y mujeres socios de los SIFAR 12 Aporte inicial y actual de hombres y mujeres en los SIFAR 13 Origen del capital semilla 14 Número de ahorrantes por SIFAR 15 Monto promedio de préstamos de hombres y mujeres 16 Destino de los préstamos de las mujeres 17 Puntualidad de hombres y mujeres socios de SIFAR en sus pagos 18 Edad de los puntuales hombres y mujeres socios de SIFAR 19 Tasas de interés por SIFAR 20 Número de Mujeres en la directiva de SIFAR 21 Ejes temáticos de los promotores de SIFAR 22 Actividades sobre género 23 Instituciones que manejan el enfoque de género 24 Instituciones que han brindado asesoría a los promotores de SIFAR INDICE DE MAPAS Página Mapa 1. Promedio actual de mujeres socias de SIFAR................................ Mapa 2 Aporte actual promedio de mujeres por departamento................... Mapa 3 Porcentaje de socias adultas por departamento............................... Mapa 4 Montos prestados a mujeres por departamento............................... Mapa 5 Destino de los préstamos de mujeres por departamento................. Mapa 6 Número promedio de mujeres en la directiva de SIFAR................ Mapa 7 Municipios por Región Agraria...................................................... INDICE DE ANEXOS Anexo Página 1 Cajas rurales y bancos comunales 2 Instituciones promotoras de SIFAR 3 Políticas de género de la cooperación internacional 4 Indice de desarrollo humano relativo al género (IDGH) 5 Indice de potenciación de género (IPG) 6 Fichero de literatura revisada 7 Listado de sitios web 8 Encuesta utilizada por el ISTSIFARH 9 Listado de instituciones y personas entrevistadas y cargos que ocupan 10 Entrevista a instituciones promotoras de SIFAR 11 Listado de especialistas en género 12 Descripción de regiones agrarias I. INTRODUCCIÓN La presente investigación toma sus raíces de dos trabajos realizados durante el año 2000, el primero es El Inventario, Sistematización y Tipificación de Sistemas Financieros Rurales en Honduras (ISTSIFARH), liderado por la Carrera de Desarrollo Socioeconómico y Ambiente de Zamorano (CDSEA) en estrecha colaboración con las Universidades de Ancona y Libre de Ámsterdam y el apoyo de la Red de Desarrollo Sostenible (RDS) y el Fondo Nacional para la Producción y la Vivienda (FONAPROVI). El segundo trabajo es la consultoría del Ministerio de Finanzas sobre como incorporar los aspectos de género en la “Estrategia y Lineamientos de Política para la Formulación del POA y Presupuesto del Gobierno para el periodo 2001”, cabe destacar que ambos trabajos fueron realizados con el fin de apoyar las acciones nacionales tendientes a lograr la trasformación y reconstrucción nacional y lograr relevar el tema de financiamiento alternativo y género en ese contexto. 1.1 ANTECEDENTES La idea principal del trabajo es demostrar la importancia de considerar e incluir los aspectos de género en la elaboración de políticas, tanto nacionales como locales, así como considerarlos en la planificación de proyectos de desarrollo. También se busca analizar el rol de los géneros en la situación actual de los SIFAR, y presentar un mapeo social sobre la visión de varias instituciones nacionales que promueven sistemas de financiamiento alternativo en las zonas rurales. El documento se ha estructurado en seis capítulos, el primero describe la justificación del trabajo y su importancia, su objetivo general y los específicos, las principales limitaciones para su desarrollo y las alianzas estratégicas implementadas en el marco de la investigación. En el segundo capítulo se incluye la revisión de literatura en tres temas principales que son: los servicios financieros rurales, el análisis de género y las políticas de Gobierno, la misma está respaldada por una investigación documental y la revisión de más de sesenta sitios web referidos al tema de género. La metodología utilizada para el desarrollo de la investigación se presenta en el tercer capítulo e incluye cuatro aspectos: los límites del estudio, la forma en que se organizó la información, la definición y validación del instrumento que se utilizó en la recolección de información primaria y las bases estadísticas para el procesamiento y análisis de la información. Los resultados del estudio y la discusión de los mismos se incluyen en el cuarto capítulo que resume los siguientes aspectos: la distribución geográfica de los sistemas financieros alternativos rurales, un análisis comparativo de cómo participan los géneros en estos sistemas, un resumen del enfoque de género a nivel de las instituciones nacionales y por último se elaboró un ejercicio que sintetiza en forma de matrices de percepción las opiniones de las instituciones en temas específicos de género. En el quinto capítulo se desarrollan las principales conclusiones del trabajo y en el sexto se presentan algunas recomendaciones para dar seguimiento a las acciones emprendidas por los estudios antes mencionados y a la presente investigación. Finalmente se incluyen la bibliografía consultada y los anexos que respaldan el estudio. 1.2 JUSTIFICACION En el actual contexto de desarrollo ha tomado enorme auge el análisis de las causas y soluciones a la vulnerabilidad social y ambiental y dentro de ese contexto se han tratado dos temas insistentemente, ellos son las microfinanzas y el género, puesto que se consideran como elementos potenciales en el desarrollo de estrategias que permitan reducir la pobreza e incorporar los grupos vulnerables al mercado. La presente investigación toma importancia para todos los actores desde las personas que trabajan en sistemas financieros alternativos rurales hasta los profesionales, carreras vinculadas al desarrollo, las universidades en su conjunto, las instituciones que trabajan proyectos afines a estos temas y la cooperación internacional. En síntesis este trabajo intenta dar respuesta a los intereses de los actores y a la necesidad de profundizar los análisis en el tema. En particular para CDSEA constituye un aporte y oportunidad de interrelacionar dos temas importantes y demostrar que este tipo de investigaciones apoya: acciones relativas a proyectos de desarrollo que se llevan a cabo, a las demás carreras y motiva la continuación de esta línea a nivel de otros estudiantes. Paralelamente esta investigación constituye un ejemplo de alianzas institucionales entre Zamorano, la Asociación Andar y la Fundación para el Desarrollo Rural (FUNDER). 1.3 OBJETIVOS 1.3.1 General Desarrollar un análisis de género sobre la situación actual de los sistemas de financiamiento alternativo de las zonas rurales en Honduras. 1.3.2 Específicos 1. Realizar una revisión de literatura relacionada al tema de género y servicios financieros rurales para establecer una base de conocimientos y aplicar una terminología adecuada. 2. Analizar estadísticamente la participación de los géneros en los sistemas alternativos de financiamiento rural. 3. Realizar un mapeo de percepciones sobre la actitud de algunos organismos gubernamentales y no gubernamentales promotores de financiamiento rural con respecto al enfoque de género, para conocer sus perspectivas y principales problemas. 4. Socializar la información mediante la realización de talleres así como la elaboración de un listado de sitios web relacionados con el tema y un mapeo de los SIFAR’s. 1.4 LIMITANTES Una de los principales limitantes es que la investigación, por la naturaleza y prioridades de la institución, se enfoca hacia la zona rural y al tema de financiamiento. Ya que a nivel de los actores de Gobierno y la Cooperación Internacional existen otras alternativas para realizar estudios a nivel urbano o enfatizar el análisis con enfoque de género en otros aspectos del desarrollo como educación, salud, seguridad alimentaria, turismo rural, etc. 1.5 ALIANZAS ESTRATEGICAS Para el desarrollo de la presente investigación se plantea la alianza entre instituciones claves que incluyen: centros de investigación o universidades, instituciones gubernamentales, instituciones no gubernamentales y organizaciones locales. Este tipo de iniciativa ha permitido el desarrollo de investigaciones, el apoyo en la promoción y difusión de la información y ha promovido la proyección institucional en temas de actualidad. La investigación incluye la colaboración de más de 600 sistemas de financiamiento rural alternativo ubicados en 168 municipios, la facilitación de información de 45 instituciones que promueven servicios financieros rurales en Honduras, la entrevista a 16 organizaciones especializadas en temas de género, el apoyo de cuatro instituciones del Gobierno, la asesoría de dos universidades europeas, el patrocinio de más de 15 donantes internacionales, el trabajo coordinado con la Asociación ANDAR y FUNDER, el apoyo en la difusión de información por parte de la Red de Desarrollo Sostenible (RDS). II. REVISIÓN DE LITERATURA 2.1 SERVICIOS FINANCIEROS Según Robinson (1998, citada por Otero y Rhyne, 1998) alrededor de todo el mundo la gente de diversas culturas y grupos socioeconómicos se organizan para suministrar servicios financieros con diferentes propósitos entre los que se incluyen ahorro y préstamo para emergencias, inversiones, consumo, educación, enfermedad y otras más, sin embargo, uno de los principales problemas que afronta el productor del sector rural es la falta de acceso a los servicios financieros, debido a la carencia de tecnologías financieras apropiadas que consideren sus condiciones económicas y productivas, y sus relaciones con el mercado. Otro factor que afecta al financiamiento rural es que muchos proyectos de finanzas locales están únicamente enfocados al crédito, un crédito subsidiado, cuyas bajas tasas de interés desalientan la movilización de ahorros (Robinson, 1998, citada por Otero y Rhyne, 1998). Esto se debe a que los programas de préstamo subsidiado proporcionan un volumen limitado de préstamos baratos, los que tienden ser asignados predominantemente a élites locales que tienen influencia para obtenerlos. 2.1.1 Financiamiento formal e informal Existen dos tipos de crédito (Khan, 1996): el formal y el informal. El financiamiento formal es aquel que es proporcionado por las instituciones de financiamiento que están reguladas, supervisadas y controladas por la autoridad monetaria del país (Torrico, 1995, citado por Ordóñez, 1997), y el informal abarca todas aquellas entidades o individuos que de una u otra forma suministran algún tipo de servicio financiero, principalmente a los pequeños productores, pero sus acciones no son supervisadas ni controladas por la autoridad monetaria del país (Ordóñez, 1997), siendo sus principales diferencias y semejanzas las siguientes (Warren et al, 1994, citado por Ordóñez, 1997): Cuadro No. 1. Comparación de características del crédito formal e informal Característica Crédito formal Crédito informal Tipo de clientes Sujetos de crédito No Sujetos de Crédito Crédito individual/ colectivo Individual Individual Relación formal/ personal Formal Personal Tasas de interés Moderada Alta Garantías Formales No formales, adaptadas a la clientela Crédito atado No atado A menudo atado a comercio o trabajo Grado de morosidad Alto No se sabe Costos de administración Bajos Bajos Costos de transacción Altos Bajos Servicios adicionales (asistencia técnica, capacitación, etc). No hay No hay. Fuente: Warren et al, 1994. Financiamiento Rural Alternativo, en Ordóñez, 1997. Otra diferencia importante entre ambos son los mecanismos utilizados para hacer valer sus contratos. Los primeros utilizan instrumentos legales, mientras que los segundos utilizan sanciones sociales y otros sustitutos de las garantías (Khan, 1996). 2.1.2 Sistemas alternativos de financiamiento Gran parte de la oferta no cubierta por entidades bancarias o formales es absorbida por una importante cantidad de entes no bancarios informales, que se diferencian entre sí como no bancarios especializados y no bancarios no especializados. Los primeros se caracterizan por ser más flexibles en las condiciones de crédito debido a las aportaciones de sus socios. Entre los principales sistemas no bancarios especializados tenemos a las cooperativas de ahorro y crédito, y a las fundaciones; que tienen una mayor capitalización que los bancomunales, pero éstos últimos tienen una mayor cobertura local (Barrantes et al, 1997). Los sistemas alternativos de financiamiento deben de estructurarse y promoverse de acuerdo a las situaciones y condiciones del área donde actuarán, para así realmente promover la participación de los pobladores (Ordóñez,1997), por lo tanto deben tener las siguientes características: 1. Montos pequeños, trámites sencillos y crédito para la unidad productiva en base a sus condiciones. 2. Sistemas de información ágiles y transparentes. 3. Desembolso relativamente rápido de los fondos. 4. Financiar cualquier actividad (proyectos financiera-técnica y ecológicamente viables), con tasas de interés reales. 5. Mayor flexibilidad en las garantías aceptables. 6. Bajos costos de transacción (accesibilidad). 2.1.3 Metodologías de financiamiento En cuanto a metodologías de financiamiento existen varias, siendo algunas de las principales: el préstamo a grupos solidarios, las uniones de crédito, los bancos comunitarios, y el préstamo de transformación, cada una de las cuales se encuentra en diferente etapa de desarrollo (Otero y Rhyne, 1998), pudiendo observar que el préstamo a grupos solidarios se encuentra bien establecido y que puede constituir la base de grandes instituciones; los bancos comunitarios basan su innovación en el refinamiento de su metodología hasta que pueda ser sustentable y reproducible. En cambio las uniones de crédito tienen el gran reto de modernizarse y aprovechar su vasta experiencia, mientras que los préstamos de transformación apenas comienzan a establecerse dentro de la estructura de sistemas financieros. 2.1.3.1 Grupos solidarios. El modelo de los grupos solidarios se difundió ampliamente durante la década de los 80’s y constituye un modelo exitoso para la prestación de servicios financieros, cuyas características principales son (Berenbach y Guzmán, 1998, citados por Otero y Rhyne, 1998): - De tres a diez microempresarios se unen para tener acceso al crédito y servicios relacionados, como capacitación y formación de organizaciones. - Los miembros del grupo garantizan colectivamente el pago del préstamo. - Los préstamos son adecuados para las necesidades del prestatario en cuanto a tamaño, propósitos y plazos. - El pago de los préstamos es semanal o mensual. Un ejemplo de éxito de esta metodología lo constituye el Banco Grameen en Bangladesh (Gentil et al, s.f.), que data desde 1976, y que a partir de 1983 existe como un sistema bien establecido, reconocido como banco independiente con estatus legal. 2.1.3.2 Uniones de crédito. Las microempresas son instituciones sostenibles financiadas a partir de ahorros locales y que requieren pocos subsidios externos, y su intermediación financiera moviliza flujos de dinero de áreas urbanas y semiurbanas a áreas rurales, y entre ahorradores netos y prestatarios netos, asegurando que los recursos destinados a préstamos permanezcan en las comunidades que moviliza esos ahorros (Magill, 1998, citado por Otero y Rhyne, 1998). 2.1.3.3 Bancos comunitarios. Los bancos comunitarios son asociaciones de crédito y ahorro administradas por comunidades, cuyo objetivo principal es la eliminación de la pobreza mediante préstamos para actividades generadoras de ingresos, crear incentivos para el ahorro en dinero y la creación de un grupo de apoyo mutuo completo de 30 a 50 miembros (Holt, 1998, citada por Otero y Rhyne, 1998). 2.1.3.4 Préstamos de transformación. Los préstamos de transformación fueron creados para ayudar a las pequeñas empresas a transformarse en pequeños negocios, y que de esta forma puedan acceder a programas financieros del sector formal (Reed y Befus, 1998, citados por Otero y Rhyne, 1998). Para lograr esto, las microempresas deben de recibir capital de trabajo y préstamos para activos fijos, ambos combinados con capacitación. El proceso de transformación de la microempresa implica: 1. Cambios en los medios de producción e incrementos en la productividad. 2. Incrementos en los ingresos por ventas, suficientes para apoyar el ingreso de nuevos empleados. 3. Cambios en la relación entre el propietario del negocio y los empleados. 4. Incrementos en activos y en especialización. Debe de quedar claro que la transformación se define por incrementos en activos, productividad y empleo, más que por el estado legal de la empresa o su fuente de financiamiento (Reed y Befus, 1998, citados por Otero y Rhyne, 1998). Actualmente se están desarrollando varias políticas y proyectos para fortalecer el financiamiento rural, pero para que estos sean sostenibles en el tiempo requieren contar con la presencia de los siguientes requerimientos: un buen manejo macroeconómico, políticas de desarrollo rural, estabilidad política, movilización de ahorros, análisis del mercado, capacitación del personal, liderazgo, un manejo eficaz, realizar una planeación coordinada, la existencia de una intermediación financiera rural-urbana, y una rentabilidad social y económica. Un ejemplo del logro de estos requerimientos lo constituye la experiencia de Indonesia (Robinson, 1998, citada por Otero y Rhyne, 1998) con sus unidades bancarias del Banco Rakyat Indonesia (BRI) que logran promover el desarrollo económico de las zonas rurales. 2.1.4 La situación actual del sistema de financiamiento alternativo rural (SIFAR) en Honduras. Según el Grupo Ad Hoc de Cajas Rurales en Honduras, el término SIFAR se refiere a todas las organizaciones que reciben diferentes denominaciones (cajas, bancos comunales, SIFAL, grupos solidarios y otras) que funcionan en base al ahorro local y préstamos de pequeña dimensión. Según el ISTSIFARH (2000) en Honduras actualmente existen nueve tipos de SIFAR, entre los cuales destacan los Bancos Comunales (BC) y las Cajas Rurales CR), que constituyen el 90% de los sistemas inventariados por el estudio (Anexo 1). Estos SIFAR son apoyados por 45 instituciones promotoras de sistemas financieros (Anexo 2), pero la mayor parte de sus políticas económicas dejan de lado el aspecto de género (Elson, 1996), ya que algunas trabajan solo con mujeres (ISTSIFARH, 2000). A pesar de esto el ISTSIFARH (2000) presenta datos que muestran el avance del enfoque de género en los sistemas de financiamiento rural como la existencia de 3 a 5 mujeres en cada una de las directivas de los SIFAR, que las mujeres representan el 52.71% de los socios actuales y que sus aportaciones actuales superan a la de los hombres en un 20%, además solicitan montos de préstamo promedio de 1880 Lps. 2.2 ANÁLISIS DE GÉNERO Desde hace siglo y medio atrás, el clásico de la economía, John Stuart Mill afirmó que la mejor forma de conocer el grado de civilización de un país es determinar la situación en que viven sus mujeres (PNUD, 1998), y teniendo por antecedente el avance del enfoque de género en los SIFAR, es importante ahora entender a que se refiere el concepto de género y sus implicaciones. La Política de la Agencia Canadiense para el Desarrollo Internacional (ACDI) sobre la Integración de la Mujer en el Desarrollo y Equidad de Género (1998, citada por Campillo, 1998), establece que Género se refiere a los papeles y responsabilidades atribuidos socialmente al hombre y a la mujer dentro del contexto de su sociedad, es decir, que se entiende por género al conjunto de características y normas sociales, económicas, políticas, culturales, psicológicas y jurídicas asignadas a cada sexo diferencialmente (Alfaro, 1999), por ello existen dos géneros: el masculino y el femenino, aunque hay que aclarar que el género no viene dado biológicamente, sino que se modela culturalmente, es aprender a ser hombre o mujer (Salgado, s.f.). El concepto de género incluye lo que se espera acerca de las características, aptitudes y supuestos comportamientos de ambos sexos (Campillo, 1998), es la construcción social de lo masculino y femenino en una cultura, época y sociedad determinada (OPS/ OMS, 1993), las que varían a través del tiempo. Los seres humanos nacemos con el sexo que determina nuestras características físicas, pero es en la socialización en donde se nos transfiere un conjunto de rasgos que definen las formas de comportamiento, valores y expectativas diferentes para hombres y mujeres. El sexo expresa nuestras características como machos y hembras en la especie; el género agrupa los roles y funciones asignados a lo masculino y femenino (Campillo y Pérez, 1998), por lo que las diferencias sexuales no deben de ser confundidas con las desigualdades genéricas. Según Campillo y Pérez (1998), es importante esclarecer las desigualdades causadas por las diferencias, mostrar las desventajas, discriminación, exclusión o restricción basadas en las diferencias del orden bio-psico-social, como son el sexo, la etnia, color de la piel o la edad. A continuación se presentan algunos ejemplos que muestran la distancia entre la una y la otra: Cuadro No. 2. Diferencias y desigualdades entre mujer y hombre. Diferencia Desigualdad Mujer Hombre Mujer Hombre Cuerpo fino Voz delgada Limitada fuerza física Cuerpo fornido Voz gruesa Abundante fuerza física Débil Voz sumisa Frágil, no apta para grandes retos. Fuerte Voz de mando Fornido, capaz de grandes proyectos Fuente: Campillo y Pérez (1998). El cuadro anterior plasma el mito del sexismo, cuya creencia fundamental es que la función natural y única del sexo femenino es la de estar subordinada al masculino, siendo el varón el parámetro de lo humano (Alda, 1991), creándose así el sistema patriarcal, que define la ideología y estructuras institucionales que mantienen la opresión de la mujer, donde ésta sólo existe como reflejo o sombra del hombre (Thomas, 1997, citado por Campillo y Pérez, 1998). Moser (1993) plantea que género es la relación social entre hombres y mujeres, donde estas han estado sistemáticamente subordinadas, en la cual ambos juegan papeles diferentes en la sociedad y que tienen diferencias ideológicas, históricas, religiosas, étnicas, económicas y culturales. Estos dos últimos puntos, roles diferentes y diferencias en varios aspectos como ideología y cultura, constituyen la base para la planificación con género, y cuya meta a largo plazo es la de conseguir la emancipación de la mujer (Moser, 1993). El siguiente cuadro muestra como la división sexual del comportamiento humano causa la subordinación y marginación de la mujer (OPS/ OMS, 1993): Cuadro No. 3. División sexual del comportamiento humano. Hombre Mujer Esfera pública Esfera privada Es asalariado No es asalariada Tienen poder de decisión Actitud de servicio, cuidado. Da apoyo económico Es dependiente. Subordinación, opresión, marginación y menos salario de la mujer Fuente: OPS/ OMS, 1993. 2.2.1 Supuestos históricos de la subordinación de la mujer El enfoque de género busca terminar con tres supuestos generalizados que han sido aceptados como un orden natural, a lo largo de toda la historia, donde la mujer está subordinada al hombre, constituyéndose esto en una severa limitación, pero a la vez en la base para el desarrollo de una adecuada planificación que incluya aspectos de género (Moser, 1993). Estos supuestos y la realidad son: Cuadro No 4. Supuestos históricos y la realidad. Supuesto La realidad. El hogar/finca consiste en un núcleo familiar formado por un esposo, esposa y 2 a 3 niños. Existen otras estructuras familiares, donde la mujer es la cabeza debido a factores sociales como migración. Las funciones del hogar/finca como una unidad socioeconómica permiten un igual control de Es conocido que el hombre a manera de ‘ dictador benevolente’ siempre los recursos y de poder en la toma de decisiones entre todos los adultos del hogar/finca.(Planificadores macroeconomistas). tiene la última palabra en la toma de decisiones, aunque muchas de las veces no conozca de la problemática real del hogar/finca. El hogar/finca tiene una clara división de género, donde el hombre la función de traer el ‘pan a la casa’, por eso está envuelto en el trabajo productivo fuera del hogar, mientras que la mujer como ama de casa toma a cargo toda la responsabilidad del trabajo reproductivo y doméstico. La mujer no realiza solo el trabajo reproductivo y doméstico, sino también el productivo y el comunitario. Fuente: El autor a partir de información tomada de Moser, 1993. 2.2.2 Tipos de Trabajo Los tipos de trabajo según Aguilar (1995, citada por Alfaro, 1999), Moser (1993) y Arias (2000) se pueden entender así: - El productivo que incluye la producción de bienes y servicios para consumo o venta a cambio de un pago en dinero o especie, es decir que genera ingresos, y es el que se ha contabilizado en los censos y estadísticas nacionales. A nivel del hogar/finca se deben apuntar las siguientes distinciones: • Uso directo, como procesamiento de alimentos, tejido de ropa, hechuras de jarros, etc. • Ingresos fuera de la finca principalmente artículos de venta como alimentos y artesanías. • Trabajos agrícolas en la finca. • Trabajos agrícolas fuera de la finca - El reproductivo en cambio incluye el cuidado y mantenimiento de la unidad doméstica y de sus miembros, la gestación y cuidado de la fuerza de trabajo actual (esposo e hijos que trabajan) y la futura (escolares), la preparación de alimentos, recolección de agua, compras de provisiones y atención a la salud familiar. Este tipo de trabajo no es considerado como tal en la sociedad y no tiene valor de cambio. - Y por último el comunitario, que consiste en una extensión del trabajo reproductivo y cuya función principal es la de asegurar la provisión y mantenimiento de las fuentes de recursos de consumo masivo como agua, salud y educación. Este tipo de trabajo no está considerado en los análisis económicos y se lo realiza en los tiempos libres. Ayales et al (1996) muestran la asumisión de cada uno de los tipos de trabajo por ambos sexos: Cuadro No. 5 Asumisión de los tipos de trabajo por ambos sexos. Tipo de trabajo Hombre Mujer Productivo Reconocido, valorado, bien remunerado. Invisible (no corresponde a roles asignados), subjetivo o ausente en las estadísticas. Injustamente remunerado. Reproductivo No lo asume como propio ni como responsabilidad personal. Invisible, desvalorizado, no remunerado, no cuantificado. Tecnología poco apropiada. Comunitario Participación en puestos de decisión, actividades recreativas y sociales. Similar al doméstico. Poca participación en decisión. Fuente: Ayales et al, 1996. 2.2.3 Evolución de los enfoques de género. En los últimos años se han manejado dos líneas para desarrollar el enfoque de género, uno es el de Mujer en Desarrollo (WID, siglas en inglés) que se usó en la década de los 70´s, y el otro es el de Género y Desarrollo (GAD, siglas en inglés) que apareció luego de 1980 (Hernández y Langbrock, 1998). 2.2.3.1 Mujer en desarrollo. Según las mismas autoras, este enfoque pretendía integrar a las mujeres más efectivamente a los procesos de desarrollo, con el fin de que aumenten los beneficios que pudieren recibir, siendo sus principales estrategias las siguientes: 1. Proveer entrenamiento técnico e instrucción para que las mujeres puedan participar más efectivamente en el proceso de desarrollo. 2. Proveer oportunidades a las mujeres para que entren en la economía comercial. 3. Colocar a las mujeres en posiciones de toma de decisiones para que puedan proponer políticas para su propio progreso. Dentro de este enfoque también se puede distinguir algunos aspectos estratégicos que satisface el Género (Hernández y Langbrock, 1998): Bienestar.- Este aspecto fue popular entre los años de 1950 a 1970, y buscaba incorporar a las mujeres en el desarrollo como mejores madres, convirtiendo así a la mujer en un beneficiario pasivo del desarrollo. Se reconoce su papel reproductivo y el de satisfacer las necesidades de apoyo alimenticio y planeación familiar. Igualdad y Equidad.- El primer término pone énfasis en la contribución de las mujeres a la producción fuera del hogar, mediante la provisión de iguales oportunidades económicas y políticas de apoyo para que pueda competir con los hombres. El aspecto de Equidad es el de WID en el desarrollo original y busca, la igualdad de las mujeres dentro del proceso de desarrollo, es decir, que sean vistas como participantes activas y que se reconozca su triple rol en la sociedad (productivo, reproductivo y comunitario). Este aspecto es criticado como Feminismo occidental, ya que enfrenta la posición subordinada de las mujeres y por esto no tiene popularidad con los gobiernos. Antipobreza.- Es una versión moderada del de equidad y su propósito es facultar a las mujeres pobres para que incrementen su productividad. Reconoce el papel productivo de las mujeres y busca satisfacer las necesidades prácticas del género para que generen ingresos, especialmente a pequeña escala. Sin embargo no considera a la mujer como un ser autónomo y en muchos casos aumenta su carga laboral sin aliviarla de su carga doméstica. Eficiencia.- Es el más utilizado desde 1980, y su propósito es asegurar que el desarrollo sea más eficiente y efectivo a través de la contribución económica de las mujeres, siendo su participación más equitativa. Emancipación.- Utilizado entre 1950 a 1989, su propósito fue el de incrementar la participación política de la mujer y controlar la mano de obra femenina para alcanzar metas nacionales de desarrollo fijados en los planes respectivos. Este enfoque reconoce el papel productivo y comunitario de las mujeres y satisface las necesidades de género vía la mejora de la condición social y legal de las mujeres. Empoderamiento.- es un enfoque reciente propuesto por las mujeres del Tercer Mundo cuyo propósito es empoderar a las mujeres a través de una mayor independencia. Por ejemplo se proclama que la mujer no solo debe recibir mayor educación, sino que también se debe de terminar con la discriminación del sistema escolar. Reconoce también el papel triple de las mujeres y busca satisfacer los intereses estratégicos de género indirectamente a través de la movilización popular y satisfacción de las necesidades prácticas de género. Según Zaldaña (1999), el empoderamiento es un proceso de cambio, en el que las mujeres van aumentando su acceso al poder y que tiene como consecuencia la transformación de las relaciones desiguales de poder entre los géneros y dentro de los mismos. El empoderamiento libera también a los hombres, ya que contribuye a reducir el obstáculo del machismo, y así los hombres pueden liberarse de los roles de opresión y de explotación, así como de los estereotipos de género que limitan el desarrollo personal de hombres y mujeres. 2.2.3.2 Enfoque de género y desarrollo. A mediados de la década de los 80s hay un cambio del WID al GAD reflejado en la discusión internacional y políticas de muchos países. WID solo se enfoca a las mujeres mientras que GAD busca integrar la conciencia y competencia de género al desarrollo “de la corriente principal” (Hernández y Langbrock, 1998). Este enfoque busca entender la subordinación femenina a través del análisis de relaciones entre hombres y mujeres dentro de un marco de factores importantes y pertinentes como clase social, raza, edad, etc. También se promueve la eficiencia e identifica las oportunidades para mejorar la distribución y equidad de género en las políticas, programas y proyectos de desarrollo. El GAD busca satisfacer las necesidades prácticas de género como alimento, vivienda, agua e independencia económica, por lo cual necesita de la acción del poder comunitario para superar las “Barreras Estructurales”, debiendo estar por tanto hombres como mujeres activamente involucrados en la definición y promoción de sus propios proyectos sociales. El poder es una característica de la condición genérica masculina, lo que se traduce en que el género masculino domine al femenino (Zaldaña, 1999). Al nacer los hombres son potencialmente poseedores de bienes y ejecutores de poder., sean estos de dominio y/o control, los que le permiten decidir desde la condición masculina, los deberes de los (as) otros (as) y sus obligaciones. El poder según la perspectiva del GAD (Zaldaña, 1999), se define como las relaciones que han sido constituidas a través de la interacción social, es decir que son valoradas socialmente, y estas relaciones pueden ser: Inequitativas y Equitativas. Las primeras se dan cuando está presente un ente que ejerce mecanismos de control como manipulación, presión e influencia con éxito sobre otros. Las relaciones equitativas existen cuando hay capacidad y la libertad de identificar, priorizar y satisfacer las necesidades prácticas e interese estratégicos de hombres y mujeres. 2.2.4 El concepto de Equidad Alfaro (1999), establece que el análisis de género en los proyectos de desarrollo no promueve la superioridad de un género sobre el otro, sino más bien crea el concepto de equidad, que se basa en que tanto hombres como mujeres, a pesar de sus diferencias, tengan acceso a las mismas oportunidades de crecimiento y desarrollo, como acceso a educación y servicios básicos, este concepto implica los siguientes aspectos (Campillo, 1998): 1. Igualdad en derechos, oportunidades y beneficios. 2. Participación completa en todas las esferas de la vida. 3. Resaltar las diferencias de intereses, necesidades y expectativas de hombres y mujeres. 4. Garantizar autonomías de mujeres y hombres en sus decisiones y el manejo de su vida, siempre en el respeto a su diferencia. Campillo (1998), establece que equidad no es un subproducto del desarrollo ni resultado derivado del crecimiento económico, sino que es una condición esencial del desarrollo humano. El análisis de género es un proceso teórico-práctico que permite analizar los roles entre hombres y mujeres, así como las responsabilidades, el acceso, uso y control de los recursos, los problemas o las necesidades, propiedades y oportunidades, con el propósito de planificar el desarrollo con ecoeficiencia y equidad para superar las limitaciones imperantes (Alfaro, 1999). 2.2.5 Análisis de transversalidad. Según Aguilar (1997), la preocupación por los principios de igualdad-equidad y la forma en que el proyecto contribuye a su logro, son elementos que deben estar de manera coherente, integral y transversal, en todo proyecto, entendiéndose por transversalidad el prestar constante atención a la igualdad entre mujeres y hombres en las políticas, en las estrategias y las intervenciones en el desarrollo; y es también el aspecto más importante para tomar en cuenta a la hora de elaborar una propuesta de proyecto, ya que debe realizarse un análisis de transversalidad antes de que se tomen decisiones importantes relacionadas a las metas, estrategias y distribución de recursos. Entre las condiciones básicas para la transversalidad de un enfoque de equidad de género en una propuesta de proyecto tenemos: 1. La igualdad de derechos entre hombres y mujeres debe de ser uno de los principios centrales del quehacer del proyecto. 2. Las mujeres deben ser vistas como agentes activos del cambio. 3. Los proyectos deben ofrecer elementos de equidad para propiciar la igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres. 4. Hay que involucrar a los hombres para lograr un cambio en la posición y condición de las mujeres. 2.2.6 Condición y Posición El término condición se refiere al estado material de hombres y mujeres, así como de sus necesidades prácticas como vivienda, alimento o vestido. Posición en cambio se refiere a la ubicación social, económica y cultural de la mujer con respecto al hombre, y se la puede medir por diferencias salariales, vulnerabilidad a la pobreza, etc. Estos conceptos están íntimamente ligados a los de satisfacción de necesidades prácticas y los intereses estratégicos. Cuadro No. 6. Condición y posición, necesidades prácticas e intereses estratégicos. Condición Posición Necesidades prácticas Intereses estratégicos Son las resultantes de las carencias materiales y la insatisfacción de necesidades básicas. Son relativas a la condición de las mujeres. Son fácilmente cuantificables y se satisfacen con recursos materiales tales Son los relativos a los cambios en las condiciones estructurales que modifican la posición social. Son poco visibles, inmersos en factores culturales. Su satisfacción requiere de toma de como crédito, equipo, servicios sociales, etc. conciencia de la desigualdad, cambios en los patrones de identidad y en las actitudes de la población. Fuente: PROEQUIDAD, 1995, en Campillo y Pérez, 1998. 2.2.7 Los organismos donantes En cuanto a los organismos donantes, la gran mayoría de estos ya han definido una política de género, la cual es promovida como eje transversal de su cooperación (Montenegro et al, 1997), como lo muestra el anexo 3 2.2.8 Obstáculos para implementar la perspectiva de equidad de género en los proyectos de desarrollo. A pesar de que la mayoría de instituciones han definido su política de género, todavía no existen métodos ni instrumentos adecuados que permitan la operacionalización de la política de género, así como tampoco indicadores para medir su impacto en las diferentes fases de los proyectos y programas de cooperación (Montenegro et al, 1997). Aparte de esto existen otros obstáculos para implementar la perspectiva de equidad de género en los proyectos de desarrollo (Montenegro et al, 1997), como lo es la falta de institucionalización del enfoque, el cual muchas veces solo se lo aplica en programas que buscan mejorar la condición de la mujer, sin lograr con ello cambios sustanciales. Debe existir una concientización y sensibilización a nivel intermedio y comunitario, que permita capacitar también a los hombres en varios aspectos como: • Sexualidad e identidad masculina. • Paternidad Responsable. • Igualdad de Género en proyectos de cooperación. Siendo lo posibles roles de los hombres en los proyectos los siguientes (Campillo, 1998): 1. De aliados, apoyando las acciones realizadas, colaborando con disminuir resistencia y permitir acercamientos y cabildeos que promuevan equidad. 2. Beneficiarios, en proyectos mixtos asegurando eso sí la equidad en la realización de los mismos. 3. Contrapartes en los proyectos. Entre otras limitantes importantes tenemos la falta de entrenamiento en el tema (Moser, 1993) de los hacedores de políticas y extensionistas, también que para realizar este tipo de proyectos no se pide como requisito el conocimiento de la temática de género, sino que la tendencia es reclutar mujeres para que realicen estos proyectos sin saber de sus conocimientos y confiar solo de su sentido común. Además existen problemas de traducción de la teoría a la práctica, principalmente por la resistencia a los cambios por parte de las instituciones de desarrollo, que no consideran al Género como una disciplina de planeación (Moser, 1993). Otro punto importante a la hora de realizar la planeación de programas de desarrollo es el de saber distinguir entre los diferentes escenarios del proceso, ya que se pueden presentar dos problemas principales (Moser, 1993) que son: 1. Que las mujeres no sean tomadas en cuenta en el proceso de planeación y no se las incluya en el nivel de formulación de políticas. 2. Y, que a pesar de conocer el rol de la mujer en el proceso, no se la toma en cuenta, con lo cual no se puede realizar una coherente política de género. Aparte de esto, también se dice que si bien los proyectos han ayudado a valorar socialmente a las mujeres, también las han sobrecargado de trabajo gratuito que les quita tiempo para pensar en sus propias necesidades. Esta mayor valorización social también provocó la instrumentalización de las mujeres por parte del gobierno y programas sociales (Hernández y Langbrock, 1998). Enfocándonos en la situación de Honduras, los donantes internacionales mencionan los siguientes desafíos a vencer para la implementación de la perspectiva de equidad de género en el país (Montenegro et al, 1997): 1. Cambios en la cultura política y tradicional. 2. Fortalecer la conciencia de Género en los diputados a fin de crear oportunidades para realizar cambios. 3. Incrementar el nivel del alfabetización y educación de la mujer. 4. Mejorar la divulgación y aplicación de leyes como la referida a la violencia doméstica. 5. Necesidad de convertir al Género en un tema político, para fomentar una política nacional y desarrollar los instrumentos para ponerla en práctica. 2.2.9 Indice de Desarrollo Humano relativo al Género (IDHG) y de Potenciación de Género (IPG) Desde 1995 se utilizan dos índices, que son especialmente sensibles a la forma específica en que las diferencias de género se manifiestan en un país: El Indice de Desarrollo Humano relativo al Género (IDHG) y el Indice de Potenciación de Género (IPG) (PNUD, 1998). El primero se orienta a la variación que se produce en el desarrollo humano de un país cuando se incorpora la dimensión de género, es decir que mide las mismas variables que el IDH, pero tomando en cuenta la desigualdad del logro entre mujeres y hombres.El segundo en cambio mide la condición de la mujer en términos de su mayor o menor acceso a los espacios de toma de decisiones. Los valores sintéticos de ambos índices varían entre 0 a 1, siendo uno el nivel ideal de equidad de género y de participación paritaria en la toma de decisiones políticas y sociales. El IDHG a partir de 1990 ha tenido un leve descenso en los últimos años (Anexo 4), específicamente en cuanto analfabetismo e ingreso, y se coloca entre el 0.5 y 0.6 (PNUD, 1998), mientras que el IPG pasó de un 0.384 en 1990 a más de 0.450 a partir de 1995 (Anexo 5), lo que se debe en gran medida al aumento de mujeres que se dedican a actividades técnicas, profesionales y gerentes, aunque claro está su ingreso es más bajo y su participación en el parlamento y otras instituciones de gobierno es menor (PNUD, 1998). 2.2.10 Demanda y uso de sistemas financieros En cuanto a la demanda y uso de sistemas financieros por hombres y mujeres, también existen variaciones; esto se debe a la división del trabajo, responsabilidades en el hogar, y en el control y acceso a los medios de producción (Joosten, 2000). Según Joosten (2000), el uso de crédito por parte de las mujeres no tiene solo fines productivos, sino también reproductivos, como la construcción de una casa con cocina segura y con condiciones higiénicas. A pesar de que el crédito soluciona algunos aspectos de la mujer (SIMAS, 1994), lamentablemente las mujeres tienen más desventajas que sus compañeros para acceder a crédito, como lo son falta de garantías a manera de títulos de propiedad y que existe un mayor índice de analfabetismo entre las mujeres (SIMAS, 1994), además el sistema financiero exige como condición para calificar como sujeto de crédito, el ser propietario (a) o socio (a) de cooperativas (Campillo y Fauné, 1993). Como se había mencionado antes, existe un auge de cajas rurales y bancos comunales, lo que brinda nuevas oportunidades para la mujer, crea nuevos espacios para su desarrollo y puede ser un primer paso para establecer condiciones de acceso a créditos con montos mayores para la producción (Joosten, 2000). Se espera que estos sistemas de financiamiento alternativo permitan la concentración de más esfuerzos en un trabajo de organización más amplio, de capacitación y acompañamiento educativo en otros temas fuera de crédito (SIMAS, 1996). 2.3 POLÍTICAS DE GOBIERNO Honduras es el tercer país más pobre de Latinoamérica, para el año de 1992 el 70% de los hogares estaban por debajo de la línea de pobreza (Gobierno de la República de Honduras, 1996, citado por Montenegro et al, 1997), siendo la mujer más vulnerable a padecer de pobreza extrema, analfabetismo, problemas de salud, alta fertilidad en zonas rurales, falta de tierras y violencia (CIDA, 1993, citado por Montenegro et al, 1997). Las mujeres constituyen el 21% de la población económicamente activa (AID, 1994, citado por Montenegro et al, 1997 ), que principalmente se dedican al sector informal de baja productividad y labores de baja calidad de empleo (SECPLAN/FNUAP, 1994, citado por Montenegro et al, 1997) y muy pocas en posiciones de liderazgo a nivel nacional y municipal. En materia de género, Honduras se encuentra ocupando el lugar 103 en la escala mundial de 175 países en cuanto al IDHG, mientras que de acuerdo al IPG, Honduras ocupa el puesto 51 entre 94 países. A pesar de esto, su IDHG es coincidente con el de la mayoría de los países del mundo (PNUD, 1998). En comparación con el resto de Centroamérica, Honduras presenta semejanzas en logros en el aspecto educativo, excepto en Guatemala, donde la situación de la educación favorece en mayor medida a los hombres. Otro punto importante es la disparidad de ingresos, ya que los hombres captan una porción casi tres veces y media superior a la de las mujeres (PNUD, 1998). También el IPG muestra paradojas, ya que a pesar de ocupar el puesto 51, está por encima de Chile (57) y Uruguay (54), países con mayor IDH que Honduras, lo que demuestra que una mayor igualdad de género puede ser alcanzada independientemente del nivel de desarrollo obtenido en otros aspectos (PNUD, 1998). Uno de los principales compromisos adoptados por el Gobierno de Honduras durante la IV Conferencia de la Mujer celebrada en Beijing, durante 1995, fue la de implementar el enfoque de Género en el diseño y puesta en marcha de las políticas macroeconómicas y apoyos microeconómicos (Meléndez, 2000) que faciliten el desarrollo integral tanto de hombres como de mujeres y de esta forma crear una base para el desarrollo sostenible incluyente. Dentro de este compromiso la Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG), robado la Política de Equidad de Género como eje transversal de las políticas referidas al sector agrícola y rural y además ha constituido el Programa Nacional de Desarrollo Rural Sostenible (PRONADERS) que define el género como un eje transversal. Por otra parte, la Secretaría de Finanzas (SEFIN) ha desarrollado una iniciativa para incluir aspectos de Género en la realización de la Estrategia y Lineamientos de política para la Formulación del Plan Operativo Anual y Presupuesto de Ingresos y Egresos del próximo año. Según la estrategia antes mencionada, el Programa Económico, para el período 2001- 2003, pretende no solo consolidar la estabilidad macroeconómica sino también forjar una base adecuada para que Honduras pueda afrontar con éxito el proceso de globalización, y de esta forma tratar de alcanzar las siguientes metas: 1. Un crecimiento económico sostenible. 2. La superación gradual del alivio de la pobreza y mejora del desarrollo humano con equidad social y de género. 3. Una mayor apertura de la economía, integración y competitividad comercial. 4. Lograr un estado eficiente y racional mediante la modernización del mismo, utilizando técnicas de reingeniería en los procedimientos de trabajo y; 5. Un mejoramiento sustancial de la seguridad nacional, jurídica y ciudadana. Para esto se han establecido metas tanto macroeconómicas y fiscales como la reducción de la inflación a un rango entre el 9 y 10% durante el próximo año, y mantener una relación de déficit fiscal neto/PIB de 6.2% para el Gobierno central durante el mismo año. A la vez se han establecido áreas prioritarias para la asignación de los recursos y entre estas tenemos al sector de la salud, educación, saneamiento básico, cultura y deportes, vivienda, agricultura, medio ambiente, turismo, minería, transporte y carreteras, seguridad de personas y bienes, modernización del estado, crédito público y relaciones internacionales. Aunque las iniciativas relativas a equidad y género se han incorporado en forma gradual en los marcos de política nacional existe todavía la necesidad de poner en acción los enfoques a nivel local, aspecto que demanda un proceso de formación de recursos humanos y la necesidad de coordinar acciones para evitar duplicidades tanto conceptuales como operativas. III. METODOLOGIA APLICADA DE LA INVESTIGACION Esta investigación es desarrollada mediante un proceso que se complementó con otras investigaciones y al mismo tiempo focalizó la obtención de información primaria en el desarrollo de matrices de percepción de actores. En este capítulo se presentan los diferentes instrumentos y técnicas que permitieron obtener la información y facilitar los análisis presentadas en el siguiente capítulo. Primero se enumerarán los aspectos generales de la metodología que definen los límites de la investigación y seguidamente se detallan los principales elementos básicos para recabar y organizar la información documental, diseñar los instrumentos de recolección de información primaria y su procesamiento. 3.1 LIMITES DEL ESTUDIO La temática y cobertura del estudio podrían permitir un análisis demasiado general, por ello se enfoco la metodología para lograr la profundización de las especificaciones de los servicios financieros alternativos y género. 3.1.1. Niveles de análisis La metodología asocia el tema de financiamiento alternativo rural y el género a tres niveles: nacional, regional e institucional, para esto se han establecido las siguientes bases: 1. Análisis nacional de sistemas alternativos rurales, puesto que la base de datos del estudio ISTSIFARH cuenta con información de 16 departamentos y 168 municipios de Honduras. 2. Análisis regional en base a regiones agrarias definidas en el Informe Nacional de Desarrollo Humano 1998 (PNUD,1998). 3. Análisis Institucional por medio de una entrevista semiestructurada con 16 instituciones promotoras de financiamiento rural con enfoque de género que han sido identificadas durante el ISTSIFAR. 25 3.1.2. Criterios de selección 3.1.2.1 Para la selección de los actores en el estudio. Con el fin de garantizar la máxima confiabilidad y cobertura se entrevisto a las instituciones dispuestas a brindar información, ubicadas en Tegucigalpa y que tengan experiencia en la ejecución de programas o políticas de género y financiamiento rural alternativo. 3.1.2.2 Para la selección de instrumentos. Se buscó focalizar el uso de instrumentos que brinden de forma fácil y rápida información sobre temas específicos y de interés tanto para la investigación como para el investigador. Además se priorizó un esquema que facilite la tabulación y el análisis. 3.2 RECUPERACION Y ORGANIZACIÓN DE INFORMACION DOCUMENTAL Y VIRTUAL Este paso metodológico se dividió en dos partes: recuperación documental para base analítica y recuperación de información virtual como guía para futuras investigaciones. La recuperación documental implicó la revisión de literatura y levantar su información en fichas (Anexo 6). Toda la información de las fichas se organizó en formato HTLM para ser introducida en la pagina web de la Red de Desarrollo Sostenible y estar disponible para cualquier usuario. Se elaboró un inventario de sitios web (anexo 7) clasificados en: - género, alimentación y salud, - género, comunicación e información, - género y derechos de la mujer - género y educación - género y etnias - género y financiamiento - género y medio ambiente - género y hábitat - género y política - género y tecnología - género y transporte. Este inventario se complementa con el de sitios web referidos a financiamiento rural que incluye conceptos, instrumentos, aspectos legales, experiencias y foros, congresos y eventos contenidos en la pagina web www.financiamiento-rural.hn. http://www.financiamiento-rural.hn/ 26 Toda la información que corresponde a este paso metodológico estará disponible en la página web www.rds.org.hn/docs/listas/mujeres/mujeres.htm y se incluye en forma impresa en el Anexo 7. 3.3 DEFINICION Y VALIDACION DEL INSTRUMENTO DE RECOLECCION DE INFORMACION PRIMARIA Para la recolección de información primaria se utilizaron dos instrumentos una encuesta y una entrevista semiestructurada. El primer instrumento es el utilizado por el ISTSIFARH y el proceso para su definición y validación está detallado en el documento y la pagina web www.financiamiento-rural.hn . La encuesta tiene incluida una sección especial referida a género y juventud y además en los aspectos generales se detalla la participación de hombres y mujeres en forma separada. En el anexo 8 se incluye la encuesta utilizada destacándose las secciones referidas al tema de género. El parámetro para determinar la muestra de instituciones a entrevistar fue que promovieran sistemas de financiamiento alternativo rural dentro del estudio de ISTSIFARH, seleccionando las que representaban mayor cobertura (100 SIFAR o más) y otras de menor alcance pero con enfoque en género. Estas instituciones fueron clasificadas en cuatro grupos que son: Gobierno, gremiales, ONG´s y proyectos, el listado de las mismas se presenta en el Anexo 9. En cuanto a la entrevista semiestructurada se orientó a determinar la visión de las instituciones promotoras de financiamiento alternativo rural con respecto al enfoque de género. La entrevista (Anexo 9) constó de 24 preguntas para establecer el grado con que estas organizaciones manejan el tema de género tanto internamente como externamente. También la entrevista pretende establecer las limitaciones y oportunidades institucionales para incorporar el enfoque de género dentro su perfil de acción, y además identificar un listado de especialistas en el tema, lo cual a futuro puede facilitar la realización de investigaciones y foros para uniformizar conceptos y organizar capacitaciones e intercambios. 3.4 PROCESAMIENTO Y ANALISIS DE LA INFORMACION http://www.rds.org.hn/docs/listas/mujeres/mujeres.htm http://www.financiamiento-rural.hn/ 27 El procesamiento de la información fue realizado a partir de dos bases de datos distintas, una del ISTSIFARH y la otra conformada a partir de la entrevista semiestructurada. La base del ISTSIFARH permitió realizar análisis de variables relacionadas con el enfoque de género como el número de socios (hombres y mujeres) iniciales, actuales y totales, las aportaciones que realizan, su edad promedio, los montos que piden prestado, el destino que las mujeres dan a sus préstamos, el nivel de ahorro, la puntualidad de los pagos y la diferenciación de tasas de interés. Las mediciones incluyeron frecuencias, modas, valores máximos y mínimos de las variables. También se realizó un procesamiento de mapas para lo cual se tuvo que fusionar la base de datos ya existente con la base del IDH a nivel departamental, municipal y por región agraria (PNUD,1998). Con la información de la entrevista se realizó un análisis de estadística descriptiva, principalmente de frecuencias y medias para establecer la visión de las instituciones promotoras de SIFAR sobre el enfoque de género. Finalmente se utilizó la metodología aplicada por especialistas de la antropología social de elaborar matrices de percepción que permiten comparar las opiniones que las instituciones promotoras de SIFAR tienen en temas específicos como: el significado de género, los conocimientos que tienen del enfoque y su aplicabilidad y las limitaciones y oportunidades que tienen para implementarlo dentro de sus políticas de acción. 28 IV. RESULTADOS Y DISCUSION 4.1 LA PARTICIPACION DEL GÉNERO EN LOS SISTEMAS DE FINANCIAMIENTO RURAL ALTERNATIVO. La revisión de literatura y las experiencias de proyectos de desarrollo demuestran que existe una acentuada participación de las mujeres en los mercados financieros no formales, tanto urbanos como rurales. En el caso de Honduras la principal razón que demuestra esta situación es la proliferación de los sistemas locales y la creciente demanda por este tipo de servicios a ONG´s, proyectos y otros actores que promueven el desarrollo. El estudio de ISTSIFARH demuestra que existen 3319 sistemas rurales, siendo la muestra de 607 SIFAR. 4.1.1 La distribución geográfica de los SIFAR Honduras es un país disperso y con una marcada ruralidad (Falck,1999), por ello este numeral se orienta a demostrar que los sistemas rurales están dispersos y que su distribución es generalizada a nivel del país. El análisis presentado a continuación se basa en el muestreo del inventario de los sistemas del mencionado estudio y que ha sido estratificado por departamento y municipio, considerando una confiabilidad del 75% y un error aceptado del 5% basado de la información proporciona por 45 instituciones, la muestra ascendió a 607 encuestas cuyos resultados generales están disponibles en la pagina www.financiamiento-rural.hn. 4.1.1.1 Por departamento. La información presentada en el cuadro siguiente demuestra que los SIFAR se han desarrollado en el marco de dos tipos principales: los mixtos y los exclusivos de mujeres, esto se explica fundamentalmente por el marcado énfasis que las ONGs le han brindado al tema del empoderamiento femenino y a la tendencia que imprimió la Reunión de Beijín en torno al tema de la equidad de los géneros y que ha sido promovido fuertemente por la cooperación internacional. Geográficamente la distribución de los sistemas presenta una concentración en los departamentos centro occidentales como Comayagua, Intibucá Lempira, La Paz y Francisco Morazán, lo cual se explica fundamentamente por la influencia que han generado en esas regiones los proyectos de desarrollo que han promovido este tipo de sistemas. 46 El cuadro 7 muestra que el departamento con mayor número de SIFAR es el de Intibuca con 80 sistemas, de los cuales solamente tres están formados solo por varones, 7 sólo por mujeres y 70 son mixtos. El departamento con menor número de SIFAR es Cortés, que cuenta con tres sistemas mixtos y tres sistemas formados exclusivamente por mujeres. Una observación interesante es que existen más SIFAR en los departamentos con un IDH bajo que en los de un IDH mayor, es decir que llegan a la gente pobre necesitada de estos servicios. Cuadro No. 7. Distribución geográfica de los SIFAR por departamento. Departamento IDH No. SIFAR solo hombres No. SIFAR Mixta No. SIFAR solo mujeres Total Comayagua 0.556*** 8 27 26 61 Copán 0.43** 2 9 8 19 Cortés 0.658 3 3 6 Choluteca 0.548*** 4 23 27 El Paraíso 0.540*** 1 34 16 51 Fco. Morazán 0.705 40 18 58 Intibucá 0.416* 3 70 7 80 La Paz 0.465** 3 49 7 59 Lempira 0.368* 5 52 10 67 Ocotepeque 0.482*** 3 17 20 Olancho 0.539*** 1 7 38 46 Santa Bárbara 0.432** 2 9 22 33 Valle 0.564*** 1 9 7 17 Yoro 0.573*** 4 19 23 Total 29 334 204 567 Clasificación del PNUD: *Muy Bajo (<0.425), **Bajo (0.425-0.475), ***Medio Bajo (0.475-0.575), ****Medio Alto (0.575-0.6), y Alto (>0.6). Fuente: El autor a partir de información de Carrera de Desarrollo Socioeconómico y Ambiente, Zamorano. Investigación SIFAR. Enero-Mayo 2000. Honduras. 4.1.1.2 Distribución de cajas rurales y bancos comunales por municipios con mayor número de SIFAR y su nivel de IDH. El cuadro a continuación muestra que al igual que ocurre en los departamentos, los SIFAR son más numerosos en los municipios más pobres, y por lo general el número de cajas rurales será mayor al de bancos comunales. 47 Cuadro No. 8. Municipios con mayor número de SIFAR. Departamento Municipio IDH Cajas rurales Bancos comunales Intibucá Intibucá 0.406* 25 Lepaterique 0.383* 10 3 Guajiquiro 0.407* 7 Colomoncagua 0.406* 10 Concepción 0.485* 6 Olancho Catacamas 0.584** 4 Comayagua Comayagua 0.586** 13 El Paraíso Danlí 0.574** 5 5 Villa de San Antonio 0.527** 2 * IDH bajo. ** IDH medio Fuente: El autor a partir de información de Carrera de Desarrollo Socioeconómico y Ambiente, Zamorano. Investigación SIFAR. Enero-Mayo 2000. Honduras. Las cifras del cuadro anterior permiten concluir que existen sistemas en las zonas rurales pobres, pero que a medida los indicadores de esas tienden a mejorar la frecuencia de cajas rurales disminuye y se presentan más comúnmente los bancos comunales. 4.1.1.3 Distribución de cajas rurales y bancos comunales por región agraria. Honduras se encuentra dividida en 7 macroregiones agrarias (Anexo 12), las que difieren en muchos aspectos, incluyendo el número y tipo de SIFAR. En el cuadro 9 se puede observar que la región agraria con el mayor número de cajas rurales es la región de la Montaña de Celaque y Opalaca (VA) con 70 cajas donde se ubica la gran mayoría del pueblo Lenca, en los departamentos de Lempira e Intibuca. Le sigue en número de cajas rurales la región de la cuenca del Río Lempa y las Vertientes del Sur (VB) con 59 cajas rurales. Estas regiones pertenecen a la macroregión V, que se caracteriza por ser la más pobre del país debido a una serie de condiciones geográficas e históricas (Ver anexo 10). Mientras tanto la mayor cantidad de bancos comunales se ubican en las regiones VB con 32 y VIIA con 22. La primera comprende los municipios de laderas secas de los departamentos de Valle y Choluteca, los municipios sureños de Francisco Morazán, El Paraíso y La Paz, y el sur de los departamentos de Lempira e Intibucá. La región VIIA se la conoce también como la de los Valles Centrales, en la Macroregión VII o Latifundio central seco (Ver anexo 10). 48 Como podemos observar, nuevamente los SIFAR llegan a las zonas más pobres y necesitadas, aunque cabe resaltar que son las cajas rurales las que operan en lugares casi inaccesibles y olvidados. Cuadro No. 9. Cajas rurales y bancos comunales por región agraria. Región Agraria Código No. Cajas rurales No. Bancos comunales Cuenca del Patuca IB 8 11 Valle de Ocotepeque IID 3 5 Montañas de Flor y Pijol IIIA 2 1 Montañas de Lepaterique IIIB 17 11 Cuenca del Humuya IIIC 48 8 Sierra del Merendón IIIE 30 11 Sierra del Gallinero y Meseta de Santa Rosa. IVA 6 8 Montaña de Santa Bárbara IVB 2 8 Sierra de Guajiquiro y Montecillos IVC 55 6 Montaña de Celaque y Opalaca VA 74 3 Cuenca del Río Lempa y vertientes del sur. VB 59 32 Empresarial del Sur. VI 17 11 Valles centrales VIIA 20 22 Cerros y mesetas de la región central VIIB 11 17 Cuenca Alta Río Sico IA 7 Valle Sico, Paulaya y Mosquitia IC 3 Distrito Central VIIC 2 TOTAL 352 166 Fuente: El autor a partir de información de Carrera de Desarrollo Socioeconómico y Ambiente, Zamorano. Investigación SIFAR. Enero-Mayo 2000. Honduras 49 4.2 ANALISIS COMPARATIVO DE LA PARTICIPACION DE LOS GÉNEROS EN LOS SIFAR. 4.2.1 Participación en los SIFAR según género. El cuadro número 10 muestra que en promedio existe un número mayor de socias iniciales que de socios (14 y 12 respectivamente), siendo generalmente 30 el número total de socios iniciales y en promedio 25. De igual forma y en número el promedio de mujeres actual es mayor que el de los hombres, existiendo un aumento en el promedio de los socios actuales, que pasaron de 25 a 27. Fuente: El autor, adaptaciones en base a ISTSIFARH. 2000 Actualmente el departamento con mayor número de socios totales es el de Lempira con un promedio de 44 socios, el que tiene mayor número de socias actuales en promedio es Francisco Morazán con 18, mientras el que tiene un mayor promedio de socios actuales es nuevamente Lempira con 30 socios Por otro lado el departamento con menor número de socios actuales es el departamento del Valle con 17 socios, mientras que el que tiene menor número de socias actuales en promedio es el de Ocotepeque con seis, y el que tiene menor número de socios actuales en promedio es Valle con un socio, seguido por Choluteca y Olancho con dos socios cada uno. En las cajas rurales, el número promedio de socias iniciales es de 12 contra 19 de los bancos comunales, mientras que al hablar del número de socios iniciales promedio las cajas presentan 16 contra 1 de los bancos comunales. Esto se debe a que como ya dijimos, la mayoría de bancos comunales están formados casi exclusivamente por mujeres, mientras que las cajas rurales tienden a ser mixtas, claro que la mayoría de socios es femenina. De igual forma sucede son el número actual de socios (hombres y mujeres), los bancos comunales tienen pocos socios y las cajas un número mayor. Cabe destacar que las cajas rurales tienen un número mayor total promedio de socios que los bancos comunales (30 contra 19). 50 Cuadro No. 10. Número inicial y actual de hombres y mujeres en los SIFAR. Variables Mínimo Máximo Media No. de mujeres iniciales 0 120 14 No. de hombres iniciales 0 150 12 No. mujeres iniciales en cajas rurales 0 45 12 No. mujeres iniciales en bancos comunales 0 120 19 No. hombres iniciales en cajas rurales 0 150 16 No. hombres iniciales en bancos comunales 0 42 1 No. Socios total iniciales 4 210 25 No. de mujeres actuales 0 92 14 No. de hombres actuales 0 150 12 No. mujeres actuales en cajas rurales 0 45 13 No. mujeres actuales en banco comunales 0 48 18 No. hombres actuales en cajas rurales 0 150 17 No. hombres actuales en bancos comunales 0 33 10 No. de socios totales actual 4 210 27 No de socios totales actuales caja rural 5 120 30 No. socios totales actuales banco comunales 4 52 19 Fuente: El autor a partir de información de Carrera de Desarrollo Socioeconómico y Ambiente, Zamorano. Investigación SIFAR. Enero-Mayo 2000. Honduras. 4.2.2 Edad de hombres y mujeres socios por tipo de SIFAR En cuanto a la edad de los socios y socias de los SIFAR encontramos que la mayoría son adultos (81% y 79% respectivamente), con edades que comprenden entre los 30 y 60 años (Cuadro 11). El departamento de La Paz es el que cuenta con la mayor participación de socias jóvenes (35.4% del total de los socios), con edades comprendidas entre los 16 a 30 años. Fuente: El autor, adaptaciones en base a ISTSIFARH. 2000 Dentro de las cajas rurales hay en promedio más socias jóvenes que socios jóvenes (25% contra 19% del total de hombres y mujeres), en cambio en los bancos comunales ocurre 51 lo contrario, los hombres jóvenes tienen un mayor porcentaje promedio en los mismos. Otra observación, las cajas rurales tienen en promedio más socias jóvenes que los banco comunales. Cuadro 11. Edad de hombres y mujeres socios de SIFAR Edad Porcentaje de las socias Porcentaje de los socios Total CR BC Total CR BC Jóvenes (16-30 años) 19.9 25 11.7 17.9 18.9 14.3 Adultos (30-60) 78.6 74.1 86.5 81.1 80.4 82.1 3° edad (>60) 1.5 0.9 1.8 1.1 0.7 3.6 Total 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0 Total: Porcentaje nacional. CR: Porcentaje dentro de las cajas rurales. BC: Porcentaje dentro de los bancos comunales. Fuente: El autor a partir de información de Carrera de Desarrollo Socioeconómico y Ambiente, Zamorano. Investigación SIFAR. Enero-Mayo 2000. Honduras 4.2.3 Aporte inicial y actual de hombres y mujeres en los SIFAR. El cuadro 12 compara los aportes F E m m P a 2 promedio iniciales y actuales de hombres y mujeres, donde se observa que las mujeres aportan en promedio un 21% más inicialmente y un 20% más actualmente que sus compañeros, sin embargo debe notarse que las aportaciones promedio de ambos han disminuido considerablemente. uente: El autor, adaptaciones en base a ISTSIFARH. 2000 l departamento con un mayor promedio de aportaciones actuales por parte de las ujeres es el de Cortés con un promedio de 286 Lps., mientras que el departamento con enor promedio actual de aportaciones fue el de Ocotepeque con 12.19 Lps. or el lado de los hombres, el departamento con el mayor promedio actual de portaciones es el de Cortés con 420 Lps. en comparación a Copan y Ocotepeque con 8.25 y 30 Lps. respectivamente. 52 Los mayores aportes promedio actuales femeninos los reciben los bancos comunales, mientras que los mayores aportes promedio actuales masculinos los recogen las cajas rurales. Cuadro 12 Aporte inicial y actual de hombres y mujeres en los SIFAR. Variables Mínimo Máximo Media Aporte inicial de mujeres 0 1000 78.99 En cajas rurales 0 1000 91 En bancos comunales 0 500 116 Aporte inicial de hombres 0 1000 62.15 En cajas rurales 0 1000 99 En bancos comunales 0 500 133 Aporte actual de mujeres 0 1000 49.89 En cajas rurales 0 1000 72 En bancos comunales 0 450 87 Aporte actual de hombres 0 1500 39.93 En cajas rurales 0 1500 80 En bancos comunales 0 312 68 Fuente: El autor a partir de información de Carrera de Desarrollo Socioeconómico y Ambiente, Zamorano. Investigación SIFAR. Enero-Mayo 2000. Honduras 4.2.4 Orígenes del capital semilla de acuerdo a tipo de SIFAR El cuadro 13 muestra que el origen principal del capital semilla de las cajas rurales es el ahorro de sus socios, mientras que en los bancos comunales el capital semilla viene dado tanto por el ahorro de sus socios como el de los préstamos que recibe. Cuadro No. 13. Origen del capital semilla. SIFAR % Ahorro % Préstamo % Donación %Ahorro y Préstamo Cajas rurales 76.3 2.9 6.3 3.1 Bancos comunales 20.9 25.8 51.5 Fuente: El autor a partir de información de Carrera de Desarrollo Socioeconómico y Ambiente, Zamorano. Investigación SIFAR. Enero-Mayo 2000. Honduras 4.2.5 El ahorro promedio por SIFAR. Las cajas rurales registran en promedio un mayor número de ahorrantes que los bancos comunales, sin embargo estos últimos tienen un mayor número de ahorrantes frecuentes, mientras que en las cajas rurales no es común encontrar ahorrantes. 53 Cuadro No.14. Número de ahorrantes por SIFAR SIFAR Mínimo Media Máximo Moda Cajas rurales 0 154 23 0 Bancos comunales 0 52 18 20 Fuente: El autor a partir de información de Carrera de Desarrollo Socioeconómico y Ambiente, Zamorano. Investigación SIFAR. Enero-Mayo 2000. Honduras 4.2.6 Monto promedio de préstamos de hombres y mujeres. En cuanto al monto promedio de préstamos, son las mujeres quienes piden montos más altos que los hombres, sin embargo son estos los que tienen acceso a montos más elevados como lo observamos en el cuadro número 15. En el departamento de Copán se registran los montos más altos pedidos por mujeres (3378.57 Lps.) mientras que que en el departamento Fuente: El autor, adaptaciones en base a ISTSIFARH. 2000. de Yoro presenta los promedios de préstamos más bajos (1233.33 Lps.). Los mayores montos de préstamos otorgados a mujeres ocurren en los bancos comunales, mientras que en las cajas rurales los hombres obtienen sus mayores montos promedio de préstamos. Cuadro No 15. Monto promedio de préstamos de hombres y mujeres. Condición financiera Mínimo Máximo Media Moda Monto promedio por socio 20 15000 1842.52 100 Monto promedio préstamos mujeres 10 15000 1807.82 1000 Por Caja rural 0 13000 740.18 0.0 Por Banco comunal 0 15000 2994.01 2000 Monto promedio préstamos hombres 35 32000 1620.85 1000 54 Por Caja rural 0 26000 1049.01 0.0 Por Banco comunal 0 24000 698.41 0.0 Fuente: El autor a partir de información de Carrera de Desarrollo Socioeconómico y Ambiente, Zamorano. Investigación SIFAR. Enero-Mayo 2000. Honduras 4.2.7 Destino de los préstamos de las mujeres En relación al destino de los F E m r C A G C V G P F A 4 E m m r préstamos, las mujeres los dedican a varios rubros, siendo los más importantes el comercio (41.1%) y la agricultura (33.3%). Cabe anotar que los préstamos no son enfocados con un solo fin sino que los utilizan en combinación por ejemplo agricultura y comercio, gastos personales y artesanía, etc. (Cuadro No. 16). uente: El autor, adaptaciones en base a ISTSIFARH. 2000 n el departamento de Francisco Morazán el principal destino es el comercio (46%) ientras que en Intibuca y en La Paz el destino principal es la agricultura (47% y 54% espectivamente). uadro No. 16. Destino de los préstamos de las mujeres Destino % dedicado gricultura 33.3 anadería 6 omercio 41.1 ivienda 5.1 astos personales 20.1 equeña industria y artesanía 17 uente: El autor a partir de información de Carrera de Desarrollo Socioeconómico y mbiente, Zamorano. Investigación SIFAR. Enero-Mayo 2000. Honduras .2.8 Puntualidad en los pagos de hombres y mujeres socios de SIFAR l cuadro 17 muestra el grado de puntualidad de los socios donde tanto hombres como ujeres son puntuales en su mayoría (84%). También se puede observar que algunas ujeres son anticipadas con sus pagos, mientras que son algunos hombres los que se etrasan con sus pagos. 55 Cuadro No. 17. Puntualidad de hombres y mujeres socios de SIFAR en sus pagos Puntualidad de los socios Hombres (%) Mujeres (%) Anticipado 2.4 7.0 Puntual 83.6 84.0 Tardío 14.0 9.0 Total 100.0 100.0 Fuente: El autor a partir de información de Carrera de Desarrollo Socioeconómico y Ambiente, Zamorano. Investigación SIFAR. Enero-Mayo 2000. Honduras 4.2.8.1 Edad de los puntuales (hombres y mujeres) socios de SIFAR El siguiente cuadro es complementario al anterior y nos muestra la edad de los socios que realizan sus pagos puntualmente. Como podemos observar son las personas adultas, tanto hombres como mujeres, las que son más puntuales en sus pagos, aunque el rango de edad entre los 15 y 60 años también es importante (9%). Cuadro No. 18. Edad de los puntuales (hombres y mujeres) socios de SIFAR Rangos de edad Hombres puntuales (%) Mujeres puntuales (%) Jóvenes (16-30) 9.4 9.1 Adultos (30-60) 61.1 61.2 3° edad (>60) 0.9 0.4 15 a 60 años 28.5 29.2 Total 100.0 100.0 Fuente: El autor a partir de información de Carrera de Desarrollo Socioeconómico y Ambiente, Zamorano. Investigación SIFAR. Enero-Mayo 2000. Honduras 4.2.9 Diferenciación de la tasa de interés por SIFAR Los bancos comunales en promedio pagan una tasa mayor a los ahorros de sus socios, sin embargo la tasa de ahorro más común encontrada en el estudios es igual tanto para cajas rurales como bancos comunales. Tanto las cajas rurales como los bancos comunales tienen tasas de interés diferenciadas para sus socios y sus no socios. Cabe anotar que los bancos comunales por lo general no prestan dinero a personas no socias. En promedio los bancos comunales aplican una tasa de interés más alta a sus socios (7.92%), que las cajas rurales (5.48%). Cuadro No. 19. Tasas de interés por SIFAR. Tipo de SIFAR Tasa de ahorro Préstamos a no socios Préstamos a socios 56 Media Moda Media Moda Media Moda Caja Rural 3.93 1 3.93 0 5.48 5 Banco comunal 6.11 1 1.37 0 7.92 3 Fuente: El autor a partir de información de Carrera de Desarrollo Socioeconómico y Ambiente, Zamorano. Investigación SIFAR. Enero-Mayo 2000. Honduras 4.2.10 Número de mujeres en la directiva de los SIFAR. Una variable interesante de analizar es el número de mujeres en la directiva, el cuadro 20 muestra que el número más común es de 5, siendo el promedio nacional de 3 mujeres ocupando cargos en la directiva. Cabe destacar que en el caso de varios SIFAR, en especial de bancos comunales, las mujeres constituyen el total de directivos. Fuente: El autor, adaptaciones en base a ISTSIFARH. 2000. El departamento de Ocotepeque es el que presentó el promedio más bajo en cuanto al número de mujeres en la directiva (1), mientras que Olancho y Choluteca presentaron el promedio más alto (5). Es importante destacar que el número más frecuente de mujeres en la directiva en la mayoría de los departamentos es de cinco (Anexo 19). Cuadro No. 20. Número de mujeres en la directiva Variable Número de mujeres en la directiva Media 3.41 Moda 5.00 Desviación típica 3.07 Fuente: El autor a partir de información de Carrera de Desarrollo Socioeconómico y Ambiente, Zamorano. Investigación SIFAR. Enero-Mayo 2000. Honduras 4.3 CARACTERISTICAS DEL ENFOQUE DE GÉNERO EN LAS MICROFINANZAS POR REGION AGRARIA 57 Se realizó un análisis comparativo F d L d r s L s r n L d ( c L r l E m d L S p c o G para conocer en que regiones la posición de la mujer está en mejor situación y en cuáles no, es así que en base a las mismas variables medidas en los apartados anteriores presentamos los siguientes resultados: La región con mayor número de socios totales actuales es la que comprende la Montaña de Celaque y Opalaca (VA) con un promedio de uente: El autor, adaptaciones en base a ISTSIFARH. 2000. e 35 socios; está región está caracterizada por ser un asentamiento importante de encas. No obstante, la que cuenta con el mayor número de mujeres actuales es la región e la Cuenca Alta del Río Sico (IA) con un promedio de 21 socias por SIFAR . Está egión forma parte de la Macroregión conocida como EL Frente Pionero Agrícola, y que e caracteriza por ser la menos poblada y urbanizada. as regiones de la Cuenca del Humuya (IIIC) y de la Montaña de Santa Bárbara (IVB) on las que cuentan con el menor número de socios totales actuales, mientras que fue la egión que abarca las Montañas de Pijol y la Flor (IIIA), es la que mostró el menor úmero de mujeres por SIFAR (7). as regiones agrarias que presentaron el porcentaje promedio de mujeres jóvenes dentro e los SIFAR fueron la del Valle Sico (IC) y la de la Sierra de Guajiquiro y Montecillos IVC) cada una con un 33.3% de participación de mujeres jóvenes con edades omprendidas entre los 16 y 30 años. os mayores montos promedio de aportaciones actuales por parte de mujeres se egistraron en la región del Valle de Ocotepeque (IIID) con 247.14 Lps., y la región con os menores montos promedio de aportación actual fue la del Valle Sico (IC) con 16 Lps. n la región VA se otorgaron los menores montos promedio de préstamos otorgados a ujeres (692.23 Lps), mientras que los mayores montos promedio por préstamos se ieron en la región de la Cuenca Alta del Río Sico (IA) con montos promedio de 4285.71 ps. iendo el comercio y la agricultura los principales destinos que dan las mujeres a sus réstamos observamos que en la Cuenca Alta del Río Sico (IA) el 85% son destinados al omercio, mientras que la zona en donde se destinan la mayor cantidad de fondos btenidos por préstamo a la agricultura (59%), es en la región cafetalera de la Sierra de uajiquiro y Montecillos (IVC). 58 La región del Distrito Central (VIIC) es en la cual se pagan las mejores tasas de ahorro (1%), mientras que en las regiones que conforman el frente pionero agrícola (IIIA y IC) el pago al ahorro es casi nulo. La menor tasa de interés cobrada sobre los préstamos a personas no socias de SIFAR es 1.21% en la región de la Cuenca del Patuca y de la Cordillera Entre Ríos (IB). En cuanto a la tasa de interés sobre préstamos, los socios de SIFAR deberán pagar una tasa mayor en la Sierra del Merendón (IIIE) en los valles campesinos del interior, y en la región cafetalera de occidente (regiones IVA y IVB). Las tasas de interés promedio sobre préstamos son de 9.5%, 9.68% y 9.38% respectivamente. En cuanto al número de mujeres en la directiva de SIFAR, en varias regiones existen en promedio cinco y solamente las regiones agrarias VA (Montaña de Celaque y Opalaca) y la IVA (Sierra del Gallinero y Meseta de Santa Rosa) presentan un promedio de dos mujeres en sus directivas. 4.4 EL ENFOQUE DE GÉNERO EN LAS ORGANIZACIONES PROMOTORAS DE SIFAR. 4.4.1. Mapeo institucional Se entrevistaron 16 organizaciones divididas en cuatro categorías: Gobierno, gremiales, ONGs y proyectos, el listado de las mismas se ve en el anexo 8. Todas aseguraron manejar el enfoque de género dentro su organización, a excepción de PRONADERS que actualmente se encuentra delineando su política interna para incorporar el enfoque de género a sus políticas de acción. De igual forma todas la organizaciones entrevistadas dijeron que todos sus programas y proyectos están dirigidos a satisfacer las necesidades prácticas y estratégicas de género, sin embargo este concepto no pudo ser analizado. Entre los principales ejes temáticos de los promotores de SIFAR tenemos al financiamiento, otros ejes temáticos destacados son la asistencia técnica y capacitación, manualidades, salud, participación ciudadana, reforma agraria, entre otros. Cuadro No. 21. Ejes temáticos de los promotores de SIFAR. Agricultu ra Microempresa Financiamient o Ambiente Organizaci ón local Organizació n regional Organizació n nacional % % % % % % % 20.0% 53.3% 80.0% 33.3% 46.7% 26.7% 13.3% Fuente: El autor en base a la entrevista. 4.4.2 Significado del enfoque de género 59 Para la mayoría de los organismos (53.3%) el enfoque de género es imprescindible dentro de la organización, ninguna lo ve como una moda o como algo no importante o prescindible, lo cual indica que el tema ha ido adquiriendo importancia. La mayoría de los promotores de SIFAR (86.7%) ven al enfoque de género como la realización de programas o actividades mixtas, mientras que el resto (13.3%) considera que el enfoque de género es la realización de programas o actividades solo por mujeres. Finalmente el 78.6% de los organismos entrevistados acotó que dentro de los elementos que debe incluir el enfoque de género se deben incluir variables de análisis que puedan ayudar a comprender mejor la realidad sobre las relaciones de inequidad que ocurren en nuestra sociedad. 4.4.3 Participación de la mujer en las operaciones institucionales. Los promotores de SIFAR entrevistados cuentan en promedio con 34 personas laborando en distintas categorías como ejecutivos, personal administrativo, técnicos de campo y personal de apoyo. Las mujeres representan generalmente entre el 25 al 50 % del número total de empleados, aunque existen promotores de SIFAR conformados exclusivamente por mujeres como la Asociación Hondureña de la Mujer Campesina (AHMUC). Por otro lado dentro de los cinco cargos de mayor jerarquía dentro de los promotores, las mujeres ocupan en promedio tres, y de los cinco cargos de menor jerarquía las mujeres ocupan en promedio los cinco. Este dato sustenta planteamientos encontrados en la literatura consultada en relación a la necesidad de dar mayor atención al trabajo por el mejoramiento de la posición de la mujer. El tema de género en el 77% de las instituciones es manejado por hombres y mujeres, en el resto de promotores, es sólo manejado por mujeres. También en promedio es un hombre y dos mujeres las que manejan la temática de género, y únicamente el 20% de los organismos cuentan con especialistas en género. El listado de los mismos se muestra en el anexo 12. 4.4.4 Acciones institucionales y aplicabilidad del enfoque de género Las principales actividades y acciones que realizan los promotores de SIFAR sobre materia de género son cursos, luego vienen las capacitaciones y conferencias como lo vemos en el cuadro anterior: 60 Cuadro No. 22. Actividades sobre género. Capacitaciones Conferencias Proyectos Programas Cursos % % % % % 53.3% 66.7% 26.7% 33.3% 73.3% Fuente: El autor en base a la entrevista. Estas acciones y actividades son en su mayoría sistemáticas (60%), es decir que son programadas y desarrolladas a lo largo de los proyectos, el 27% son llevadas a cabo de vez en cuando y el resto con cierta regularidad. En cuanto a la disposición y disponibilidad de literatura de género, todos los promotores dijeron si poseer literatura sobre el tema, sin embargo solo el 26.7% de organismos la considero completa, el 46.7% básica y el resto deficiente. En cuanto a la actualidad de la literatura el 84.6% dijo tenerla actualizada. Con respecto a la posibilidad de aumentar sus conocimientos sobre el tema, nuevamente la totalidad de instituciones se pronunció partidarios de aumentarlos, principalmente en el área de guías para la aplicación de los conceptos, esto vía entrenamientos en servicio y cursos. La información obtenida por la entrevista facilitó la realización del siguiente listado de instituciones que manejan el enfoque de género: Cuadro 23. Instituciones que manejan enfoque de género. SAG CODEHFOR UNH INAM/COTIG Secretaría de Economía PRAF Secretaría de Finanzas Universidad Pedagógica CDM CODIMCA AHMUC Proyecto HOPE VISION MUNDIAL CEMH ADP Colectivo mujeres universitarias Asociaciones Campesinas. Fuente: El autor en base a la entrevista Entre las principales instituciones que han brindado asesoría de Género a los promotores entrevistados tenemos: 61 Cuadro 24. Instituciones que han brindado asesoría a promotores de SIFAR. INA Red Centroamericana Fundación Arias para la Paz. OXFAM IICA REDNA-Honduras COCENTRA FAO PNUD FENUAP CORDAI FUNDER ACDI CEM Colectivo Mujeres Universitarias Fuente: El autor en base a la entrevista Es interesante observar que a pesar de que la Asociación ANDAR es una de las pocas instituciones del país que cuenta con experiencia en el desarrollo de herramientas metodológicas para la aplicación del enfoque de género en procesos de desarrollo. Una de las mayores limitantes que tienen los promotores de SIFAR para incorporar el enfoque de Género dentro de sus estrategias de trabajo es la de contar de personal capacitado y de esta forma poder llevar la teoría a la práctica. Otras limitantes son la disponibilidad de fondos, la dispersión de conceptos, resistencia por parte de los técnicos, entre otros. Dentro de principales oportunidades institucionales observadas por los promotores para la implementación del enfoque de género dentro sus políticas de acción tenemos la existencia de consensos internacionales para la aplicación del enfoque en los proyectos de desarrollo. Otras oportunidades identificadas fueron: acceso a apoyo y alianzas estratégicas, recursos, mandatos internos, entre otros. 62 4.5 MATRICES DE PERCEPCION Y OPINION DE LOS PROMOTORES DE SIFAR EN TEMAS ESPECIFICOS SOBRE GÉNERO. 4.5.1 Matriz 1. Sobre el significado y el entendimiento del enfoque de género. Instituciones Gremiales “Actividades mixtas..” ONILH. “Enfoque a trabajos mixtos, la gran mayoría del trabajo es trabajo mixto”. CNTC. Instituciones de Gobierno “No si solo es mixto o enfocado en la mujer, sino de modificación de actitudes y prácticas para equilibrar relaciones....Trabajo mixto no es enfoque de género, va más allá, es cambiar conductas..”. PRAF. Proyectos “Hay actividades mixtas en educación y alfabetización....hay menos mujeres en proyectos productivos”. CENET. “Las oportunidades deben ser en igualdad de condiciones para hombres y mujeres....Hay muchas más mujeres que hombres, pero son estos los que toman las decisiones.....No hay un modelo que reconozca la igualdad.....Resistencia de técnicos, no hacemos lo que decimos....Buscar participación de la mujer y hacer énfasis en la familia.....Hondureños y hondureñas deben