i Zamorano Carrera de Desarrollo Socioeconómico y Ambiente Efectos de la Violencia Doméstica contra la Mujer en la comunidad de Morocelí, El Paraíso, Honduras Proyecto especial presentado como requisito parcial para optar al título de Ingeniero Agrónomo en el grado académico de Licenciatura Presentado por: Mariel Fabiola Lezama Pavón Angélica Beatriz Ramírez Pineda Honduras Diciembre 2003 ii Las autoras conceden a Zamorano permiso para reproducir y distribuir copias de este trabajo para fines educativos. Para otras personas físicas o jurídicas se reservan los derechos de autor. _______________________________ Mariel Fabiola Lezama Pavón _______________________________ Angélica Beatriz Ramírez Pineda Zamorano, Honduras Diciembre, 2003 iii Efectos de la violencia doméstica contra la mujer en la comunidad de Morocelí, El Paraíso, Honduras Presentado por: Mariel Fabiola Lezama Pavón Angélica Beatriz Ramírez Pineda Aprobado: ______________________ _______________________ Mayra R. Falck, M. Sc. Mayra R. Falck, M. Sc. Asesora Principal Coordinadora de la Carrera de Desarrollo Socioeconómico y Ambiente _______________________ ______________________ Pedro Quiel, M. Sc. Antonio Flores, Ph. D. Asesor Decano Académico _______________________ Kenneth L. Hoadley, D.B.A. Rector iv DEDICATORIA . A Dios por darnos las fuerzas necesarias para salir adelante y guiar siempre nuestros pasos. A nuestras familias por todo su amor, apoyo y comprensión. A todas las mujeres violentadas del mundo, pues son seres excepcionales y dignas de admiración y comprensión. v AGRADECIMIENTOS Angélica Infinitamente a Dios por acompañarme en todo mi caminar y por ser la fuerza que guió todos mis pasos. A mis padres Víctor y Elba del Carmen, por su apoyo incondicional ante toda situación, gracias por formarme y por ser parte tan importante en mi vida. A mis hermanos Víctor Manuel y Kattya por sus consejos, años de convivencia inolvidables y su apoyo en todas mis decisiones. A mi compañera de tesis Mariel, gracias por su compañía y amistad sincera y por hacer que la elaboración de este trabajo fuera de alguna forma divertida, pues no hubiera sido lo mismo sin ella. A mis asesores, Ing. Pedro Quiel y Lic. Mayra Falck, por su constante apoyo y consejos en el desarrollo de un tema nunca antes realizado en la escuela. Al Dr. Raúl Espinal, por todo su apoyo y por siempre estar dispuesto a colaborar. Al Instituto Nacional de la Mujer por brindarnos su apoyo con material y personal dispuesto a ayudarnos a conocer más sobre el tema. A Leonila Meléndez por su participación activa en la organización y recolección de información durante el desarrollo de este estudio. A mis amigas queridas Jenny, Ana Clau, Loretta, Jennifer, Águeda María, Gracia María, Hesha, Diana, Natalia, Gracia V., Marlen y Marjorie por los buenos momentos, por apoyarme en mis momentos de crisis y por su amistad estos años. A Jorge David, gracias por todo el tiempo juntos, por hacer que mis días en Zamorano tuvieran una chispa diferente y por los abrazos de corazón que siempre me levantaron el ánimo. A mis compañeros y amigos de DSEA, gracias por los buenos momentos en clase y aprender haciendo, las risas y las palabras de apoyo. A todos mis amigos fuera de Zamorano, gracias por sus correos y su apoyo moral incondicional a la distancia. vi AGRADECIMIENTOS Mariel A Dios y a la Virgen por darme las fuerzas necesarias para seguir adelante e iluminar siempre mi camino. A mis padres José Gustavo y María Eleonora por sus sacrificios, su amor y apoyo incondicional, por siempre estar ahí para mí cuando los necesité y por hacer de mí una mejor persona con su ejemplo y enseñanzas. A mis hermanos Pablo, Samantha y Lorenza, por su amor y por inspirarme a ser una mejor persona. A mi querida Angélica, por su amistad sincera, su cariño, todas las risas, llantos y momentos compartidos en estos cuatro años, por su espíritu de lucha durante la realización de este estudio y por hacer del mismo una experiencia feliz y enriquecedora. A mis asesores, Ing. Pedro Quiel y Lic. Mayra Falck, por todo su apoyo, comprensión y paciencia al acompañarnos al abordaje de un tema nunca antes tocado en Zamorano. Al Dr. Raúl Espinal, por todo su apoyo y por siempre estar dispuesto a colaborar. A la Carrera de Desarrollo Socioeconómico y Ambiente, por formar en mí una verdadera profesional, responsable y autocrítica. Al Instituto Nacional de la Mujer (INAM), por su apoyo con material y personal dispuesto a colaborar. A Leonila Meléndez por su participación activa en la organización y recolección de información durante el desarrollo de este estudio. A Ivanna, Karla, Jorge, Alfredo y Cesar por su amistad incondicional, por iluminar mis días con su cariño y por su constante apoyo en todos los momentos importantes de mi vida. A Daniel por su cariño, por sus palabras de apoyo y por alegrar mis días. A Ana Claudia, Águeda María, Carlos, Julio B., Cristóbal, Gabriela, Julio R., José E., Boris, Raúl L., Jaime y Kenji por todo su cariño, las risas y momentos compartidos y por el apoyo incondicional. A Mario, Regina, Ana Lourdes, José Mauricio, Yordana y Mane, por todo su cariño y apoyo, aún a pesar de la distancia. vii AGRADECIMIENTOS A PATROCINADORES Angélica Al Instituto Salvadoreño de Formación Profesional (INSAFORP), Cooperación Suiza para el Desarrollo (COSUDE), y la Secretaria Técnica de Financiamiento Externo (SETEFE) por su apoyo económico para realizar mis estudios de Ingeniería Agronómica en esta institución. Mariel A la Escuela Agrícola Panamericana, Zamorano y a la Secretaria de Agricultura y Ganadería (SAG) por su apoyo económico para realizar mis estudios de Ingeniería Agronómica en esta institución. viii RESUMEN Lezama Pavón, M.; Ramírez Pineda, A. 2003. Efectos de la violencia doméstica contra la mujer en el municipio de Morocelí, El Paraíso, Honduras. 92 p. Proyecto Especial de Graduación para Ingeniero Agrónomo en Desarrollo Socioeconómico y Ambiente. La violencia doméstica contra la mujer es un problema social de grandes dimensiones. Sus consecuencias ponen en riesgo la salud e incluso la vida de las mujeres afectadas, y se expresa en lesiones físicas y psicológicas que éstas presentan al acudir a los centros de salud. El estudio describe los efectos que generan el maltrato físico y el abuso verbal en el desenvolvimiento social de la mujer en el municipio de Morocelí, El Paraíso, Honduras. Del total de población de Morocelí, el 49.5% son mujeres, y de sus 15 comunidades, 8 son comunidades rurales. La información se recolectó mediante encuestas de percepción, grupos focales y talleres de discusión y capacitación. Se analizaron cinco variables y su correlación con la violencia doméstica: edad, nivel socioeconómico, grado de escolaridad, existencia de hijos y participación laboral. Las correlaciones fueron estimadas mediante el procesamiento de datos con el programa estadístico “Statistical Analysis System” (SAS). La mayoría de mujeres violentadas física y verbalmente se encuentran entre los 27 y 50 años de edad, con un nivel socioeconómico medio, un grado de escolaridad a nivel de educación primaria, teniendo de 4 a 6 hijos y trabajando dentro del hogar realizando los quehaceres domésticos y criando a los hijos. La mayoría de mujeres violentadas verbalmente se encuentran entre los 47 y 50 años de edad, con un nivel socioeconómico medio, un grado de escolaridad a nivel de educación primaria, teniendo de 1 a 3 hijos y trabajando dentro del hogar. Estadísticamente, ninguna de las variables estudiadas tiene correlación significativa con la violencia doméstica. Las principales causas de violencia doméstica en la zona rural son problemas de alcoholismo o drogadicción por parte del agresor y el machismo tradicional de la sociedad patriarcal. La razón intrínseca para soportar maltrato es el miedo, y éste lleva consigo dependencia económica y emocional, baja autoestima y sentimientos de ira, culpa o vergüenza. Una de las principales razones por las cuales las mujeres no denuncian actos violentos en su contra es la ineficiencia en la aplicación de la Ley Contra la Violencia Doméstica, acompañada por el escaso conocimiento que tienen sobre la misma. Palabras Clave: violencia doméstica, zona rural, mujer, causas, efectos, grupos focales, maltrato físico, abuso verbal, correlación ____________________________ Mayra R. Falck, M.Sc. ix TABLA DE CONTENIDO 1. INTRODUCCIÓN................................................................................. 1 1.1 ANTECEDENTES ............................................................................... 1 1.2 DEFINICIÓN DEL PROBLEMA.......................................................... 2 1.3 OBJETIVOS........................................................................................... 2 1.3.1 Objetivo general...................................................................................... 2 1.3.2 Objetivos específicos.............................................................................. 2 1.4 JUSTIFICACIÓN DEL ESTUDIO........................................................ 3 1.5 LÍMITES DEL ESTUDIO...................................................................... 3 2. REVISIÓN DE LITERATURA........................................................... 5 2.1 CONCEPTOS BÁSICOS....................................................................... 5 2.2 VIOLENCIA CONTRA LA MUJER.................................................... 6 2.2.1 Violencia doméstica................................................................................ 6 2.2.1.1 Actos mas frecuentes de violencia doméstica contra la mujer................ 6 2.2.2 Violencia intrafamiliar............................................................................ 8 2.3 POLÍTICA NACIONAL Y DERECHOS PROTEGIDOS DE LA MUJER................................................................................................... 8 2.4 INSTITUCIONES QUE APOYAN A LA MUJER EN HONDURAS.......................................................................................... 10 3. MATERIALES Y MÉTODOS............................................................ 13 3.1 DISEÑO DE LA INVESTIGACIÓN.................................................... 13 3.1.1 Tipo de investigación............................................................................. 13 3.1.2 Tamaño de la muestra ........................................................................... 13 3.2 TÉCNICAS PARA RECOLECCIÓN DE INFORMACIÓN................ 13 Portadilla................................................................................................. i Autoría………….................................................................................... ii Página de firmas..................................................................................... iii Dedicatoria.............................................................................................. iv Agradecimientos Angélica...................................................................... v Agradecimientos Mariel......................................................................... vi Agradecimiento a patrocinadores............................................................ vii Resumen.................................................................................................. viii Contenido............................................................................................... ix Índice de Cuadros................................................................................... xi Índice de Figuras..................................................................................... xii Índice de Anexos.................................................................................... xiv x 3.2.1 Revisión documental............................................................................... 13 3.2.2 Apreciación Rural Rápida (ARR).......................................................... 14 3.2.3 Encuestas de percepción........................................................................ 14 3.2.4 Grupos focales....................................................................................... 14 3.3 VARIABLES ANALIZADAS.............................................................. 15 3.4 PROCESAMIENTO DE DATOS......................................................... 15 3.5 DISEMINACIÓN DE RESULTADOS................................................. 15 4. RESULTADOS Y DISCUSIÓN......................................................... 17 4.1 EDAD.................................................................................................... 17 4.2 NIVEL SOCIOECONÓMICO.............................................................. 20 4.3 GRADO DE ESCOLARIDAD.............................................................. 21 4.4 EXISTENCIA DE HIJOS...................................................................... 23 4.5 PARTICIPACIÓN LABORAL............................................................. 25 4.6 GRUPOS FOCALES............................................................................. 27 4.6.1 Razones para soportar maltrato.............................................................. 28 4.6.2 Ley Contra Violencia Doméstica en Honduras..................................... 30 4.6.3 Violencia urbana vrs violencia rural....................................................... 33 4.6.4 Efectos de la violencia doméstica en las mujeres................................... 35 5. CONCLUSIONES................................................................................ 37 6. RECOMENDACIONES...................................................................... 39 7. BIBLIOGRAFÍA.................................................................................. 40 8. ANEXOS................................................................................................ 42 xi ÍNDICE DE CUADROS Cuadro 1. Justificación de las razones para soportar violencia doméstica en la zona rural........................................................................................... 28 2. Matriz de percepción de la Ley Contra Violencia Doméstica para la zona urbana y rural............................................................................. 33 3. Principales causas de la violencia doméstica expresadas por las mujeres…………………………………………………..…………. 34 4. Sentimientos que provoca la violencia doméstica.............................. 25 5. Efectos de la violencia doméstica para el sector rural y urbano......... 36 xii ÍNDICE DE FIGURAS Figura 1. Mujeres violentadas física y verbalmente en relación a la edad.......................................................................................................... 18 2. Mujeres violentadas verbalmente en relación a la edad ......................... 19 3. Mujeres violentadas física y verbalmente en relación al nivel socioeconómico........................................................................................ 20 4. Mujeres violentadas verbalmente en relación al nivel socioeconómico....................................................................................... 21 5. Mujeres violentadas física y verbalmente en relación al grado de escolaridad............................................................................................... 22 6. Mujeres violentadas verbalmente en relación al grado de escolaridad................................................................................................ 23 7. Mujeres violentadas física y verbalmente en relación al número de hijos........................................................................................................ 24 8. Mujeres violentadas verbalmente en relación al número de hijos........................................................................................................ 25 9. Mujeres violentadas física y verbalmente en relación a la participación laboral..................................................................................................... 26 10. Mujeres violentadas verbalmente en relación a la participación laboral..................................................................................................... 27 11. Mapa mental de las razones por las que la mujer soporta violencia.................................................................................................. 29 12. Opinión de las mujeres sobre la violencia doméstica............................. 31 xiii 13. Causas del por qué las mujeres no denuncian la violencia doméstica............................................................................................... 32 14. Causas de la violencia doméstica en la zona rural................................... 34 xiv ÍNDICE DE ANEXOS Anexo 1. Metodología de grupos focales.............................................................. 43 2. Guión metodológico............................................................................... 55 3. Manual de Procedimiento para la Aplicación de la Ley Contra la Violencia................................................................................................ 58 4. Encuesta de percepción de la mujer....................................................... 77 5. Análisis estadístico con “Statiscal Analysis System” (SAS)................. 78 1. INTRODUCCIÓN Mundialmente, según las estadísticas por lo menos una de cada tres mujeres ha sido golpeada, forzada a tener relaciones sexuales, o maltratada de alguna manera en el curso de su vida (Comisión Interamericana de Mujeres, 2003). El agresor es con frecuencia un familiar. Cada vez más se reconoce que la violencia basada en el género es un importante problema de salud pública y una violación de los derechos humanos. La violencia familiar es un problema social de grandes dimensiones. Sus consecuencias ponen en riesgo la salud e incluso la vida de los grupos de población que son más vulnerables en función de su sexo, edad y condiciones físicas: mujeres, niñas, ancianas, ancianos y personas discapacitadas. Esta violencia, en la mayoría de los casos es ejercida por hombres en contra de mujeres y niñas. A pesar de su gran impacto en la salud, aún son muy pocas las instituciones prestadoras de servicios de salud que deciden dar la cara a la violencia familiar, la cual se expresa en lesiones físicas y psicológicas que presentan muchas de las mujeres que acuden todos los días a los centros de salud. Para las mujeres, dar la cara tampoco es fácil. La ignorancia, la vergüenza y la ausencia o ineficacia de las respuestas institucionales son algunos de los múltiples obstáculos que perpetúan la violencia que forma parte de su vida cotidiana y por ende, de su vida familiar. 1.1 ANTECEDENTES Entre los años de 1992 y 1993, se desarrolló la primera investigación sobre violencia doméstica en Honduras iniciándose algunas actividades de promoción relacionadas con el tema. A partir de 1993 se crearon las Consejerías de Familia, por Decreto del Ejecutivo número 079 del 9 de junio, con el fin de fortalecer la atención y prevención de la violencia doméstica. A partir de 1994, se fortalecieron todas las acciones referentes a violencia, iniciando su reconocimiento como la principal causa de mortalidad en dos regiones de salud, lo que llevó a declararla como uno de los principales problemas de Salud Pública en el país. En octubre de 1995, se inauguraron las primeras Consejerías de Familia en Tegucigalpa y San Pedro Sula. 2 Actualmente en Honduras hay un sin número de organismos que han brindado, desde 1995, asistencia en los casos de violencia contra la mujer y entre ellos están: • Organización Panamericana de la Salud • Comisión Interamericana de Mujeres (CIM) de la Organización de Estados Americanos (OEA) • Comité para la Defensa de los Derechos Humanos en Honduras (CODEH) • Centro de Estudios de la Mujer, Honduras (CEM-H) • Centro de Derechos de Mujeres (CDM) • Asociación Andar • Colectiva de Mujeres Hondureñas (CODEMUH) • Instituto Nacional de la Mujer de Honduras (INAM) • Movimiento de Mujeres por la Paz “Visitación Padilla” 1.2 DEFINICIÓN DEL PROBLEMA La violencia doméstica en Honduras es cada día más grave. Una de las causas sin lugar a duda la constituye la difícil situación económica, que ha impactado fuertemente en la población sobre todo en las familias pobres, especialmente en el sector rural del país. En el caso específico del municipio de Morocelí, gracias a la apreciación rural rápida realizada y los testimonios de los pobladores se cree que existen dos tipos principales de violencia doméstica en contra de las mujeres: el maltrato físico y el abuso verbal. A pesar de la existencia de estos problemas, aun no hay soluciones concretas a los mismos que les permitan a las mujeres alcanzar su desarrollo y ocupar el papel importante que merecen dentro de la sociedad. 1.3 OBJETIVOS 1.3.1 Objetivo General Determinar y dar a conocer los efectos que generan el maltrato físico y el abuso verbal en el desenvolvimiento social de la mujer en el municipio de Morocelí, El Paraíso, Honduras. 1.3.2 Objetivos Específicos • Analizar cómo afectan los dos tipos de abuso a las mujeres en la comunidad de Morocelí en la participación social y en el proceso de toma de decisiones. • Determinar si existe alguna relación entre el nivel socioeconómico de las mujeres y la violencia doméstica. 3 • Determinar el tipo de reacción de las mujeres afectadas frente a la violencia doméstica. • Analizar el efecto que tiene en la solución de la problemática en la zona rural la aplicación de la Ley Contra Violencia Doméstica. • Comparar los efectos que tiene la violencia doméstica en el sector rural y en el sector urbano. 1.4 JUSTIFICACIÓN DEL ESTUDIO En los últimos años el tema de la violencia doméstica ha tomado más importancia, ya que se han creado muchas instituciones que tienen como objetivo erradicar el problema. Sin embargo, en países como los centroamericanos el tema aún no ha tomado la importancia real que tiene, y se cree necesario dar a conocer las consecuencias del maltrato basados en una experiencia en una comunidad rural de la zona central de Honduras. Se considera la violencia doméstica como un problema que puede traer consecuencias negativas que van más allá de la salud sexual y reproductiva de la mujer, y llegan a afectar la salud general, el bienestar de sus hijos e incluso la estructura económica y social de los países. La mayoría de datos que se tienen acerca del maltrato son de países como México, Nicaragua, algunos países europeos, asiáticos, Perú y Chile. La razón principal es que este tipo de abusos a los derechos de la mujer no son normalmente denunciados y es por eso que en la mayoría de los casos quedan impunes. La importancia práctica del estudio se encuentra en la recolección y análisis de datos representativos que enriquecerán el conocimiento sobre la violencia doméstica en el sector rural hondureño y la situación actual que enfrentan las mujeres hoy en día al tratar de sobresalir y desarrollarse en la sociedad en la cual se desenvuelven día a día. Este estudio servirá como una fuente de información valiosa para representantes del Instituto Nacional de la Mujer de Honduras (INAM) y otros organismos similares, entre ellos las Organizaciones No Gubernamentales (ONGs) y otros organismos del sector público y privado, que se interesen en prevenir, sancionar y erradicar la violencia doméstica en el país. Además, servirá como complemento a estudios pasados y al desarrollo y aplicación de nuevas políticas e iniciativas para combatir este problema. 1.5 LÍMITES DEL ESTUDIO El estudio se llevó a cabo en la comunidad de Morocelí del municipio de Morocelí, ubicado en el departamento de El Paraíso, en Honduras. Se considera un municipio representativo, ya que del total de su población el 49.5% son mujeres, y de sus 15 4 comunidades, ocho son comunidades rurales, algunas con altos índices de pobreza (INE, 2001). Solamente se trabajó con mujeres entre los 18 y 50 años, pues se consideró que en ese rango de edad existen mayores posibilidades de encontrar mujeres con conocimientos o experiencias en maltrato físico y abuso verbal. Además se realizaron talleres o grupos focales sobre el tema de violencia, para su desarrollo se facilitó realizarlos con personas con mayor madurez mental. 5 2. REVISIÓN DE LITERATURA 2.1 CONCEPTOS BÁSICOS Con base en las características biológicas que determinan la pertenencia a un sexo, las sociedades construyen y predeterminan, a lo largo de su historia, las conductas y expectativas que corresponden a los hombres y a las mujeres. Casi la totalidad de las sociedades asigna un valor superior a “lo masculino”, lo que da lugar a una desigualdad de poder entre los hombres y las mujeres. El término sexo se refiere a las características fisiológicas, biológicas y anatómicas que indican si una persona es hombre o mujer. Por otro lado, el término género se refiere a los roles y responsabilidades determinadas socialmente. El género se relaciona con la manera en que somos percibidos y en cómo es esperado que pensemos y actuemos como hombres o como mujeres según el consenso social. El enfoque de género aborda específicamente las desigualdades de poder entre hombres y mujeres y distingue diversas formas de violencia entre ambos. Se refiere a su vez a la forma de percibir e interpretar la realidad y planificar acciones que toman en cuenta la diferencia de roles entre hombres y mujeres dentro de la sociedad, asumiendo responsabilidades distintas, por lo tanto ambos presentan diferentes necesidades prácticas y estratégicas. Las necesidades prácticas de la mujer están relacionadas con las condiciones de vida insatisfactorias de la mujer y a su falta de recursos económicos. Problemas como falta de servicios de salud, dieta inadecuada y falta de agua potable, se caracterizan por ser más o menos concretos y para los cuales se buscan soluciones a corto plazo (Muñoz y Ulate, 1993). Las necesidades estratégicas de la mujer se relacionan con la posición generalmente subordinada de la mujer dentro de la sociedad. Lo que se pretende es encontrar una mejor posición comparada con la de los hombres por medio de derechos y oportunidades para ella, y fomentar una participación igualitaria en la toma de decisiones a todo nivel. Según la “Convención de Bélem Do Pará (2000)”, se entiende por violencia contra la mujer cualquier acción o conducta, basada en su género, que cause muerte, daño o sufrimiento físico, sexual o psicológico a la mujer, tanto en el ámbito público como en el privado. 6 2.2 VIOLENCIA CONTRA LA MUJER 2.2.1 Violencia Doméstica Se entiende por violencia doméstica, cuando el esposo, novio, compañero de vida o amigo provoca daño, dolor, sufrimiento, vergüenza, humillación y hasta la muerte a la mujer, por abuso de poder. La “Convención de Bélem Do Pará (2000)”, decreta que la violencia doméstica contra la mujer incluye la violencia física, sexual y psicológica que: a. tenga lugar dentro de la familia o unidad doméstica o en cualquier otra relación interpersonal, ya sea que el agresor comparta o haya compartido el mismo domicilio que la mujer, y que comprende, entre otros, violación, maltrato y abuso sexual; b. tenga lugar en la comunidad y sea perpetrada por cualquier persona y que comprende, entre otros, violación, abuso sexual, tortura, trata de personas, prostitución forzada, secuestro y acoso sexual en el lugar de trabajo, así como en instituciones educativas, establecimientos de salud o cualquier otro lugar, y c. sea perpetrada o tolerada por el Estado correspondiente o sus agentes, dondequiera que ocurra. Las actitudes socioculturales representan un obstáculo importante a la prevención de la violencia de género. En primer lugar, la violencia doméstica es percibida como un asunto privado de la pareja en que el resto del mundo no debe intervenir. Por otro lado, el sentimiento de vergüenza, culpabilidad y el estigma social asociado a la mujer que ha sufrido violencia física, verbal y sexual hacen a la mujer reticente a admitir abiertamente y a denunciar la violencia a la que ha sido expuesta. Por ultimo, la falta de conciencia y sensibilización en cuestiones de género de la policía y los jueces son una barrera fundamental para solucionar la violencia doméstica (Comisión Interamericana de Mujeres, 2003). 2.2.1.1 Actos más frecuentes de violencia doméstica contra las mujeres − Maltrato Psicológico − Amenazas de daño físico, de secuestro a los hijos, de abandono y de retirar el sustento económico, entre otras. − Intimidación o generación de miedo a través de miradas, acciones o gestos, destrucción de objetos personales, maltrato a mascotas, chantaje y ostentación de armas, entre otros. − Desvaloración o hacerla sentir inferior, culpabilizarla, humillarla, insultarla con apodos ofensivos, generar confusión en ella y desacreditarla, entre otros. 7 − Maltrato Físico − Bofetadas, puñetazos, patadas, intentos de estrangulación y otros. − Maltrato Sexual − Relaciones sexuales forzadas o condicionadas y otras formas de coerción sexual como lo son las prácticas sexuales sin el consentimiento de los adultos involucrados. Las investigaciones realizadas en Centro América y otras partes del mundo sugieren que la violencia física en la relación de pareja frecuentemente es acompañada por abuso psicológico y también abuso sexual. Además de los actos de maltrato contemplados en la NOM-190-SSA1-1999, la ONU y otras organizaciones añaden a la violencia contra las mujeres lo siguiente: • Abuso Económico o Patrimonial − Impedir que la mujer trabaje o que mantenga su empleo, no aportar al sustento de la familia, no informar el monto de los ingresos familiares, impedir su acceso a los mismos, obligarla a pedir dinero, destruir objetos de valor y disponer sin su consentimiento del dinero y de los bienes inmuebles que forman parte del patrimonio familiar. • Conductas para el Dominio y Control − Aislamiento: impedir, controlar o supervisar la vida social y familiar de la mujer, limitar lo que hace y dice, impedir, controlar o supervisar su acceso a la información y prohibir el uso de métodos anticonceptivos y para la prevención de enfermedades, entre otros. • Manipulación de los Hijos − Culpar a la mujer por el comportamiento de los hijos e hijas, usarlos como intermediarios o mensajeros en la relación de pareja y maltratar o abusar de los hijos o hijas. La violencia doméstica tiene serias consecuencias, las cuales pueden ser mortales o no mortales. Las mortales incluyen homicidio, suicidio, mortalidad materna y relacionadas con el VIH/SIDA. Las no mortales incluyen lesiones, daño funcional, síntomas físicos, discapacidad, trastornos gastrointestinales, estrés post-traumático, depresión, ansiedad, insomnio, disfunción sexual, autoestima baja, abuso de sustancias, fobias y trastornos de pánico, entre otros. Además, la violencia trae como consecuencia comportamientos negativos con respecto a la salud, como el tabaquismo, el abuso de alcohol y drogas, el comportamiento sexual 8 arriesgado, la inactividad física y comer en demasía. También trae consecuencias negativas en la salud reproductiva, como embarazos no deseados, enfermedades como ITS o VIH, trastornos ginecológicos, abortos en condiciones de riesgo, abortos espontáneos y enfermedades pélvicas inflamatorias, entre otras. 2.2.2 Violencia Intrafamiliar Es muy importante enfatizar en la diferencia existente entre el concepto de violencia doméstica y de violencia intrafamiliar. La violencia intrafamiliar se refiere a todo acto, conducta o sentimiento que uno o más miembros de la familia provoca hacia otro (s) causándoles daño, sufrimiento, destrucción y hasta la muerte. Los procesos de socialización son en parte responsables de la violencia contra la mujer. La exposición del hombre a la violencia comienza a una edad temprana, a través del sistema educativo, la familia, los medios de comunicación y la calle. En muchos casos, los niños reciben desde pequeños el mensaje de que la agresión es un comportamiento socialmente aceptable. Conforme crecen, las dinámicas sociales en torno a la formación de la identidad masculina continúan reforzando la aceptación de una conducta violenta como algo “de hombres”. El riesgo de abuso físico disminuye con el nivel de ingreso y los años de educación de la mujer y, aumenta en el caso de las mujeres casadas y, desafortunadamente, entre aquellas mujeres con una fuente de ingreso independiente (Banco Mundial, 2003). 2.3 POLÍTICA NACIONAL Y DERECHOS PROTEGIDOS DE LA MUJER A través de los años las mujeres hondureñas han realizado aportes significativos en los procesos productivos, reproductivos de la sociedad, se ha involucrado en varias actividades en diferentes áreas, privada, domésticas, producción de bienes y servicios, participación comunitaria y política; sin embargo, sus aportes no son valorizados por la sociedad y permanecen alejadas de la toma de decisiones sobre aspectos relevantes de la vida social. Varios estudios muestran que la mujer tiene una participación desigual respecto al hombre, la falta de recursos productivos, las limitaciones para acceder a recursos económicos el poco acceso a educación, asistencia técnica hacen que ella tenga una mejor capacidad de generar recursos económicos e intervenir en la toma de decisiones dentro de la familia, de igual manera disminuye su independencia. Pese a los problemas estructurales mencionados en los últimos años ha ocurrido una serie de cambios en la participación de la mujer debido a sus aspiraciones, autovaloración y en muchos casos la necesidad han hecho que ellas formen parte activa de muchos sectores de la economía, es así como muchas mujeres actualmente han pasado de ser agentes consumidores o dependientes a ser proveedoras familiares. 9 Es por eso que el gobierno de la República de Honduras a través del Instituto Nacional de la Mujer (INAM), en coordinación con otras organizaciones de mujeres, representantes de diferentes instituciones del estado, con el apoyo del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y el Gobierno de Suecia, han efectuado una serie de procesos participativos y democráticos, que les permitan formular una Política Nacional de la Mujer, 2002-2007. Dicha Política comprende varios capítulos como: • Salud • Educación y medios de comunicación • Economía y pobreza • Violencia • Participación social y política En la “Convención de Bélem Do Pará (2000)”, se establecieron los siguientes principios: 1. Toda mujer tiene derecho a una vida libre de violencia, tanto en el ámbito público como en el privado. 2. Toda mujer tiene derecho al reconocimiento, goce, ejercicio y protección de todos los derechos humanos y a las libertades consagradas por los instrumentos regionales e internacionales sobre derechos humanos. Estos derechos comprenden, entre otros: − el derecho a que se respete su vida; − el de derecho a que se respete su integridad física, psíquica y moral; − el derecho a la libertad y a la seguridad personales; − el derecho a no ser sometida a torturas; − el derecho a que se respete la dignidad inherente de su persona y que se proteja a su familia; − el derecho a igualdad de protección ante la ley y de la ley; − el derecho a libertad de asociación; − el derecho a la libertad de profesar la religión y las creencias propias dentro de la ley, y − el derecho a tener igualdad de acceso a las funciones públicas de su país y a participar en los asuntos públicos, incluyendo la toma de decisiones. 3. Toda mujer podrá ejercer libre y plenamente sus derechos civiles, políticos, económicos, sociales y culturales y contará con la total protección de esos derechos consagrados en los instrumentos regionales e internacionales sobre derechos humanos. 4. El derecho de toda mujer a una vida libre de violencia incluye, entre otros, el derecho de la mujer a ser libre de toda forma de discriminación y su derecho a ser 10 valorada y educada libre de patrones estereotipados de comportamiento y prácticas sociales y culturales basadas en conceptos de inferioridad o subordinación. 2.4 INSTITUCIONES QUE APOYAN A LA MUJER EN HONDURAS • Organización Panamericana de la Salud (OPS) La Organización Panamericana de la Salud (OPS) es un organismo internacional de salud pública con casi 100 años de experiencia dedicados a mejorar la salud y las condiciones de vida de los pueblos de las Américas. La OPS cuenta actualmente con el Programa Mujer, Salud y Desarrollo (MSD) tiene como mandato brindar cooperación técnica a los países miembros para promover la equidad de género en el desarrollo de programas y políticas de salud. El MSD busca identificar y reducir las inequidades entre mujeres y hombres con respecto al estado y los determinantes de salud, acceso a y calidad de atención de salud y participación en la toma de decisiones y la distribución de recursos. Sus áreas de trabajo son: Prevención y Atención de la Violencia de Género, Salud y Derechos Sexuales y Reproductivos, Equidad de Género en la Reforma del Sector Salud, Análisis y Monitoreo de las Inequidades de Género, y El Papel de los Hombres en la Salud Reproductiva. • Comisión Interamericana de Mujeres (CIM) de la Organización de Estados Americanos (OEA) La Comisión Interamericana de Mujeres (CIM) es un organismo especializado de la Organización de los Estados Americanos establecido en 1928 durante la Sexta Conferencia Internacional Americana (La Habana, Cuba). Fue el primer órgano intergubernamental en el mundo creado expresamente con el propósito de asegurar el reconocimiento de los derechos civiles y políticos de la mujer. Como tal, ha desempeñado un papel preponderante para integrar la participación y el apoyo de la mujer como parte legítima e indispensable de la gobernabilidad y la formación del consenso internacional. A través de sus delegadas en cada país, la CIM ofrece apoyo y reconocimiento a los movimientos nacionales de la mujer en el ámbito gubernamental, con las ONG y con organizaciones populares. Igualmente, la existencia de la CIM, con su posición influyente dentro de la OEA, significa apoyo a los movimientos feministas en las Américas, con lo que ayuda a promover la cooperación interamericana. 11 • Comité para la Defensa de los Derechos Humanos en Honduras (CODEH) El Comité para la Defensa de los Derechos Humanos en Honduras (CODEH) fue creado en 1981 y es una organización sin fines de lucro que lucha por la paz, la justicia y la defensa de los derechos humanos de hombres y mujeres en Honduras. • Centro de Estudios de la Mujer, Honduras (CEM-H) El Centro de Estudios de la Mujer, Honduras (CEM-H) fue creado en 1986 y actualmente cuenta con 17 empleados permanentes y 30 voluntarios. Su misión es promover y divulgar los derechos humanos de las mujeres, mediante acciones de incidencia política, organización, capacitación, comunicación, investigación y servicios de atención. • Centro de Derechos de Mujeres (CDM) El Centro de Derechos de Mujeres (CDM) es una Organización No Gubernamental (ONG) creada en 1990, que capacita y educa a las mujeres a través de trabajo con grupos comunitarios y campañas de concientización. Brinda atención directa e información gratuita, y publica cartillas, trípticos e informativos sobre violencia doméstica, violencia sexual y derechos humanos. • Asociación Andar La Asociación Andar es una ONG creada en 1991 y se especializa en violencia contra las mujeres y derechos de las mismas. Realiza actividades de organización y capacitación y da apoyo a proyectos de generación de ingresos que beneficien a las mujeres hondureñas. • Colectiva de Mujeres Hondureñas (CODEMUH) La Colectiva de Mujeres Hondureñas (CODEMUH) es una ONG creada en 1991 que educa y capacita a las mujeres sobre violencia doméstica, y adicionalmente publica libros, folletos y material didáctico sobre el tema. • Instituto Nacional de la Mujer de Honduras (INAM) El Instituto Nacional de la Mujer de Honduras (INAM) se crea mediante el decreto No.232-98, del 30 de septiembre de 1998 y es una institución autónoma, de desarrollo social y con rango de Secretaría de Estado, con personería jurídica y patrimonio propio, responsable de formular, promover y coordinar la ejecución y seguimiento de la Política Nacional de la Mujer, así como los planes de acción que la ejecuten y la integración de la mujer al desarrollo sostenible. El INAM busca lograr la igualdad de derechos y equidad de oportunidades entre mujeres y hombres de la sociedad hondureña, a través de la promoción de los 12 derechos económicos, sociales y culturales de las mujeres dentro de un marco de participación democrática, justicia social y solidaridad. • Movimiento de Mujeres por la Paz “Visitación Padilla” Esta organización fue fundada en el año de 1986, y ha venido promoviendo una cultura de paz a partir de la organización, activación y movilización de las mujeres. La lucha del Movimiento de Mujeres por la Paz "Visitación Padilla" en la década de los 80 fue inspirada por la frase "La patria no se vende, no se alquila ni se presta" atentando contra la presencia militar en el territorio hondureño. Actualmente Visitación Padilla está encargada de velar porque se cambie la estructura de poder en Honduras, organizando a las mujeres para que sobresalgan en esta sociedad patriarcal, oponiéndose al dominio extranjero y al abuso de poder del rico sobre el pobre. 13 3. MATERIALES Y MÉTODOS 3.1 DISEÑO DE LA INVESTIGACIÓN 3.1.1 Tipo de Investigación La investigación cualitativa es un tipo de investigación formativa que ofrece técnicas especializadas para obtener respuestas a fondo acerca de lo que las personas piensan y cuáles son sus sentimientos. En este estudio se pretendió que la investigación permitiera comprender mejor las actitudes, creencias, motivos y comportamientos de las mujeres con las que se interactuó que sufren violencia doméstica. 3.1.2 Tamaño de la Muestra La muestra se calculó utilizando el programa estadístico “Stats”, obteniendo de un universo de 612 individuos entre las edades de 18 y 50 años, una muestra de 48 individuos con un nivel de confianza del 90%, un porcentaje aceptable de error del 5% y un porcentaje estimado de la muestra del 5 al 95%. Este porcentaje estimado se aplicó tomando en cuenta la delicadez y seriedad del tema, y las posibilidades existentes de sesgo, pues no todas las mujeres tienen la misma facilidad o disposición de compartir sus vivencias de este tipo con los demás. 3.2 TÉCNICAS PARA RECOLECCIÓN DE INFORMACIÓN Con el propósito de cumplir con los objetivos de esta investigación, las técnicas que se utilizaron para recolectar la información fueron: 3.2.1 Revisión Documental La revisión documental consiste en consultar documentos de diferentes fuentes sobre proyectos, programas y actividades similares que se hayan realizado con anterioridad en el municipio de Morocelí. 14 Esta revisión se hizo para conocer más el tema de estudio y a la vez utilizar las experiencias pasadas como base para realizar la investigación. 3.2.2 Apreciación Rural Rápida (ARR) La Apreciación Rural Rápida (ARR) es una herramienta que proporcionó una idea clara de la situación social actual en el municipio de Morocelí, y se aplicó en las primeras visitas que se hicieron a la comunidad. 3.2.3 Encuestas de Percepción Se realizaron encuestas a las mujeres, tanto a las que están expuestas a violencia doméstica como a las que no lo están, para conocer cual era su percepción sobre la mujer misma y sobre el tema de violencia, identificando qué conocen sobre el tema y su opinión sobre el mismo (ver Anexo 4). Antes de aplicar la encuesta de percepción, este instrumento fue validado por 15 personas de diferentes niveles socioeconómicos y diferentes grados de escolaridad dentro de la comunidad de Morocelí, municipio de Morocelí, El Paraíso, Honduras. 3.2.4 Grupos Focales Los grupos focales aprovechan la dinámica de grupo y permiten a un grupo pequeño de participantes ser guiados por un moderador calificado y así alcanzar niveles de comprensión y profundización del tema de estudio. Estos se utilizan cuando la interacción entre los participantes puede fomentar respuestas más interesantes o nuevas e ideas originales, y cuando la naturaleza del tema es tal que la mayoría de los participantes pueden decir todo lo que es relevante o todo lo que conocen en menos de diez minutos. Un grupo de apoyo se puede formar con un número no menor de cuatro ni mayor de doce mujeres interesadas en trabajar emocionalmente la problemática que les afecta (Rivera, 2003). Como parte del estudio se incluyó la participación de las mujeres en tres grupos focales que permitieron obtener información más profunda acerca de los efectos que la violencia doméstica tiene en su desempeño diario. A estos grupos se les denominó Grupos de Apoyo, pues son un espacio de reflexión para las mujeres que viven en un ambiente de violencia doméstica. Cada sesión tuvo objetivos específicos, como una forma de dar a conocer a las mujeres participantes que los grupos en sí no iban a resolver la problemática de cada uno de sus casos, sino que servirían como una forma de desahogarse, para que las experiencias de todo el grupo las llevaran a fortalecer capacidades en la toma de decisiones a nivel individual y, posiblemente, para la construcción de una mejor calidad de vida futura sin violencia. 15 Principalmente se trabajó con mujeres, porque si se integran familiares al grupo existe el riesgo de que surjan problemáticas no resueltas de tipo familiar que podrían originar un desvío del tema fundamental. El Grupo de Apoyo ofreció a cada una de las participantes un sentido de pertenencia, de identidad con las demás, así como aceptación por parte de las otras. Además informó sobre aspectos relacionados con la violencia que sufren o han sufrido así como de las raíces de la misma, con lo que se convirtió en un lugar de retroalimentación, que procuró fuerza adicional para enfrentar la vida (Ver Anexo 1, Guión Metodológico). 3.3 VARIABLES ANALIZADAS Las variables analizadas en el estudio fueron las siguientes: • Edad • Nivel Socioeconómico • Grado de Escolaridad • Existencia de Hijos • Participación Laboral 3.4 PROCESAMIENTO DE DATOS Los datos obtenidos producto de las encuestas de percepción se analizaron con dos programas estadísticos: el programa Microsoft Excel y el Statiscal Analysis System (SAS). Adicionalmente, se realizó un análisis profundo de las preguntas abiertas presentes en dichas encuestas. La información obtenida de los grupos focales e interacciones adicionales con las mujeres se analizó también mediante análisis profundo, dicho análisis consistió en la elaboración de matrices de percepción para las variables analizadas para comprender mejor la problemática y reconocer los efectos que tiene la violencia doméstica en la mujer de la zona rural. 3.5 DISEMINACIÓN DE RESULTADOS Se distribuirán copias del estudio a las instituciones participantes, y a las mujeres que colaboraron se les proporcionarán folletos informativos sobre los temas estudiados. 16 Como resultado de la investigación, se obtuvo un estudio cualitativo real que demuestra y describe los efectos de la violencia doméstica en la mujer y su papel en la familia y la sociedad 17 4. RESULTADOS Y DISCUSIÓN Está demostrado históricamente que el ejercicio de la violencia de los varones hacia las mujeres no es exclusivo para determinadas edades, formas de cuerpos, estilos de caminar o de vestir (Guifarro, 1999). Para cada una de las variables analizadas (edad, nivel socioeconómico, grado de escolaridad, existencia de hijos y participación laboral) se determinó la correlación que cada una de las mismas tiene con el número de mujeres violentadas física y verbalmente y con el número de mujeres violentadas sólo verbalmente. Esta correlación entre variables se realizó con el programa “Statiscal Analysis System” (SAS). Los análisis realizados se hicieron utilizando sólo los dos tipos de violencia mencionados, ya que se presentaron casos sólo de violencia doméstica verbal, pero no se presentaron casos en donde la violencia doméstica física no estuviera acompañada de violencia doméstica verbal. De las 48 mujeres encuestadas, solamente el 37.5% de ellas (18 mujeres) sufren de violencia doméstica física y verbal, mientras el 60.4% (29 mujeres) sufren de violencia doméstica verbal. Estas 18 mujeres que sufren de violencia doméstica física y verbal son parte de las 29 mujeres que sufren de violencia doméstica verbal. Se determinó con el programa “Statiscal Analysis System” (SAS) una correlación directa significativa del 59.8% entre la violencia doméstica verbal y la violencia doméstica física, lo cual demuestra que generalmente la violencia doméstica física va acompañada de violencia doméstica verbal. 4.1 EDAD Se analizó la variable edad en cada una de las mujeres violentadas, con el fin de determinar la relación, si la hubiere, de esta variable con respecto a la existencia de violencia doméstica en los hogares de estas mujeres. En la figura 1, se observa que de 18 mujeres que son violentadas física y verbalmente, un 11% (2 mujeres) se encuentra entre los 18 y 26 años de edad, un 44% (4 mujeres) entre los 27 y 42 años y un 44% (8 mujeres) entre los 43 y 50 años de edad. 18 Se observa una mayor tendencia a la violencia doméstica en las edades entre 43 y 50 años (8 mujeres). Esto es debido a la educación que recibieron dichas mujeres, pues según ellas mismas años atrás la familia y la sociedad las educaban para tolerar cualquier tipo de abuso o maltrato proveniente del hombre en pro de la unión familiar y para evitar los comentarios e insinuaciones de los demás miembros de la comunidad. Es por esta misma razón que algunas de ellas siguen renuentes a denunciar estos sucesos. Los datos de edad tienen una distribución anormal en relación a la violencia doméstica física y verbal, como se observa en la figura 1. Esto indica que hay pocas mujeres violentadas en los rangos de edad más bajos, mientras que al aumentar la edad aumenta también la presencia de violencia doméstica física y verbal, siendo la probabilidad de distribución de 0.62 para este tipo de violencia doméstica. 0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 18 - 26 27 - 34 35 - 42 43 - 50 Edades N úm er o de m uj er es v io le nt ad as Figura 1. Mujeres Violentadas Física y Verbalmente en relación a la Edad Fuente: Elaborado por las autoras, Zamorano, Honduras, 2003. En la figura 2, se observa que de 29 mujeres que son violentadas verbalmente, un 20.7% (6 mujeres) se encuentra entre los 18 y 26 años de edad, un 20.7% (6 mujeres) entre los 27 y 34 años, un 17.2% (5 mujeres) entre los 35 y 42 años y un 41.4% (12 mujeres) entre los 43 y 50 años de edad. Nuevamente se observa una mayor tendencia a la violencia doméstica en las edades entre 43 y 50 años, aunque entre los 18 y 22 años y entre los 35 y 38 años también se observa un alto porcentaje de mujeres violentadas. Al igual que en el caso de la violencia doméstica física y verbal, para la violencia doméstica verbal los datos también tienen una distribución anormal en relación a la violencia doméstica verbal, como se observa en la figura 2. Esto indica que hay pocas 19 mujeres violentadas en los rangos de edad más bajos, mientras que al aumentar la edad aumenta también la presencia de violencia doméstica verbal, siendo la probabilidad de distribución de 0.63 para este tipo de violencia doméstica. 0 2 4 6 8 10 12 14 18 - 26 27 - 34 35 - 42 43 - 50 Edades N úm er o de m uj er es v io le nt ad as Figura 2. Mujeres Violentadas Verbalmente en relación a la Edad Fuente: Elaborado por las autoras, Zamorano, Honduras, 2003. Con estos resultados puede decirse que la edad posiblemente no tenga relación alguna con la incidencia de violencia en los casos de las mujeres utilizadas en el estudio. Para los casos en donde la violencia se presenta más en las edades mayores puede explicarse con el hecho de que estas mujeres fueron educadas en su juventud en una sociedad con raíces aún más patriarcales que las que existen en la actualidad. De acuerdo con el análisis estadístico de correlación realizado, se determinó que la variable edad tiene una correlación inversa muy baja tanto con la violencia doméstica verbal como con la violencia doméstica física y verbal (de un 13.9% y 31.2%, respectivamente). Estas correlaciones inversas nos indican que a mayor edad, menor es la violencia doméstica y viceversa, al ser tan bajas no son significativas, por lo que estadísticamente se concluye que la edad no es una variable determinante para ninguno de los dos tipos de violencia doméstica. 4.2 NIVEL SOCIOECONÓMICO Se analizó la variable nivel socioeconómico en cada una de las mujeres violentadas, con el fin de determinar si existe relación estrecha o no con respecto a la existencia de violencia doméstica en los hogares de estas mujeres. 20 En la figura 3, de las 18 mujeres violentadas física y verbalmente, aquellas con un nivel socioeconómico medio resultaron ser quienes más sufren de violencia doméstica (un 50% de la población; 9 mujeres), seguidas por las de nivel socioeconómico alto (un 33.3%; 6 mujeres) y por último las de nivel socioeconómico bajo (un 16.7%; 3 mujeres). 0 2 4 6 8 10 Bajo Medio Alto Nivel Socioeconómico N úm er o de M uj er es V io le nt ad as Figura 3. Mujeres Violentadas Física y Verbalmente en relación al Nivel Socioeconómico Fuente: Elaborado por las autoras, Zamorano, Honduras, 2003. En la figura 4, de las 29 mujeres violentadas verbalmente, aquellas con un nivel socioeconómico medio resultaron ser también quienes más sufren de violencia doméstica (55.2%; 16 mujeres), seguidas por las de nivel socioeconómico bajo (27.6%; 8 mujeres) y por último las de nivel socioeconómico alto (17.2%; 5 mujeres). Los anteriores resultados pueden explicarse debido a que la zona en donde se realizó el estudio es una zona rural de ingreso medio, comparado con otras comunidades de menor ingreso, como Los Limones, que se encuentran en los alrededores. En todos los estratos socioeconómicos estudiados (bajo, medio y alto) se presentaron casos tanto de violencia doméstica física como de violencia doméstica verbal. 21 0 2 4 6 8 10 12 14 16 18 Bajo Medio Alto Nivel Socioeconómico N úm er o de M uj er es V io le nt ad as Figura 4. Mujeres Violentadas Verbalmente en relación al Nivel Socioeconómico Fuente: Elaborado por las autoras, Zamorano, Honduras, 2003. De acuerdo con el análisis estadístico de correlación realizado, se determinó que la variable nivel socioeconómico tiene una correlación inversa muy baja tanto con la violencia doméstica verbal como con la violencia doméstica física y verbal (de un 6.3% y 18.7%, respectivamente). Estas correlaciones inversas nos indican que a mayor nivel socioeconómico, menor es la violencia doméstica y viceversa, al ser tan bajas no son significativas, por lo que se concluye que estadísticamente el nivel socioeconómico no es una variable determinante para ninguno de los dos tipos de violencia doméstica. 4.3 GRADO DE ESCOLARIDAD Se analizó la variable grado de escolaridad en cada una de las mujeres violentadas, con el fin de determinar la relación, si la hubiere, de esta variable con respecto a la existencia de violencia doméstica en los hogares de estas mujeres. En la figura 5, de las 18 mujeres violentadas física y verbalmente, el 50% de ellas (9 mujeres) tiene un grado de escolaridad a nivel de educación primaria, el 38.9% (7 mujeres) a nivel de educación secundaria (ciclo común y bachillerato) y el 11.1% (2 mujeres) a nivel de educación universitaria. La mayor parte de estas mujeres violentadas no llegó siquiera a terminar sus estudios de educación primaria, lo que indica que, según los resultados de la encuesta de percepción aplicada, a menor nivel de escolaridad, mayor es la propensión a sufrir violencia doméstica. Esta falta de continuidad en los estudios se debe a que tradicionalmente el que 22 la mujer reciba una educación no ha sido una prioridad dentro de la familia, especialmente en el área rural, donde a ella se le considera responsable exclusiva de los quehaceres domésticos en el hogar y la crianza y cuidado de los hijos. 0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 Primaria Secundaria Universitaria Grado de Escolaridad N úm er o de M uj er es V io le nt ad as Figura 5. Mujeres Violentadas Física y Verbalmente en relación al Grado de Escolaridad Fuente: Elaborado por las autoras, Zamorano, Honduras, 2003. En la figura 6, de las 29 mujeres violentadas verbalmente, el 58.6% de ellas (17 mujeres) tiene un grado de escolaridad a nivel de educación primaria, el 34.5% (10 mujeres) a nivel de educación secundaria (ciclo común y bachillerato) y el 6.9% (2 mujeres) a nivel de educación universitaria. La mayor parte de estas mujeres violentadas tampoco llegó a terminar sus estudios de educación primaria, lo que indica nuevamente que a menor nivel de escolaridad, mayor es la propensión a sufrir violencia doméstica. 23 0 2 4 6 8 10 12 14 16 18 Primaria Secundaria Universitaria Grado de Escolaridad N úm er o de M uj er es V io le nt ad as Figura 6. Mujeres Violentadas Verbalmente en relación al Grado de Escolaridad Fuente: Elaborado por las autoras, Zamorano, Honduras, 2003. De acuerdo con el análisis estadístico de correlación realizado, se determinó que la variable grado de escolaridad tiene una correlación directa baja tanto con la violencia doméstica verbal como con la violencia doméstica física y verbal (de un 18.5% y 41.9%, respectivamente). Estas correlaciones directas nos indican que a mayor grado de escolaridad, mayor es la violencia doméstica y viceversa, al ser bajas no son significativas, por lo que se concluye que estadísticamente el grado de escolaridad no es una variable determinante para ninguno de los dos tipos de violencia doméstica. 4.4 EXISTENCIA DE HIJOS Se analizó la variable existencia de hijos en cada una de las mujeres violentadas, con el fin de determinar la relación, si la hubiere, de esta variable con respecto a la existencia de violencia doméstica en los hogares de estas mujeres. 24 0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 1 a 3 4 a 6 7 a 9 Más de 9 Número de Hijos N úm er o de M uj er es V io le nt ad as Figura 7. Mujeres Violentadas Física y Verbalmente en relación al Número de Hijos Fuente: Elaborado por las autoras, Zamorano, Honduras, 2003. En la figura 7, se observa que de las 18 mujeres violentadas física y verbalmente, un 38.9% tiene de 1 a 3 hijos, un 50% de ellas tiene de 4 a 6 hijos y finalmente un 11.1% tiene de 7 a 9 hijos. Ninguna de ellas tiene más de 9 hijos. En la figura 8, se puede apreciar la relación existente entre el número de mujeres violentadas verbalmente y el número de hijos que poseen. Se observa que de las 29 mujeres violentadas, el 44.8% tiene de 1 a 3 hijos, un 41.3% tiene de 4 a 6 hijos y un 13.8% tiene de 7 a 9 hijos. Ninguna de ellas tiene más de 9 hijos. La presencia de violencia verbal entre las mujeres encuestadas es mayor en aquellas que tienen de 1 a 3 hijos, seguida por aquellas que tienen de 4 a 6 hijos, a diferencia de la presencia de violencia física y verbal entre las mujeres, cuya mayoría de casos se presentan en aquellas que tienen de 4 a 6 hijos. 25 0 2 4 6 8 10 12 14 1 a 3 4 a 6 7 a 9 Más de 9 Número de Hijos N úm er o de M uj er es V io le nt ad as Figura 8. Mujeres Violentadas Verbalmente en relación al Número de Hijos Fuente: Elaborado por las autoras, Zamorano, Honduras, 2003. La mayor parte de los casos de violencia doméstica física y verbal se dan en aquellas mujeres que tienen de 4 a 6 hijos y la mayor parte de los casos de violencia doméstica verbal en aquellas que tienen de 1 a 3 hijos. Los hijos y su bienestar representan una de las razones más fuertes por las cuales las mujeres soportan ser violentadas, ya que ellos les fomentan a las mujeres una mayor dependencia económica y emocional en el hombre. Estas mujeres tienen miedo a no poder absorber ellas solas la carga económica del hogar, que incluye la manutención, educación y salud de sus hijos, y al rechazo de la sociedad, la cual no ve con buenos ojos a las “madres solteras”. De acuerdo con el análisis estadístico de correlación realizado, se determinó que la variable existencia de hijos tiene una correlación inversa baja tanto con la violencia doméstica verbal como con la violencia doméstica física y verbal (de un 44.9% y 38.9%, respectivamente). Estas correlaciones inversas nos indican que a mayor número de hijos, menor es la violencia doméstica y viceversa, al ser bajas no son significativas, por lo que se concluye que estadísticamente la existencia de hijos no es una variable determinante para ninguno de los dos tipos de violencia doméstica. 4.5 PARTICIPACIÓN LABORAL Se analizó la variable participación laboral en cada una de las mujeres violentadas, con el fin de determinar la relación, si la hubiere, de esta variable con respecto a la existencia de violencia doméstica en los hogares de estas mujeres. 26 De las 48 mujeres encuestadas (las cuales incluyen tanto a las mujeres que sufren de ambos tipos de violencia doméstica como a las que no sufren de ninguno de los dos tipos), el 75% (36 mujeres) considera que la mujer está obligada a realizar el trabajo doméstico dentro del hogar, mientras el restante 25% (12 mujeres) considera que no es una obligación exclusiva a la mujer. Del total de mujeres encuestadas, el 10.4% de ellas (5 mujeres) considera que si el esposo o compañero así lo decide la mujer está obligada a permanecer en la casa sin estudiar o realizar ningún tipo de actividad productiva, mientras el restante 89.6% está en desacuerdo. 0 2 4 6 8 10 12 Trabaja en casa Trabaja fuera de casa Participación Laboral N uu m er o de M uj er es V io le nt ad as Figura 9. Mujeres Violentadas Física y Verbalmente en relación a la Participación Laboral Fuente: Elaborado por las autoras, Zamorano, Honduras, 2003. En la figura 9, se muestra la influencia de la violencia doméstica física y verbal en la participación laboral de las mujeres. De las 18 mujeres violentadas, un 55.6% de ellas trabajan en su casa (haciendo el quehacer doméstico y cuidando a los hijos) y el 44.4% trabajan en diversas actividades fuera del hogar, las que incluyen actividades comerciales e industriales (principalmente en la fábrica de tabaco existente en la comunidad). En la figura 10, se muestra la relación de la violencia doméstica verbal con la participación laboral de la mujer. De las 29 mujeres violentadas, un 55.2% trabaja en casa realizando labores domésticas y cuidando de los hijos, mientras el restante 44.8% realiza actividades productivas fuera del hogar. 27 0 2 4 6 8 10 12 14 16 18 Trabaja en casa Trabaja fuera de casa Participación Laboral N úm er o de M uj er es V io le nt ad as Figura 10. Mujeres Violentadas Verbalmente en relación a la Participación Laboral Fuente: Elaborado por las autoras, Zamorano, Honduras, 2003. De acuerdo con el análisis estadístico de correlación realizado, se determinó que la variable participación laboral tiene una correlación inversa baja tanto con la violencia doméstica verbal como con la violencia doméstica física y verbal (de un 28.4% y 19.2%, respectivamente). Estas correlaciones inversas nos indican que si la mujer trabaja fuera del hogar es menor la violencia doméstica y viceversa, al ser bajas no son significativas, por lo que se concluye que estadísticamente la participación laboral no es una variable determinante para ninguno de los dos tipos de violencia doméstica. 4.6 GRUPOS FOCALES Con el trabajo realizado en los grupos se trataron de definir principalmente los efectos que tienen el maltrato físico y el abuso verbal sobre la mujer en las actividades que realiza y sobre todo en su desenvolvimiento en las áreas en las que se desempeña. Los resultados obtenidos se dividieron en varios aspectos, tomando en cuenta principalmente: 1. Razones por las cuales la mujer soporta el maltrato 2. El aporte de la aplicación de la Ley de Violencia Doméstica en la zona rural 3. Comparación de algunos datos de la zona urbana con los del presente estudio 4. Efectos que produce en la mujer rural la violencia doméstica. 28 4.6.1. Razones para soportar maltrato Según literatura consultada, existen diferentes razones aparentes por las cuales la mujer soporta la violencia (ver Anexo 1). En el caso de las mujeres sometidas al estudio las razones principales para soportar maltrato ya sea físico o verbal son básicamente seis (ver cuadro 1). Cuadro 1. Justificación de las razones para soportar violencia en la zona rural Razones Justificación de la Razón La sociedad patriarcal Vivieron una situación de violencia en su niñez, hacia ellas mismas o a sus madres. Falsas creencias o mitos Se sienten culpables porque creen que ellas son las que provocan la violencia que sufren. Dependencia económica No tienen un trabajo para mantener a su familia sin ayuda del hombre. Dependencia emocional A pesar del maltrato siguen enamoradas de sus agresores, o piensan que nadie más las va a querer, sobre todo si ya tienen hijos de otro hombre. Baja autoestima Creen que no se merecen un trato mejor por el hecho de ser mujeres. Sentimiento de culpa o vergüenza Tienen miedo de lo que dirá la gente de la comunidad si se enteran de su situación, porque en la comunidad todo el mundo las conoce y tienen una reputación que cuidar. Fuente: Elaborado por las autoras, Zamorano, Honduras, 2003. Todas las razones anteriores pueden fundamentarse en una sola razón que esta intrínseca en el desarrollo de las demás: el miedo. El miedo es una reacción muy normal en una mujer que está siendo maltratada, ya que tiene una situación frente a ella en donde se encuentra indefensa y se siente sola. Este comportamiento se puede dividir en temores directos o reales, que son más fundamentados en las amenazas por parte de la pareja; y los temores infundados, que se refieren principalmente a emociones internas que producen los primeros (ver Figura 11). Los temores reales que las mujeres manifestaron están relacionados con amenazas como nuevos maltratos, asesinato, pérdida de los hijos, abandono y retiro del apoyo económico. Los temores infundados son aquellos en los cuales la mujer ve su situación de una forma muy pesimista, ya sea económica o emocionalmente, presenta muy baja autoestima y domina mucho la presión social y religiosa, pero sobre todo tiene un sentimiento de vergüenza, el cual le impide acusar o abandonar a su pareja. Muchos de estos temores 29 están basados en la desconfianza y desconocimiento de la Ley Contra Violencia Doméstica o la presencia de instituciones de apoyo a las mujeres maltratadas en la zona rural. Por otra parte, la presión social y de la iglesia misma son razones muy válidas según las mujeres para soportar la violencia doméstica, ya que en la zona rural es muy común que todas las personas se conozcan y sepan acontecimientos que suceden en la vida privada de los demás. Figura 11. Mapa Mental de las Razones por las que la Mujer tolera la Violencia Fuente: Elaborado por las autoras, Zamorano, Honduras, 2003. La mayoría de las participantes recalcaron que uno de sus mayores temores era el de enfrentarse a la sociedad, que muchas veces por el hecho mismo de ser mujer las califica como causantes de sus propios problemas (por permitir que las maltraten), así como de todos los efectos que tiene la violencia doméstica tanto a escala personal como familiar. Cabe recalcar que acorde con este estudio y otros estudios prácticos realizados tanto a nivel nacional como internacional, la mujer que está siendo agredida, no tiene como finalidad principal meter en la cárcel a su compañero de vida, ya que está relacionada con él de una manera muy profunda, tanto sentimental como económicamente; la mujer busca simplemente que el maltrato termine. M I E D O R E A L INFUNDADO Maltrato Asesinato Quitar hijos No ayuda Económica Baja autoestima Desconocimiento o Desconfianza Presión social Creencias Falsas Vergüenza Dependencia M I E D O R E A L INFUNDADO Maltrato Asesinato Quitar hijos No ayuda Económica Baja autoestima Desconocimiento o Desconfianza Presión social Creencias Falsas Vergüenza Dependencia 30 4.6.2 Ley Contra Violencia Doméstica en Honduras La legislación en Honduras protege sin ninguna discriminación a hombres y mujeres. Específicamente la Ley Contra Violencia Doméstica persigue proteger a la mujer contra toda forma de violencia realizada por su compañero de vida o con quien mantenga relaciones sentimentales o sexuales. La Ley obliga al Gobierno Central y a las Municipalidades a crear mecanismos y medidas para proteger a la mujer víctima de violencia doméstica. En una sociedad como la hondureña, donde las condiciones de vida son de miseria y pobreza, los derechos de la mujer se violan constantemente. La crisis económico-social, además de la condición de subordinación a la que la mujer ha sido sometida a través de los años, son factores que aportan a la violación de sus derechos. En la encuesta de percepción realizada tanto a mujeres maltratadas como a las que no lo son, se puede apreciar el poco conocimiento que tienen acerca de las leyes que las protegen contra la violencia doméstica, proponiendo como causas principales de los hechos violentos la falta de legislación, grupos de apoyo a mujeres y denuncias. Esto se refleja claramente en la figura 12, en donde expresaron diferentes opiniones de las mujeres acerca de la violencia doméstica, cada una expresó más de una opinión. De las 48 mujeres afectadas por la violencia doméstica, 31 creen que es incorrecto que se dé, a pesar de eso, sugieren en su mayoría que debería ser penalizado o que deberían existir grupos de apoyo; esto nos lleva a pensar que no conocen de la existencia de la ley a cabalidad o que no se esta cumpliendo en su zona, además reafirma la poca presencia o inexistencia de entidades de apoyo para las mujeres de la zona rural que sufren maltrato. En el estudio realizado es importante recalcar la desconfianza que poseen las mujeres maltratadas ante las autoridades, para comparecer y denunciar hechos violentos en contra de su persona, ya sea abuso verbal, físico, sexual o de patrimonio. 31 0 4 8 12 16 20 24 28 32 36 Es Incorrecto Debería ser Penalizado La Ley debería intervenir Pobres M ujeres Las M ujeres deben aguantar Las M ujeres deben denunciar Deben haber Grupos de Apoyo Opinión N úm er o de M uj er es E nc ue st ad as Figura 12. Opinión de las Mujeres sobre la Violencia Doméstica Fuente: Elaborado por las autoras, Zamorano, Honduras, 2003. Es muy probable que la desconfianza se base en la forma en cómo ésta se ha venido aplicando en los últimos años desde que fue creada en 1993. La aplicación de la Ley no está siendo muy rigurosa, sobre todo en las zonas rurales, en donde ni siquiera existen Consejerías de Familia o Femeninas, especializadas en el tema de violencia. Posiblemente no sean partes especificas de la Ley las que están fallando en la zona rural; sino la forma en como los mecanismos de aplicación se están desarrollando. En cuanto a la dependencia económica, muchas de las mujeres expresaron impotencia porque no iban a poder mantener a su familia sin la ayuda del agresor. Acerca de esto puede mencionarse que existen ciertas cláusulas en la Ley Contra Violencia Doméstica, llamadas Medidas Cautelares, que se deberían aplicar para estos casos. Dichas medidas son las que la mujer puede utilizar cuando el agresor no quiere ayudarle económicamente con las responsabilidades familiares en el sostenimiento del hogar y de los hijos. En la zona rural estas medidas no son respetadas ya no existen las entidades que velen por el cumplimiento de las mismas. Si bien es cierto que la mujer no toma la iniciativa de denunciar los hechos violentos que se manifiestan en su contra, y que ésta es una de las razones principales por las que se sigue dando la violencia doméstica, la Ley Contra Violencia Doméstica presenta por su parte ciertas contradicciones y vacíos legales que aportan negativamente a solucionar el problema. 32 Entre estos vacíos puede considerarse el hecho que la violencia doméstica sea considerada como un delito fiable, lo que permite que el agresor pague una fianza a muy bajo costo y salga en libertad para seguir intimidando a su pareja. En los resultados de la encuesta de percepción puede reconocerse que una de las razones principales por las que las mujeres no denuncian la violencia es el miedo (ver figura 13). La legislación ha dado avances importantes en cuanto a la condición jurídica de la mujer con respecto al hombre, pero no se ha modificado la forma de aplicación de la misma, aplicándose aún el Código de Procedimientos Civiles decretado en 1906. Las organizaciones de mujeres en Honduras presentaron hace más de diez años una propuesta de reformas al Código Penal, que hasta la fecha no ha sido tomada en consideración. Por otro lado en el orden penal, la violencia doméstica es considerada de orden privado, es decir, que sólo puede ser denunciada por la víctima o su representante legal, evitando así que cualquier persona que haya sido testigo de la violencia, incluso si es un familiar cercano, pueda denunciar el hecho ante un Juzgado (Ley Contra Violencia Doméstica, 1993). El sistema jurídico plasma los valores, intereses y la voluntad de quienes hasta la actualidad han tenido el privilegio de decidir y opinar, espacio que tradicionalmente ha estado reservado para el sexo masculino. Esta mentalidad tan antigua ha venido por años, cerrando las mentes de cada una de las mujeres y del Estado en general; todas estas maneras de pensamiento nada equitativas se traducen, como es de pensarse, en las políticas del Estado, las prioridades del país y la legislación misma. 0 4 8 12 16 20 24 28 32 36 Amor Ign ora nci a Hijo s Mied o Verg üenza Dios Amenaza s Costu mbre Edu cac ión Baja A uto est im a Socie dad Falt a d e A po yo In stit ucio nal Nece sid ad Eco nó mica Causas N úm er o de M uj er es V io le nt ad as Figura 13. Causas del porqué no denuncian la Violencia Doméstica las Mujeres Fuente: Elaborado por las autoras, Zamorano, Honduras, 2003. 33 4.6.3 Violencia urbana versus violencia rural Cuadro 2. Matriz de percepción de la Ley Contra Violencia Doméstica para la zona urbana y rural Datos de Violencia Zona Urbana Zona Rural Conocimiento de la Ley De acuerdo al estudio hecho por el Centro Nacional de Derechos de Mujeres, en la zona urbana el 76% de las mujeres dicen no conocer leyes que las protegen contra el maltrato. Todas las mujeres sometidas al estudio afirman no conocer las leyes contra violencia doméstica, ni las medidas que las amparan dentro de la misma. Denuncias En la zona urbana sólo un 37% de las mujeres denuncian ante las autoridades los hechos de violencia doméstica en su contra; de ese porcentaje sólo el 25% decidió llegar hasta el final con la denuncia realizada. Las denuncias reportadas en el Juzgado de Paz de Morocelí por violencia doméstica, han sido en los últimos años menos de 10, y de éstas ninguna ha llegado hasta los procedimientos finales porque todas las acusantes han retirado la denuncia. Fuente: Elaborado por las autoras, Zamorano, Honduras, 2003. Con la matriz anterior se puede ver que una vez más se pone en entredicho la participación que tienen en la solución del problema las instancias de justicia en la zona rural (ver cuadro 2). Posiblemente a esto también se suma la poca participación que tienen los demás sectores de la sociedad en el problema, ya que no sólo puede culparse al Estado por la deficiente aplicación de los procedimientos penales, sino también a los diferentes profesionales que a nivel personal o de su profesión no tienen una estrategia definida para enfrentar el maltrato físico o psicológico, y que muchas veces asumen actitudes que los llevan a la indiferencia ante el problema. Pese a la existencia de diferentes instituciones que trabajan en pro de la mujer, la magnitud del problema implica la participación de todos los sectores de la sociedad. Profundizando más en las razones para soportar violencia que las mujeres expresaron, al igual que en la zona urbana, las mujeres participantes del grupo focal manifestaron que una de las explicaciones que le dan a los hechos violentos en su contra es un problema psicológico, de alcoholismo o de drogadicción sufrido por el agresor (ver cuadro 3). Esto 34 las lleva a tratar de comprenderlo por su problema y justificar al principio su actitud agresiva en contra de ellas (ver figura 14). Esta visión predominante en ambos sectores, rural y urbano, tiende a opacar un poco las motivaciones que en realidad tiene la violencia doméstica, como las actitudes desvalorizadas hacia lo femenino y el ejercicio y abuso de poder por parte del hombre. Cuadro 3. Principales causas de la violencia doméstica expresadas por las mujeres Zona Urbana Zona Rural Problemas de alcoholismo o drogadicción del agresor Problemas de alcoholismo del agresor Machismo por parte del hombre Las mujeres tienden a adoptar una conducta machista debido a la forma en como fueron educadas Fuente: Elaborado por las autoras, Zamorano, Honduras, 2003. 0 5 10 15 20 25 30 35 40 Hijo s Dine ro Alco ho lis mo La M uje r Mac his mo Viol en cia Infid eli da d So cie da d Causas N úm er o de M uj er es E nc ue st ad as Figura 14. Causas de la violencia doméstica en la zona rural Fuente: Elaborado por las autoras, Zamorano, Honduras, 2003. Posiblemente un tratamiento psicológico puede ser el adecuado, reconociendo antes que se parte de una situación de opresión y desigualdad genérica, la cual es la causa fundamental de dicho problema. 35 A pesar de que la confianza depositada en el Estado es mínima, las mujeres del grupo expresaron que sí creen que tiene el poder de hacer que termine el maltrato. Esta tendencia posiblemente se explique con el hecho de que no conozcan otras alternativas de solución a su problema. 4.6.4 Efectos de la Violencia Doméstica en las Mujeres Las mujeres presentan según su personalidad diferentes actitudes, sensaciones, sentimientos y reacciones frente al maltrato; muchas veces todas estas cosas se presentan en forma simultánea o sólo para casos específicos de cada tipo de violencia doméstica (ver cuadro 4). Cuadro 4. Sentimientos que provoca la violencia doméstica Violencia Doméstica Física y Verbal Violencia Doméstica Verbal Ira Impotencia Sentimiento de venganza Miedo Miedo Resentimiento Desamor Desconfianza Fuente: Elaborado por las autoras, Zamorano, Honduras, 2003. Dentro del grupo se manifestaron sentimientos de ira y odio hacia el agresor, sobre todo para el caso de la violencia doméstica de tipo físico, en la que simultáneamente se presentaba un sentimiento de venganza. En cuanto al abuso verbal, se presentaban principalmente entre las participantes sentimientos de impotencia, sobre todo por el hecho de no poder actuar en contra de su agresor, por miedo a que los insultos se transformen en golpes o maltrato físico. Muy parecidas a las reacciones presentadas en el sector urbano, las mujeres expresaron que habían entrado en un estado de depresión profunda, lo que les había llevado no sólo a descuidar su persona, sino también a los hijos, que incluso llegaron a maltratar más de alguna vez por causa de sus problemas con su pareja. Muchas veces es el mismo agresor el que pone en contra de su madre a los hijos, creándole al niño la falsa idea de que la culpable de los hechos violentos y las reacciones del agresor es la mujer. Esa misma ideología que es transferida a los hijos, la mujer la adopta como propia, descargando su ira en contra de sus hijos, que no se lo van a reprochar como lo haría el compañero de vida. La violencia doméstica propiamente dicha, tiene efectos tanto a nivel emocional como en las relaciones interpersonales de las mujeres violentadas. Con el estudio se puede 36 comprobar que en la mayoría de los casos la violencia doméstica se traduce en violencia intrafamiliar, si la mujer no corta el ciclo de violencia (ver cuadro 5). Cuadro 5. Efectos de la violencia doméstica para el sector rural y urbano Zona Rural Zona Urbana Expresaron sentimientos de ira, pero éstos eran reprimidos por el temor a sus agresores. Enfrentaron al principio sentimientos de ira. Se sintieron impotentes porque sintieron que no podían cambiar su situación porque dependían mucho de su agresor. Se sintieron impotentes al no tener mecanismos que frenaran la actitud agresora de su pareja. Las mujeres de la zona rural expresaron que uno de los mayores efectos que provocaba en ellas era un sentimiento de vergüenza ante la sociedad, porque en la comunidad todas las personas conocen de la vida del resto. Un mínimo porcentaje expresó haber sentido vergüenza y negaron al principio la agresión. Los sentimientos que provoca la violencia doméstica en la mujer no le permiten cumplir a cabalidad su papel en la sociedad, limitándole su participación en la comunidad y en el proceso de toma de decisiones, ya que se vuelven personas desconfiadas e inseguras. Los sentimientos provocados por la violencia doméstica en la mujer limitan su facilidad de desempeñar su papel dentro de la sociedad, pero a diferencia de la mujer rural, la mujer urbana está mejor preparada y dispone de más herramientas para salir adelante y superarse. Fuente: Elaborado por las autoras, Zamorano, Honduras, 2003. Reacciones como el resentimiento, el desamor (odio) y la desconfianza, permanecen en la mujer incluso si se separa de su compañero de vida. Por otra parte en algunos casos las mujeres del grupo expresaron que en cierto modo la violencia que sufrieron fue una experiencia que marcó su vida, pero que con el paso de los años lograron superarse y ampliar más su visión a futuro, tanto a nivel personal como familiar. 37 5. CONCLUSIONES • Uno de los principales efectos que provoca la violencia doméstica ya sea física o verbal es la inestabilidad emocional de la mujer; el sentimiento de desconfianza afecta directamente su desarrollo en el proceso de toma de decisiones y por ende su nivel de participación dentro de la comunidad. • Entre las mujeres sometidas al estudio, la principal reacción ante la violencia doméstica fue la de resentimiento contra el agresor, lo que les provocaba en el momento depresión profunda, pero con el paso de los años, las mujeres que dejaron a sus compañeros de vida aseguran haberse superado, y lograron que la violencia no marcara sus vidas negativamente, sino que fortalecieron su espíritu de lucha para sacar adelante a sus familias • A pesar de que la mayoría de las mujeres de la zona rural conoce el término violencia doméstica, la mayoría de ellas no denuncia actos o hechos violentos en su contra, debido principalmente al miedo que sienten hacia el agresor y la desconfianza que tienen hacia las autoridades debido a su ineficiencia en la aplicación de procedimientos penales en su zona. • La Ley Contra Violencia Doméstica presenta vacíos legales que se traducen en ineficacia en su aplicación, sobre todo en las zonas rurales en donde ni siquiera existen instancias representantes de las instituciones de apoyo a la mujer en el tema de violencia doméstica. • La poca participación de los diferentes sectores sociales en la solución de la problemática de violencia doméstica representa un factor crítico en la búsqueda de alternativas para mejorar las condiciones de la mujer violentada frente a una sociedad en la cual sigue dominando la voz del género masculino. • Los efectos de la violencia doméstica física y verbal en la zona rural son muy similares en la zona urbana, pero la diferencia radica en que el grado de escolaridad en la zona urbana es mayor al de la zona rural (lo cual de cierta forma prepara mejor a la mujer para sobreponerse y superarse). • La investigación cualitativa es una herramienta que permite explicar el porqué de una situación o fenómeno, pero no comprueba esta explicación. Por otra parte, la investigación cuantitativa sí comprueba, pero no explica. Es por esta razón que encontramos, a pesar de que ambas eran complementarias, contradicciones entre los 38 resultados cualitativos y los cuantitativos, comprobando de esta manera que no siempre las realidades sociales se apegan a parámetros estadísticos establecidos. • Zamorano, y específicamente la Carrera de Desarrollo Socioeconómico y Ambiente, posee poco manejo interno del tema de violencia doméstica, a causa de la ausencia de personal capacitado o especializado en temas de género. Esto fue una limitante al estudio, pues el apoyo institucional fue poco a la hora de realizar el mismo. • El apoyo de los demás miembros de la comunidad, especialmente de organizaciones como Centros de Salud y Juzgados, juega un papel importantísimo para la verificación de la veracidad de la información recolectada, por lo que es necesaria la acción conjunta a la hora de realizar investigaciones sociales. 39 6. RECOMENDACIONES • Ya que las mujeres juegan papeles claves en la ejecución de proyectos de desarrollo en la zona rural, y al ser la violencia doméstica un factor decisivo antes no tomado en cuenta, dentro del diseño de dichos proyectos debería incluirse un componente de capacitación al personal (que en su mayoría son hombres) sobre temas como enfoque y equidad de género para asegurar la participación de las mujeres en los proyectos. . • Es necesaria la creación de Grupos de Apoyo, Consejerías de Familia y Consejerías Femeninas en la zona rural del país, para ayudar a la eliminación de la renuencia de las mujeres a tocar el tema de violencia doméstica y por ende a denunciar hechos violentos en su contra. • Deberían clarificarse con las mujeres del sector rural los mitos acerca de la violencia doméstica, que muchas veces la misma sociedad patriarcal les hace creer, logrando que se justifique de alguna u otra forma la violencia doméstica en contra de la mujer. • La Ley Contra Violencia Doméstica debería ser modificada de manera que refleje mejor los derechos de la mujer y sirva como instrumento de amparo tanto social como legal para la misma. Adicionalmente debe fomentarse la mejor aplicación de dicha Ley a nivel de todo el país, con énfasis en las zonas rurales. • Deberían crearse mecanismos de información para la mujer con el objetivo de darles a conocer las verdaderas causas de la violencia doméstica que sufren y las formas de detenerla. • Debería crearse un Código de Procedimientos Penales específico para Violencia Doméstica y garantizarse su correcta y justa aplicación. • Es necesaria la inclusión de temas como enfoque y equidad de género dentro del Pénsum Académico de la institución, especialmente para los estudiantes de la Carrera de Desarrollo Socioeconómico y Ambiente, pues Zamorano, como una institución moderna y de mejora continua, debe formar profesionales más capaces de desenvolverse en mercados en los cuales actualmente la mujer está sobresaliendo, y donde el paradigma que las mujeres nacen para permanecer en el hogar se está perdiendo. • Es necesaria la estratificación por edades en la realización de estudios futuros, sobre todo si se emplean muestras que no son muy grandes y de esta forma obtener mejores resultados. 40 7. BIBLIOGRAFÍA • BANCO MUNDIAL. 2003. Desafíos y Oportunidades para la Equidad de Género en América Latina y el Caribe. Washington, DC, Estados Unidos. Unidad de Género, Banco Mundial. 20 p. • COMISIÓN INTERAMERICANA DE MUJERES. 1995. Strategic Plan of Action of the Inter-American Commission of Women (CIM). Washington, DC, Estados Unidos. Secretaría General, Organización de Estados Americanos (OEA). 59 p. • COMISIÓN INTERAMERICANA DE MUJERES. 1998. Libros, Documentos y Publicaciones sobre la Mujer, Catalogados en la Biblioteca Colón y en la Biblioteca Especializada de la Mujer de la CIM. Washington, DC, Estados Unidos. Secretaría General, Organización de Estados Americanos (OEA). 43 p. (Serie No. 4). • COMISIÓN INTERAMERICANA DE MUJERES. 1999. History of the Inter- American Commission of Women (CIM). Washington, DC, Estados Unidos. Secretaría General, Organización de Estados Americanos (OEA). 600 p. • COMISIÓN INTERAMERICANA DE MUJERES. 2000. 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Introducir conceptos de sexo y género − Actividades La primera sesión grupal buscó crear un clima de confianza entre las participantes, además de darles a conocer las reglas del grupo, las cuales deben respetarse a cabalidad en cada sesión. Por otra parte también es importante la relación que tienen las participantes con las facilitadoras, que serían un apoyo para la logística del grupo y el desarrollo de las actividades. No es función de las facilitadoras dar ideas sobre los temas a discutir, ya que esto representaría un sesgo en la información que puede obtenerse del grupo. En la primera reunión también se discutieron aspectos relacionados con los conceptos de sexo y género, que permitieron forjar las bases para penetrar más al tema de violencia doméstica. − Dinámica de presentación de las participantes (30 minutos) Las participantes forman un círculo, y cada una toma dos minutos para presentarse mencionando al mismo tiempo tres de sus cualidades, atributos o habilidades. Esto al principio se torna difícil debido a que las mujeres normalmente no tienen espacios donde expresar lo que sienten, ni donde resaltar sus valores positivos, muchas veces por causa de la violencia misma, por lo que este ejercicio las ayudara a desarrollarse dentro del grupo y a crearse una imagen de si misma que sí tenía pero que no todos los días reconoce. − Definición de reglas del grupo (10 minutos) Además de explicar las reglas una a una se debe estimular la participación del grupo incentivándolas a sugerir más reglas, como confidencialidad, perseverancia, puntualidad, respeto, libertad de expresión y apoyo mutuo, entre otras. − Definición colectiva de los conceptos de confianza, solidaridad y amistad (15 minutos) 44 Para esta actividad se incentiva la participación de las mujeres proponiendo una lluvia de ideas. − Exploración de los niveles de confianza de las participantes dentro y fuera del grupo (45 minutos) Para esta actividad es necesario que las participantes contesten el siguiente cuestionario: a. Durante los primeros años de mi vida confiaba en: b. Las consecuencias de esta confianza fueron: c. De esta experiencia aprendí que: d. Qué características tiene una persona confiable para mí: e. Qué características me gustaría que tuvieran las personas que se relacionan conmigo: f. Cuáles son las características negativas y positivas de las personas que están más cercanas a mí: Después que las participantes terminen, se debe hacer una reflexión sobre las preguntas y es necesario que las participantes compartan sus respuestas con el grupo, recordando tanto su infancia como la situación que viven actualmente en sus hogares. Este ejercicio sirve para profundizar un poco más en la vida de las participantes. Es importante también que cada una de las participantes al final del ejercicio aprenda a discriminar entre las personas que puede o no confiar; esta selección puede partir de las características asignadas y discutidas en el grupo sobre las personas confiables que cada una desea. − Conceptos de sexo y género (50 minutos) Así como la clase, la raza, la etnia y la edad, el género constituye una fuente de opresión y de problemas que determina la posición de las mujeres y los hombres dentro de la familia y en la sociedad. La violencia contra la mujer se origina en un ejercicio desigualdad de poder y control que se da en las relaciones entre ambos sexos; la desigualdad es producto de la socialización en formas diferentes por razones de género. Considerar estos conceptos nos permite comprender que la violencia contra la mujer es producto y resultado de una cultura discriminadora e injusta contra la misma. Por lo tanto, si esta situación obedece a una construcción que depende de los seres humanos también podemos trabajar para cambiarla buscando la equidad. Para facilitar la discusión de este tema, se puede utilizar el método de las tarjetas, en donde se debe identificar en tarjetas grandes las palabras: Naturales, Género, Aprendidas, Hombre, Sexo, Mujer; y en otro grupo de tarjetas más pequeñas se escriben las palabras: bigote, cuidar niños, senos, pistolas, carro, rosado, ollas, testículos, libros, pantalón, pelo largo, vagina, martillo, cocinar, pene, cerveza, pelota, escoba, embarazo, limpiar, flores. 45 Las actividades se inician distribuyendo a cada integrante del grupo una o más tarjetas, agotándolas y procurando la participación de todas. Se debe colocar en una pizarra o en una pared, a manera de columna, las tarjetas con los conceptos: hombre, mujer. El grupo debe clasificar las tarjetas pequeñas entre estas dos categorías. No se aceptan posicio