DISCURSO DE LAXLVIII GRADUACIÓN DE AGRÓNOMOS Simón E. Malo" Señor representante del Presidente Rafael L. Callejas, Ing. Mario Nufio, miembros del Cuerpo Diplomático, padres de familia, parientes, señoras y señores Bienvenidos a la 48ava> promoción de Zamoranos. Es un gran placer el ver tantos padres y parientes que han venido de lugares lejanos a esta graduación. Como esta es mi última ceremonia después de 14 años de tener el distinto honor y el privilegio de guiar los destinos de mi Alma Mater, quisiera que regresen a sus casas con ideas claras de lo que es esta institución, un poco de su historia y porque funciona bien. Nuestra historia se remonta a vuelta del siglo cuando un joven huérfano ruso de nombre Samuel Zemurray llegó a la ciudad de New Orleans no puede continuar sus estudios y es obligado a ganarse la vida vendiendo bananos sobremaduros Lo hace tan bien que ya a los veinte años llegó a tener una pequeña fortuna. Con ésta y con la ayuda de los bancos establece una pequeña empresa de producción de este fruto al oeste de Puerto Cortés en Honduras. La Cuyamel Fruit Company crece al venir del tiempo y por circunstancias de la bolsa de valores y opor- tunidades financieras durante la depresión de los años 30, llegó a con- trolar las acciones de la compañía productora y exportadora más grande de sus tiempos: la United Fruit Company. Una vez presidente de esta compañía, empieza a escuchar a un entusiasta joven con el que se había cruzado en el camino en los años 20' y 30'. Este horticultor brillante, i Director de la Escuela Agrícola Panamericana, El Zamorano, Honduras C A. Apar- tado postal 93. 92 CEIBA VoL 34(1) Wilson Popenoe, quien ya había establecido la estación experimental de Lancetilla, le motiva a establecer una escuela práctica de agricultura en Honduras. Durante la segunda guerra mundial aparecen las opor- tunidades que Zemurray busca y puede conseguir de la Junta Directiva de su Compañía la aprobación, comisiona a Popenoe para el proyecto, quien ayudado por su hija Doris empieza a buscar el lugar apropiado en Honduras para la Escuela. Encuentra la Hacienda del Zamorano en el Valle del Río Yeguare y compra las primeras 900 manzanas de tierra de nuestra Escuela. Así comienza la Institución que llegaría a tener con el tiempo los dos ingredientes indispensables para el desempeño académico: Con- tinuidad y Estabilidad, algo que ninguna otra institución dedicada a la enseñanza de la agricultura en Hispanoamérica, ha logrado hasta hoy. Se comienza en grande, con las mejores instalaciones y profesores de esa época, como una institución teórica y práctica, como ninguna otra había funcionado en América. Popenoe y nuestros fundadores persiguen lograr un modesto y aplicado nivel académico, pero en poco tiempo son víctimas de su propio éxito. Sus graduados tienen rápidamente la mejor aceptación en el continente y pronto el director que le sigue a Popenoe, empieza a mejorar aún más el sistema, modernizándolo pero conservan- do los mejores aspectos prácticos. William C. Paddock, hombre brillante y con visión del futuro poblacional de la región, alarga el currículo seis meses, atrae solamente a graduados de secundaria y hace lo necesario para poner al Zamorano en la estructura de una Universidad Agraria. Las cosas continúan inalterables por los 10 años siguientes, del 62 al 72, hasta que la crisis financiera y académica en los años 70, la pone en peligro y este su servidor, al estar en la Junta Directiva, se da cuenta del descalabro moral y financiero que sufre su AlmaMater. Decide acep- tar el cargo de Director, afectado más por un crítico caso de quijotada galopante que por unbuen sentido común y tira al viento su profesorado con la Universidad de Florida, viniendo al Zamorano a tratar de com- poner las cosas el lo. de enero de 1979. Los problemas son más complejos de lo que aparecen en la super- ficie, pero ya con las manos asidas de la cola del tigre, es difícil, tal vez imposible, soltar al felino. Una cosa conduce a otra, las innovaciones i- niciales tienen felizmente mucho éxito y hay un resurgimiento de interés y de apoyo que se aprovecha y se usa para promover la institución aún más. El navio empieza a moverse y dirigirse por buenos derroteros. Su tripulación, debidamente escogida y estimulada, se vuelve todos los días 1993 MALO: Discurso de la XLVIll graduación de Agrónomos 93 mejor y las instalaciones físicas de la institución aumentan en calidad y cantidad. Sería aburrido el enumerar los cientos de cambios favorables que hemos tenido la suerte de establecer, pero déjenme mencionar categorías: La primera es el reconocimiento total del rango de Misión Internacional que pudimos obtener del Gobierno de Honduras, cuando antes los privilegios de laEAP eran solamente parciales. EL rango similar al que gozan las agencias de las Naciones Unidas se lo debemos en gran parte a Rafael Leonardo Callejas, quien en 1979 era un brillante Mi- nistro de Recursos Naturales. La segunda categoría es la renovación casi total de las instalaciones, como el sistema de agua potable, luz eléctrica, la construcción masiva de edificios con nuevos laboratorios y equipos modernos. El tercero es tierra. Una institución práctica que produce para enseñar y que tiene que mantenerse a flote financieramente, necesita 10 hectáreas por alumno con el tipo de suelo que tiene El Zamorano. En 14 años hemos duplicado la propiedad de laEscuela. La cuarta categoría y la que realmente cuenta es la académica, porque el resto es sólo soporte ala misión exclusiva de educar, transformar mentes y cuerpos jóvenes y graduar profesionales modernos de primera clase. Debido al continuo impulso ascendente de mejoría de la institución, esta graduación del '92, mi última, es sin duda la mejor en la historia de la Escuela. Se ha mejorado el nivel del profesorado considerablemente y se comenzó la época de los Ph.D., al punto de que tal vez tenemos más doctores por alumno que ninguna de las otras instituciones de enseñanza agrícola de la América Hispana. Una institución no es edificios, laboratorios y equipos. Básicamente es gente, su calidad y dedicación es en el último análisis lo que conduce a sus logros. En la categoría finan- ciera temamos unFondo Dotal que a duras penas llegaba a $5.6 millones de dólares porque nos estábamos comiendo el principal y el interés, sin posibilidad de crecimiento. Después de prometernos que esto no iba a suceder más y de apretarnos el cinturón, decidimos que el alumno tenía que resposabilizarse aún más en la calidad de su propia educación y em- pezamos a subir la matrícula en forma realística. Esto naturalmente se enfrentó con oposición por todos lados, incluyendo mi Junta Directiva, pero inmediatamente comenzamos a conseguir apoyo y becas para aquellos que no podían pagar toda la matrícula. Ahora tenemos aproximadamente el 75% del alumnado con algún tipo de beca. El Fondo Dotal en dólares tiene un valor de $20 millones y el que tenemos en Honduras tiene un valor de 33 millones de Lempiras. Este último ha mejorado en 3 millones desde hace 3 años, en que el Gobierno deHon- 94 CEIBA - Vol. 34(1) duras y la Agencia de Desarrollo Internacional de los Estados Unidos nos dieran 30 Millones para un Fondo Dotal Hondureno. En resumen hemos crecido enormemente en todos los campos, como los anillos concéntricos en la límpida superficie de un lago después del impacto de una piedra. Mis hijos una vez me dijeron que yo había caído a lainstitución como una piedra. La comparación creo que es acep- table, especialmente en el sentido de que al principio mucho del personal y profesorado resintió la acciones y decisiones de este sonador realista, de dura mentalidad y empaque que les vino a motivar y a exigir que usen más de su talento, que lo tenían adormecido y sin usarlo. Hay que enfatizar que poquísimas de las instituciones que yo co- nozco en los trópicos mejoran académicamente con el estirón que se les da cuando se les hace crecer. Ya sean privadas o dependientes del gobierno, casi todas las instituciones pierden valor y desmejoran al triplicar su tamaño en pocos años. Sin embargo, la Escuela Agrícola Panamericana está hoy académicamente, por los menos 3 veces mejor de cuando yo viene como Director en 1979 y muchas veces superior como estuvo cuando me gradué aquí el año '54. Hoy tenemos programas to- talmente revolucionarios en sus técnicas e Impacto. Sin embargo, yo siempre me jactaré del programa co-educativo con mujeres, que es lo mejor que hemos hecho en la historia del Zamorano. En la actualidad tenemos por encima de 70 muchachas en un cuerpo estudiantil de 660, pero nuestro objetivo eventual es por lo menos una tercera parte <""" mujeres. Tenemos que utilizar más y mejor el talento de la mitad de la humanidad para alimentar al creciente mundo del mañana. El programa de "Ingeniero Agrónomo" es otro de nuestros grandes logros, al que el Dr. Jorge Román, antiguo Decano contribuyó tanto. Su éxito se puede ver en la enorme demanda y los sueldos que los flaman- tes ingenieros están ganando. Lo único que espero es que estos grandes salarios no sean un obstáculo para que continúen estudiando y mejoran- do intelectualmente. Lo que se tiene en la cabeza nadie lo quita y que en forma conjunta nacional es la fuerza más grande de poder que ten- gamos en nuestros países. Una educación buena constituye el renglón de seguridad más superior al de las Fuerzas Armadas más profesionales que podríamos tener. Lo que poco de los visitantes al Zamorano se dan cuenta al venir, es que todos aquí empujamos esta carreta, del más humilde barrendero al Director. Todos nos ensuciamos las manos diariamente. De recoger 1993 MALO: Discurso de ¡a XLVIII graduación de Agrónomos 95 papeles en el campus al bregar cotidianamente en los cultivos de nuestro maravilloso claustro agrícola. Tengo el placer de dejar a mi Escuela, que me transformó física y culturalmente, que me dio a luz intelectualmente y me hizo perder el miedo a ensuciarme las manos, en una situación física y financiera muy adecuadas, un legado académico incomparable en la región. Pero no hay duda que, así como laspersonas, las ins ti tu cionessiemprepueden utilizar más dinero para un sinnúmero de programas nuevos muy convenientes, especialmente proyectos de investigación que es el componente ideal para mejorar la educación del estudiante. Cuando vine en 1979 no había un proyecto de investigación bien llevado. En realidad la Junta Directiva y ciertos directores del pasado, desaprobaban cualquier incursión de la facultad en este campo que produce nuevos dividendos de conocimiento y educación. Hoy en día dirigiendo la investigación de ciento y pico de estudiantes de cuarto año, estamos produciendo tal vez más nuevos conocimientos que los más prolíficos centros de investigación internacional. Este nuevo co- nocimiento es directamente aplicable a Honduras y a la región, para resolver problemas de mayor producción aumentaría y preservación de alimentos, mercadeo, economía y política agrícola, reducción en el uso de pesticidas, conservación de cuencas forestales, la preservación del medio ambiente y otros. Necesitamos integrar una agricultura produc- tiva y continuada con la mejoría y conservación de nuestros recursos naturales. Nada que bajo el sol podamos reciclarlo continuamente, sin efectos desfavorables en el medio ambiente. - Para entender la importancia de la educación zamorana tenemos que comprender su naturaleza, A que se debe el valor de estos tres In- tensos años de educación agrícola en un ambiente netamente inter- nacional, que de por sí constituye un mejoramiento cultural extraor- dinario para cualquier joven. Aquí netamente se le pone aun estudiante en una olla de vapor y se le sube la presión, para que empiece a en- contrarse a sí mismo, a usar el talento que no sabía que tenía para resol- ver problemas difíciles, de persistencia física e intelectual, Al que real- mente no le gusta la agricultura se le invita a probar otra profesión fuera de la EAP. La disciplina y el sacrificio diario lo moldea poco a poco y lo hace sentir capaz y dueño de sí mismo. No hay sentimiento más gran- dioso para un joven que se gradúa que el poderse decir a si mismo: soy enteramente competente y tan capaz como elmejor. Me puedo ganar la vida en cualquier forma, ya haciendo de basurero o científico y lo que £6 CEIBA Vol. 34(1) venga lo haré bien. Yo personalmente lo sé porque en los días más in- genuos y menos complejos de los años '50 tuve el mismo sentimiento el día de mi graduación. En este momento de mi último mes en El Zamorano, me gustaría agradecer a todos mis colaboradores en la Escuela, a las agencias inter- nacionales que nos han apoyado tanto, a las fundaciones que han con- fiado en nuestra visión para el futuro, al sector privado hondureno e in- ternacional, a mis colegas Zamoranos locales y de ultramar y finalmente a mi Junta Directiva por su paciencia y continuo apoyo. Ellos eran los que mas sufrían cuando yo proponía saltar sin asegurarles a donde íbamos a caer. Sin embargo, el construir, innovar, mejorar, progresar y perfeccionar requieren riesgos y francamente a veces mucho disgusto. Yo siempre me he nevado por el principio del famoso Dr. Samuel Johnson que decía: "nada que valga la pena podrá ser realizado si ab- solutamente todas las objeciones al proyecto üenen que ser resueltos". En la mayoría de ocasiones uno tiene que comenzar aún sin contar con toda la información y el financiamiento necesario e ir resolviendo los problemas cuando aparezcan uno por uno. Si uno espera tener todos los elementos de juicio para comenzar un proyecto, está condenado a la in- movilidad. A los graduandos les deseo bienestar y sobre todo un poco de sabiduría. La fuerza de voluntad para mejorar las cosas que se merecen mejorar y la tolerancia para aceptar lo que no se puede cambiar, con el buen criterio para reconocer la diferencia. Un poco de sabiduría se supone que viene con la madurez pero no necesariamente en todos nosotros. Con la madurez uno debe aprender cosas más fundamentales que la adquisición de destrezas y conocimientos. Se aprende a no ad- quirir hábitos y comportamientos autodestructivos. A no desperdiciar tiempo y energía en ansiedades innecesarias. Con la madurez ojalá des- cubramos como manejar en forma constructiva nuestras tensiones. Se llega a entender que la lástima con uno mismo y el resentimiento con el prójimo son las más tóxicas de las drogas. Con la madurez encontramos que el mundo está enamorado de ciertos talentos inconsecuentes, pero que a larga la verdadera honestidad e integridad se pagan por sí mismos. Con la madurez uno aprende a conformarse con lo que tiene. Que genio y figura hasta la sepultura y no desperdiciar tiempo imitando o queriéndonos cambiar a otra persona. Con la madurez también se llega a entender que la mayoría de las personas no están ni con uno ni en con- tra de uno, están preocupados por ellos mismos. Lo que tal vez es más importante: se aprende que a la larga, no importa cuanto uno quiera satisfacer a toda la gente en este mundo, nadie le va a querer o admirar 1993 MALO: Discurso de la XLVIII graduación de Agrónomos 97 más. Esta es una lección difícil de tragarse al principio, pero con la madurez uno la encuentra más confortable, casi hasta relajante. Toda persona que sale del cascarón institucional y empieza abrirse paso profesionalmente debe memorizarse los siete graves pecados so- ciales, expuestos por Gandhi a sus discípulos, que dice que no debe existir: 1. Riqueza y bienestar sin trabajo 2. Placer sin conciencia 3. Conocimiento sin carácter 4. Comercio sin moralidad 5. Ciencia sin humanidad 6. Religión sin sacrificio 7. Política sin integridad No quiero seguirlos sermoneando, ya lo he hecho lo suficiente, pero no quiero dejar de machacar de nuevo que lo mejor que pueden hacer de hoy en adelante es seguir estudiando. Pasteur, el padre de la bac- teriología moderna lo dijo muy bien hace 138 años: "La fortuna y la casualidad favorecen a las mentes preparadas". De hoy en adelante van a tener cientos de problemas y pequeños fracasos, pero ahora es cuando la verdadera fibra zamorana de persis- tencia y coraje tiene que salir a relucir. Por favor vean a cualquier tropezón profesional como talyno como algo permanenteysiganluchan- do. Nunca se olviden que la valentía no es la ausencia total del temor sino la habilidad de continuar luchando con dignidad a pesar de su presencia. Muchas gracias por la atención y buena suerte. 2 de Diciembre de 1992